22.03.04 LIMA

lunes, 22 de marzo del 2004
Hermanas separadas por terrorismo se reencuentra luego de 20 años
La violencia terrorista las separó hace veinte años. Sendero Luminoso incursiionó en Chungui, Ayacucho, saqueó las casas, violó a sus mujeres y mató a sus ancianos. Dos sobrevivientes de esa pesadilla, fueron Olga y Dina, dos hermanas, quienes luego de varios años se reencontraron, en Lima.
Un abrazo temeroso acabó con los 20 años de búsqueda y separación. En primer momento, no se reconocieron. Ambas habían cambiando.
Era 1985. Un día, una columna de Sendero Luminoso, habían ingresado a casa de los Velásquez Orihuela. Con golpes e insultos sacaron a la familia. Santiago y Felícita, los padres, y Dina, Maritza y Olga, las tres hijas. Sendero Luminoso reclutó a toda la familia.
En cautiverio, doña Felícita no soportó el maltrato por parte de los senderistas y murió gravemente herida.
El Ejército rescató a tiempo a algunos pobladores, entre ellos a Dina. Sus otras dos hermanas, Olga y Maritza, junto con su padre, Santiago Velásquez, escaparon meses más tarde.
Dina trabajó como empleada doméstica en Lima, mientras que Olga tuvo un camino diferente. Estudió en Huanta, gracias a la ayuda de familia Ludeña. Olga, ahora vive en Lima, y su hermana ya está casad y reside en una comunidad de APURIMAC
AMBAS ESPERAN ENCONTRAR A MARITZA -
LA HERMANA QUE ACABO DESAPARECIENDO SIN RASTRO EN MEDIO DE LA GUERRA SENDERISTA
(24horas)
Lima, martes 23 de marzo de 2004
Maritza Velásquez Orihuela abraza a sus hermanas Dina y Olga.
Ayer por la mañana, en una casa del distrito arequipeño José Luis Bustamante y Rivero , mientras jugaba con su pequeña hija Angie, Maritza Velásquez Orihuela (26) sintió un nudo en la garganta cuando se enteró a través de la televisión que dos hermanas ayacuchanas, víctimas de la violencia terrorista, se habían reencontrado después de 19 años.
Se puso nerviosa y se acercó a la pantalla de su televisor para ver de cerca los rostros de las dos personas que relataban, entre sollozos, la dramática historia de su separación y lo que hicieron cada una durante todo este tiempo. Cuando supo que se trataba de sus hermanas Dina y Olga Velásquez Orihuela, Maritza estalló en llanto.
Se comunicó por teléfono con el Instituto de Defensa Legal (IDL), en Lima, y pidio que la ayuden a ubicar a sus hermanas. Y ayer, a las 5.45 de la tarde Dina (28), Olga (20) y Maritza, se confundieron en un interminable abrazo.
En 1985, después de ser rescatadas de las manos de Sendero Luminoso por el Ejército, Maritza y Olga estuvieron un tiempo juntas en Chungui, Ayacucho. "Los terroristas hacían lo que querían con los campesinos. Se llevaban a las niñas de 14 años. Si alguien se negaba a ir con ellos lo mataban. Después que nos rescataron, un comandante llamado Waldo Cevallos me llevó en un helicóptero a Arequipa".
Maritza no puede contener las lágrimas y le pide perdón a Olga por haberla dejado. "Como yo era una niñita, yo me fui sin darme cuenta de que mi hermanita Olga se estaba quedando solita en ese lugar. Mi hermanita me decía no te vayas, no te vayas, pero yo no me daba cuenta.
Esta vez nadie nos volverá a separar, ¿ya hermanita?",
le repite una y otra vez.
(larepublica)