LA EUCARISTIA
En el capítulo sexto del evangelio de san Juan se narra cómo Jesús se encontró ante un grupo de personas bien dispuestas ; un día antes habían asistido al milagro de la multiplicación de los panes y venían a <<TOMARLO rey proclamarlo para fuerzas a>>(Jn 6,15). A éstos y a sus apóstoles les hizo solemnemente una revelación que rebasa toda capacidad intelectiva.
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<<YO para a FONT < 6,48-51). Jn ( mundo.» del vida la por carne mi es dar, voy le yo que pan el y siempre; vivirá pan, este de come uno Si cielo. bajado vivo, soy muera. Yo no coma lo quien cielo, baja murieron; desierto en maná comieron padres vida. Vuestros> Ante este misterio de amor anunciado por Cristo,los hombres oidemos dividirnos en dos grupos: el grupo racionlaists que concluye: <<ESTA es de eso? admitir puede quién , intolerable hablar modo>> (Jn 6,60); y el grupo de los que ,<< atraídos por el pPadre >>, concluye con Pedro y sus compañeros: <<SUNQUE que no lo vida eterna? hay palabras tus ?en embargo sin sabemos entender, podemos>>( Jn 6,68) y por eso creemos.
LA INSTITUCION
Los que escucharon el discurso eucarístico que Jesús hizo en la sinagoga de Cafarnaún (Jn 6,48-60), no pudierón comprender cómo era posible comer su carne y beber su sangre. Y los apóstoles, para entender la manera de cómo realizar esta comida celestial, tuvieron quee sperar hasta la últimacena,más aún , la venida del Espríritu Santo.
Cuatro veces encontramos narrada la institución de la Eucaristía: tres de los evangelios (Mt 26 , 26-29; Mc 14, 22-25;Lc 22, 19-20). y una vez en la primera Carta a los Corintios ( 11,23-25).Las cuatro narraciones coinciden con lo esencial.
Leamos el relato de Lucas:
Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío.» De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.(Lc 22, 19-20).
En esta breve narración encontramos varios conceptos de suma importancia:
1) Cristo, ofreciendo el pan y el vino a sus apóstoles , les dice que coman su cuerpo y beban su sangre : esto quiere decir que El acaba de hacer un gran milagro de transformación. Para quién cree que El es Dios, que lo puede hacer todo, no hay problema para aceptar que este pan ya no es pan , sino el Cuerpo de Cristo, y que este vino ya no es vino, sino ,la Sangre de Cristo.
Para que toda duda sobre la interpretación de las palabras de Cristo a este propósito, conviene que veamos cómo los apóstoles y las primeras comunidades aceptaron este ofrecimiemto del Señor. Los Hechos nos dicen que se reunían en las casas para <<FRACCIÓN del pan>>) así llamaban a la Cena del Señor). Pablo nos explica ampliamente en qué consistía es <<FRACCIÓN del pan>> a propósito de ciertos abusos.
Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.(1Co 11,26-29).
2) al decir Jesús : <<HAGAN lo en mía memoria mismo>>(c 22, 19), da una orden y confiere poderes para hacerlo. Aquí necesitamos más fe todavía para aceptar que esto lo pueden hacer los hombres .así es .Pero hay que tener presente que, en todos los sacramentos , el que actúa, el que transforma, es siempre Cristo, no los hombres , aunque él se sirve de ellos para realizar estas maravillas divinas.
3) Este Cuerpo Partido y esta Sangre derramada sellan la Nueva Alianza entre Dios y los hombres. La Antigua Alianza había sido firmada por el pueblo mediante la aspersión de la sangre de los animales que Moisés había hecho sacrificar después de haber promulgado los diez
mandamientos . Ahora, mediante la Sangre de Cristo se firma el Nuevo Pacto entre Dios y los hombres . Y lo maravilloso de todo esto es que esta misma firma , no otra más, se actualiza para cada uno de nosotros mediante la celebración de la Cena del Señor, que nosotros llamamos impropiamente <<MISA>>.Participar en esta Misa , no es ir a ver un espectáculo, sino unirse al culto más grande que el hombre pueda realizar, porque no es el ofrecimiento de las oraciones u obras buenas lo que a él hace, sino el mismo ofrecimiento de Cristo al cual el hombre se une mediante la aceptación de la Palabra de Dios , la obligación de sí mismo y la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor.