El Moscardon" <CHIRIPITIFLAUTICO@NO.ES>escribió en el mensaje aluminosis y de cimentación, al estar enclavada en una zona pantanosa. Bien es verdad que, esta vez, el tamaño de las grietas y su rápida extensión a otros bloques le confería especial gravedad. En aquel momento, Gesuosa estaba realizando excavaciones para la construcción de un aparcamiento en el barrio, en un solar anexo al Pabellón de Deportes, para unas 504 plazas en tres niveles. No se realizó ningún estudio geológico, como sería preceptivo, ni se adoptó medida preventiva alguna, como es conocido por las empresas constructoras que operan en la zona. Nuestro Alcalde estuvo ausente, como en otros temas, del problema de Ventanielles. Buscó la responsabilidad en el franquismo, en el Principado antiguo propietario de las viviendas, en la aluminosis... y olvidó todas sus responsabilidades y competencias en el asunto. Los vecinos asustados y alarmados acudían al Principado de Asturias, a la iniciativa de la Asociación de Vecinos «Los Ríos», del Grupo municipal Socialista, a la oposición municipal, en fin, ellos fueron sus acompañantes en aquellos momentos. El Gobierno regional estuvo diligente y el consejero de Fomento, Tielve, salió en salvación de un gobierno municipal empeñado solamente en ignorar las responsabilidades directas de su empresa Gesuosa en la catástrofe de Ventanielles. No se pidió ninguna responsabilidad, ninguna se asumió. Se demolieron varios bloques de viviendas. Decenas de familias abandonaron el barrio y fueron realojadas en viviendas sociales. El Gobierno regional aprobó la reconstrucción de 362 viviendas con un presupuesto de 3.000millones. En aquel verano, Gabino de Lorenzo visitaba frecuentemente los nuevos boxes para los caballos en el hípico. La oposición municipal exigió la celebración de un Pleno extraordinario, que convocaron al límite legal: el 30 de octubre. El PSOE de Oviedo reclamaba, por boca de Antonio Masip, la intervención de los tribunales de Justicia ante tamaño desastre. Fue una triste historia la de aquel verano en nuestro Oviedo, donde las casas y edificios, como se comprueba fácilmente, Tienen una terca manía de caerse; como si nuestra ciudad fuera una especie de isla asturiana, participante en un cinturón sísmico mundial. Pero eso sí, Gesuosa siguió operando en el urbanismo ovetense con los «lamentos y lloros» posteriores de Gabino de Lorenzo sobre el «monstruo» creado. Hoy en día se encuentran procesados en los tribunales sus responsables principales. Pero la historia de esa responsabilidad, de esta tragedia para muchas familias de Ventanielles es, también, la historia de la improvisación y de la falta de planificación de las obras públicas en Oviedo. Es la historia deun Ayuntamiento del PP, con 50.000 millones de deuda, de la política del : populismo y la ornamentación pero de escasa sensibilidad social. Los vecinos de Ventanielles lo saben. Después de que el presidente Areces ha entregado los primeros setenta pisos empezarán a regresar todos al barrio de Ventanielles. Constantino, sal de la madriguera e ilumínanos un poco. Mosqui ©2005 Google VOLVER AL MENU 
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