Los afectados por patologías en edificios denuncian que el Consell no paga las ayudas
La Asociación de Afectados por Patologías en Edificios y Construcciones (Aapec) ha presentado dos quejas ante el Defensor del Pueblo y el Síndic de Greuges, admitidas a trámite, para denunciar la situación por la que pasan los afectados por aluminosis sin recursos. La entidad critica que la Coput no paga las ayudas previstas para este colectivo. La administración se niega a facilitar cualquier información hasta el mismo Síndic de Greuges, Bernardo del Rosal. Laura Ballester, Valencia
La Asociación de Afectados por patologías en Edificios y Construcciones (Aapec) ha presentado dos quejas al Defensor del Pueblo y al Síndic de Greuges en la que manifiestan, entre otros argumentos, el retraso en el pago de las subvenciones a usuarios con pocos recursos en dos edificios con aluminosis de Valencia. Ambas quejas han sido admitidas a trámite. El Síndic de Greuges, Bernardo del Rosal, solicitó a las administraciones responsables un informe sobre la situación que denunciaba la entidad. Sin embargo, con fecha 22 de octubre, el Síndic de Greuges remitió un escrito a Aapec en el que les informaba: «Ante la tardanza en recibir el informe solicitado a la Administración interviniente, con esta misma fecha hemos vuelto a pedir que nos sea remitido urgentemente».
«El mismo desinterés muestra la Administración a la hora de pagar las ayudas», denuncian desde Aapec. Un ejemplo claro es el patio número 6 de la calle Rodrigo de Pertegás: «Ya han acabado las obras de rehabilitación por aluminosis y los vecinos aún no han cobrado ni el 10% de la subvención que la dirección general de Arquitectura y Vivienda se compromete a pagar al principio de la obra».
Oficialmente está previsto que esta dirección general «adelante a las comunidades de vecinos el 10% al inicio de la obra, el 50% a la mitad y, el resto, al finalizar». El problema, denuncian desde Aapec, es que «la mayoría de los afectados por el retraso son gente de pocos recursos, jubilados o viudas que, o no pueden solicitar un préstamo, o se las ven y se las desean para hacer frente a todos los gastos». «¿Qué pasa con el dinero?, ¿Dónde está?», se preguntan desde la entidad. Intentaron responder a esta respuesta «hace unos nueve meses, en una entrevista con el secretario general de Hacienda, el director general de Vivienda Jose María García Zarco y Clotilde Atmela, que nos prometieron que se solucionaría todo, pero a día de hoy seguimos igual».
En algunos casos personales las situaciones que se viven rayan lo kafkiano. Es el caso de una viuda que, con una pensión de 44.000 pesetas, debe hacer frente a la rehabilitación de su vivienda aluminosis. Es la España real que escucha, con ironía y enfado, «las promesas que hace Zaplana de aumentar las pensiones», señala la viuda. «¿Para qué redactan decretos que después no cumplen?», se pregunta otro afectado blandiendo los folios donde se reflejan las ayudas.
La lista de problemas, al ya complicado asunto de la aluminosis, no cesa aquí. «La Coput rechaza algunos proyectos porque sólo acepta reparar las zonas húmedas de los edificios con aluminosis [donde primero se manifiesta esta enfermedad]». Existe ya un largo listado de edificios que «esperan meses y meses a una simple primera revisión para determinar si sufren o no aluminosis». Además, en el caso de que los propietarios no puedan realizar la rehabilitación por falta de recursos «el Ayuntamiento de Valencia y la Coput conveniaron para que fuera el consistorio el que ejecutara la obra. Lo hemos solicitado para el número 23 de la calle Agustín Lara y el ayuntamiento nos ha dicho que no». Incluso critican que el ayuntamiento «ha vuelto a cobrar las licencias de obra en las reparaciones de aluminosis».
Aapec también entona un mea culpa. «Hay gente que no quiere reconocer que tiene aluminosis y se niega a pagar su parte de la reparación. Y esa negativa también ha retrasado algunas rehabilitaciones».
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