| 27 de enero del 2004 La agonía de Quishque Construcción de carretera y exploración minera están a punto de sepultar toda una comunidad campesina en Apurímac Como la mayoría de las 470 comunidades campesinas de Apurímac, Quishque sufre la agresión de la actividad minera. Pero no se trata solo de la contaminación de sus aguas y sus tierras y de las enfermedades que ésta causa a su población. En este caso, el desplazamiento forzado tiene un terrible ingrediente adicional: la comunidad toda, sus casas, su iglesia, su escuela, sus terrenos de cultivo y pastoreo, se están hundiendo. Son, literalmente, tragados por la tierra. Y nadie la escucha. No es un hecho aislado En Apurímac, más de 30 empresas mineras poseen denuncios que ocupan el 50 por ciento de los 20.895,79 kilómetros cuadrados de su superficie. Sólo Southern Perú domina 263.520 hectáreas, entre ellas las despojadas a Quishque, comunidad del distrito de Tapayrihua, provincia de Aymaraes. Todo comienza en 1998, cuando el Ministerio de Energía y Minas (MEM) aprueba el Proyecto de Exploración Minera Los Chancas de la Southern Perú Copper Corporation, por D.S. 039-98-EM. De inmediato, la empresa inicia la construcción de una carretera hasta la mina, ubicada en el cerro Willpani. La respuesta de la naturaleza es un aluvión que deja una grieta de veinte metros de profundidad y treinta de ancho. “ Por la composición del suelo en la zona represada por el aluvión de diciembre de 1998, se puede determinar que la alta concentración de material suelto, producto de la exploración minera y la construcción de carretera en las alturas del cerro Willpani, ha determinado la magnitud y velocidad del aluvión”, señala el informe técnico Geodinámica externa de Quishque y Pacchantay, elaborado en julio del 2002 por el ingeniero geólogo Demetrio Noa Pachecho para la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), a solicitud de la Coordinadora Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (Conacami). El aluvión de 1998 arrasó los pasos peatonales que unían a Quishque con los centros poblados de Pacchantay, Anccacchuay, Huilaccocha y Malcachay. La comunidad quedó prácticamente aislada. Además, son sepultados el colegio, la capilla, viviendas y terrenos de cultivo; se destruyó la toma de agua del manantial de Negropuquio y se dejó sin agua potable y de regadío a los comuneros. Nueva carretera Era demasiado. Las protestas comunales y sus gestiones ante los organismos públicos se multiplican y la Southern se ve obligada a paralizar las obras para iniciar otra carretera en Tapayrihua, con el compromiso de terminarla en la vecina comunidad de Huayao. Sin embargo, no cumple su palabra e ingresa inconsultamente a Quishque. Para lograrlo, la minera se vale de engaños y hace firmar papeles en blanco a los comuneros, papeles que luego convierte en autorizaciones para que la nueva carretera pase por sus terrenos. Así lo señala la denuncia presentada en octubre del 2000 por el dirigente comunal René Jesús Barrientos Quispe ante el Juzgado Penal de Aymaraes. Esta demanda es contra Rolando Zevallos Pastor, representante de la Southern, por los delitos contra el patrimonio en la modalidad de usurpación agravada, daños agravados y contra la fe pública en la modalidad de falsificación de documentos. Las obras para la carretera destruyen el único paso peatonal que une la comunidad con el distrito, además de sepultar terrenos de cultivo, pastos y viviendas en los caseríos de Patapata, Choquemarca y Patawasi. Toda una urbanización, Túpac Amaru, desaparece y solo queda a la vista la torre de la iglesia. Más aún, se inhabilita el reservorio de Lambrashuayco, donde la empresa corta la cañería de agua para conectarla a su mina. Desde entonces, Quishque bebe agua contaminada que causa males estomacales y hepáticos a sus pobladores, mientras sus cultivos y animales mueren de sed. Barrientos Quispe hace un dramático recuento de los daños: “La comunidad no tiene agua potable ni agua de riego para sus parcelas; los caminos peatonales siguen inhabilitados; el único colegio está removido desde sus escombros por el uso de explosivos en la construcción de la segunda carretera; nuestras casas están resquebrajadas y se filtran aguas negras; se ha arrasado terrenos agrícolas y la urbanización Túpac Amaru está sepultada”. Las pruebas El proyecto Chancas comprendía inicialmente 800 hectáreas y se fue extendiendo hasta 2.200. El MEM otorgó las concesiones pese a la existencia de informes técnicos de diversas entidades que constatan los daños y advierten los peligros de la exploración minera. En ese