| | Vecinos y comerciantes de Padre Esplá evocan el barrio de El Carmel y se movilizan contra el nuevo estacionamiento
SANDRA LLINARES
No es la primera vez que los vecinos de un barrio se alinean para presionar contra la ejecución de una obra subterránea, en este caso, el parking que la empresa Ortiz e Hijos llevará a cabo en breve en la avenida Padre Esplá. El derrumbe del Barrio de El Carmel en Barcelona, o los altercados en Burgos que protagonizaron los vecinos del barrio Eladio Perlado en una manifestación contra un parking en la zona, son los acontecimientos más recientes que han marcado el temor de los vecinos de Padre Esplá al nuevo estacionamiento.
Por ello, el colectivo de afectados por el parking de Padre Esplá, formado por 40 comunidades vecinales y alrededor de 50 comercios, se mantiene en su postura de no aceptar que «obra de semejante magnitud se lleve a cabo» por miedo a posibles consecuencias en sus viviendas con las que los vecinos dicen estar «asustadísimos», según señaló la presidenta de este grupo, Paquita Corbí. De ahí que en Padre Esplá no cesen de proliferar pancartas en las ventanas de edificios y comercios con el lema «No al parking». El temor llevó a los afectados a reunirse el jueves pasado con el concejal de tráfico, Luis Concepción, y su equipo técnico así como con el ingeniero jefe del proyecto, Florentino Regalado. En la sesión, los vecinos trasladaron su temor a un posible derrumbe, problemas de grietas y desolación de las calles durante los 14 meses que marcan el plazo de ejecución de las obras. A pesar de que los técnicos señalaron que existe un 99,9% de garantías de que no se produzca ningún incidente, el colectivo de afectados por el parking insiste en que la situación es «peligrosa y de riesgo». De hecho, los vecinos apelaron al suceso de El Carmel durante la reunión, pero los técnicos explicaron que el caso de El Carmel no tenía posibilidad de producirse en el barrio alicantino porque la dureza de la roca en el suelo de Padre Esplá no daba lugar a esa preocupación ya que en el El Carmel se trabajó en un suelo blando y por tanto, con una situación de riesgo añadida. Entre otras justificaciones técnicas, se aseguró que los problemas de vibraciones serían mínimos y que la obra prevista no afectará a los cimientos de los edificios ya que la calle es lo suficientemente ancha como trabajar dentro de la misma. No obstante, el colectivo de afectados, que ha solicitado una copia completa del expediente administrativo y del proyecto de ejecución del parking para su estudio, considera que precisamente la dureza del suelo es un punto de riesgo. También apelan a la antigüedad de los edificios de la zona y a la aluminosis que tienen algunas de las fincas. Además recuerdan la Junta de Gobierno del 14 de marzo, que acordó «adecuar el plazo de excavación del subsuelo de Padre Esplá ante el hallazgo de rocas de características distintas a las previstas en el estudio geotécnico», precisó el colectivo.
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