| La Aluminosis, enfermedad de los edificios debido al cemento fundido Electrolend, llamado aluminoso, provoca una transformación de sus componentes químicos que da lugar a una elevación importante de la porosidad, que conlleva una notable disminución de la resistencia mecánica, posibilitando además la corrosión y el desmoronamiento de la infraestructura del hormigón armado, lo que entraña un verdadero peligro de ruina del edificio y desde luego, un acortamiento de la vida útil de la construcción. La utilización de este tipo de cemento fue prohibida en Francia en 1943, en Hungría en 1945, en Baviera en 1960, en Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca en 1962, en el Reino Unido en 1970 y en España, a finales de 1977. En España, su máxima utilización y, concretamente en la Comunidad Valenciana, coincidió con los años del "desarrollismo", es decir, en los años sesenta y setenta ya que precisamente, este cemento fragua más rápido y ante la gran demanda, las empresas fabricantes de viguetas, las producían en y andes cantidades. Lo que es evidente es que el drama económico y familiar que afecta principalmente a las viviendas de los ciudadanos con recursos más limitados, así como a otros bienes (bajos comerciales, cocheras, etc.), es un fenómeno extendido por toda la Comunidad y por sus características, en todos los aspectos que plantea, debería tratarse globalmente, ya que en esta cuestión confluyen competencias específicas de distintas Administraciones Públicas (Gobierno Central, Generalitat y Ayuntamientos). Así, se hace necesario establecer una coordinación interadministrativa. Es por todo ello que sometemos a la consideración de todos los grupos Parlamentarios de las Cortes Valencianas la siguiente propuesta para su estudio y en su caso, mejorarla, modificarla en lo que entiendan oportuno y canalizarla como una iniciativa parlamentaria conjunta: |