27, January 2005 - 10:20 pm

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FOTO ARTISTICA DE UNA DEMOLICION CONTROLADA EN UNA BARRIADA INFECTADA
La aluminosis ha acabado con gran parte de ese barrio. Esta semana derruían otra manzana más. Y van ya...5
REMODELACION EDIFICIO ANTIGUO
Los edificios también enferman
La rehabilitación es la cura para las construcciones deficientes
Más de 130.000 hogares en Cataluña necesitan una rehabilitación importante en las instalaciones de su vivienda, según revela el Estudi de l'Habitatge a Catalunya 2000 llevado a cabo por el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat de Catalunya.
Esta cifra indica los graves problemas en una gran parte de los edificios, sobre todo en aquéllos que se construyeron masivamente entre 1950 y 1970. La aluminosis es la enfermedad más conocida que afecta a estos bloques: se trata de una grave patología que se debe a la construcción de edificios con cemento aluminoso, muy utilizado a partir de los años cincuenta, ya que su rápido endurecimiento y su alta resistencia inicial permitian obtener una ágil fabricación y, por lo tanto, una inmediata colocación en las viguetas, en un momento en el que el mercado demandaba una construcción a gran velocidad para cubrir las necesidades de las migraciones.
Este proceso se llevó a cabo con un escaso o nulo control de calidad y hoy todavía un 28% de los ciudadanos catalanes vive en pisos construidos en esa épica.
Diferentes patologias...
Pero hoy no sólo la aluminosis preocupa a los ciudadanos. También otros problemas de construcción han ido calando en la salud de los edificios, provocando la aparición de diferentes patologías. Según el estudio citado anteriormente, un 24 % de los catalanes tiene algún problema o inconveniente en su vivienda. Las goteras, los problemas de humedad, los acabados deficientes, el frío por falta de aislamiento, la falta de agua corriente, las grietas en las paredes o las instalacionesen mal estado se suman así a los problemas de aluminosis.
Además, en el mismo estudio se citan también otras molestias en las viviendas que, aun siendo de menor importancia, condicionan la vida cotidiana de sus habitantes. Se incluirían aquí los ruidos indeseados, los malos olores, la falta de ascensor, la escasa luminosidad o el espacio insuficientes, a veces mal distribuido, donde conviven varios miembros de una familia.
Hay que realizar una constante tarea de mantenimiento que evite la degradación de las estructuras. Sin embargo para asegurar la mejor salud de los edificios es, sin duda, realizar una constante tarea de mantenimiento que evite la degradación de las estructuras. Así se conserva una buena imagen del bloque y, además se mejora notablemente la calidad de vida de los vecinos
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