Puerto de Mandalay, Myanmar, año 2000.: "(...)la hora del ocaso llega mientras hombres, mujeres y niños se afanan para descargar las barcazas, ajenos a la belleza del momento. Tan sólo yo y algún turista nos complacemos en detenernos y observar el movimiento del aire... a pesar de su duro trabajo, todos sonríen mientras nos diriguen unas miraditas de complicidad, les divierte ver como los turistas nos enredamos en la ociosidad de las 'vacaciones de gente rica'...(...) ". Extractos del Diario de Viajes.