entonces, el representante legal de la Southern era Hans Albert Flury Royle, actual Ministro de Energía y Minas. El 19 de julio del 2000, la Sede Agraria de Tintay, Región Agraria de Apurímac del Ministerio de Agricultura, emitió el Informe Técnico 27-2000-DRA-AP/S-AG-T, que detalla los daños producidos por los trabajos de la Southern. Firmado por el ingeniero Víctor Cruz Sicha, coordinador de la Sede Agraria de Tintay, el informe señala entre sus conclusiones que “los terrenos de cultivo y otros bienes como sustento económico de la comunidad fueron afectados en el siguiente orden: terrenos 55.5 has., huertos frutales 1.0 has., plantaciones de tunales 0.25 has., caminos de herradura 430 metros lineales, 4 viviendas rústicas de 160 metros cuadrados en total”. Precisa, asimismo, que hay ochenta familias afectadas, cuatro de las cuales han perdido por completo sus viviendas. Y que la falla geológica producida originalmente por el huayco se ha agrandado a 17 hectáreas. La Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos realizó el 20 de julio del 2000 el análisis físico-químico y microbiológico del manantial de la comunidad de Quishque. El 31 del mismo mes, el Informe 128-2000 firmado por la doctora Carmen Rosa Méndez Marro, Jefa de Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos y Aguas, calificó como “inapta” esa agua, pues presenta: “una elevada contaminación microbiana de origen ambiental y fecal, la que puede ocasionar problemas gastrointestinales y hepáticos. Sus características físico-químicas, con excepción de dureza y plomo, superan los valores máximos admisibles o recomendables por la Norma Técnica Nacional Itintec 214.003”. Peligro latente Ese mismo año, el 18 de septiembre, el Instituto Nacional de Defensa Civil presentó el Informe 166-2000-INDECI/CRDC, cuya principal conclusión es: “La carretera construida en el año 1998 por la empresa Southern Perú contribuyó a magnificar el huayco ocurrido la pasada temporada de lluvias”. José Raúl Canal Romaña, ingeniero civil que firma el informe, advierte que “existe una visible actividad geodinámica de deslizamientos en los cerros cercanos al cerro Willpani en la cuenca del río Antabamba”. Los daños también han sido verificados por el Destacamento de Seguridad del Puente Antarumi-Aymaraes, según consta en el certificado policial firmado el 9 de febrero del 2001 por el SOT2 Esteban Vargas Chaparro, jefe de ese destacamento. Lo único que Quishque ha recibido como respuesta son amenazas y agresiones físicas. Al punto que el prefecto de Apurímac debió extender un Acta de Garantías Personales a pedido del presidente comunal Lucas Serrano Chacón, quien denunció a Edwin Cuadros Manrique, representante de la Southern. El acta, del 24 de junio del 2002, indica que “personas armadas, como el señor Bernabé Núñez, trabajador de la empresa, efectúan disparos a las viviendas de humildes pobladores, alegando que tienen facultades para matar a cualquier morador”. Cinco años de lucha, de silencio oficial y de agresión minera son más que suficientes. ¿Cuándo repondrán los daños a la salud, la tierra y el agua de la comunidad? ¿Esperaremos que la comunidad de Quishque desaparezca para romper nuestra indiferencia? Análisis del Agua | Material | Cantidad hallada | Límite permisible* | | Sólidos totales | 22,800,0 mg/l | l 1,000 mg/l | | pH | 5,70 | 6,5-8,5 | | Dureza (CaCO3) | 190 mg/l | 200 mg/l | | Nitratos (NO3) | 70.4 mg/l | 45 mg/l | | Cobre | 1.50 mg/l | 1 mg/l | | Arsénico | 0.12 mg/l | 0.05 mg/l | | Plomo | 0.01 mg/l | 0.05 mg/l | | Bacterias heterotróficas | 17x1012 UFC/ml | 50x10 UFC/ml | | Coliformes totales | 92x107 CT/100 ml | 2.2 CT/100 ml | | Coliformes fecales | 11x105 CF/100 ml | 2.2 CF/100 ml | Norma Técnica Nacional Itintec 214.003 Fuente: Informe 128-2000, Facultad de Ciencia Biológicas, UNMSM Las cifras de la exclusión El proyecto minero Los Chancas, de oro, cobre y molibdeno, se ubica sobre los 2.900 metros sobre el nivel del mar y afecta a los distritos de Tapayrihua y Pocohuanca, provincia de Aymaraes, cuyos pobladores, ancestralmente sumidos en la pobreza, se dedican a la agricultura, ganadería, caza y silvicultura. Tapayrihua tiene 2.238 habitantes y Pocohuanca 1.312. En el primer distrito, el 73,2 por ciento son quechuahablantes y el 40,9 por ciento tiene primaria completa, mientras el 38,1 por ciento no sabe leer ni escribir. En Pocohuanca, los quechuahablantes son el 78,8por ciento, el 45,8 por ciento ha terminado la primaria y el 25,2 por ciento no sabe leer ni escribir. Fuente: CONACAMI
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