MSN Home  |  My MSN  |  Hotmail
Sign in to Windows Live ID Web Search:   
go to MSNGroups 
Groups Home  |  My Groups  |  Language  |  Help  
 
AfroMexicanosAfroMexicanos@groups.msn.com 
  
What's New
  Join Now
  Panel de mensajes  
  Pictures  
  Calendario  
  Documents  
  Vínculos  
  AfroMexicanos  
  Museo de las Culturas Afromestizas  
  ADVERTENCIA  
  El negro Vicente  
  A propósito de las elecciones en el Distrito de Abasolo  
  Enrique Añorve Díaz en tiempos de campaña electoral  
  Ahora que sí ya sabemos quien ganó  
  Indalecio Ramírez, El Taciturno (1)  
  Indalecio Ramírez, El Taciturno (2)  
  Indalecio Ramírez, El Taciturno (3)  
  Del porvenir y el azar: entre santos me ubico  
  Ahora hablo de Beleñinga  
  Y Morelos cumplió 48 años  
  Elpidio Silva ha muerto  
  Asunto extraordinario y común, el del sida en Cuajinicuilapa  
  En la Barra de Tecoanapa hay una artesa que no es canoa  
  La sombra  
  Pensar la memoria  
  Esteban Bernal (1)  
  Esteban Bernal (2)  
  Esteban Bernal (3)  
  Lo indígena  
  Antiguos y originarios de Cuajinicuilapa  
  Mongo Santamaría  
  Tony Camargo  
  La búsqueda del machomula  
  El canto de lo agresivo  
  Al sepulcro del olvido  
  El ocio del tiempo 1  
  El ocio del tiempo 2  
  Macario Luviano  
  No todos somos negros  
  La belleza desdeñada  
  Orígenes  
  Este CD no es pirata  
  Tercer encuentro de pueblos negros  
  Una chilena cuijleña  
  El arte de mear para no ofender  
  Desde los chachacuales la vida se ve mejor  
  El cascabel negro  
  Huehuetán es lugar mítico  
  Loción para la negrada  
  Sobre algunos tipos modelos  
  Ometepeque  
  Álvaro Carrillo  
  Álvaro Carrilo 2  
  Álvaro Carrillo 3  
  Álvaro Carrillo 4  
  Sones de Artesa de San Nicolás  
  Feria criolla de Chilpancingo  
  LA MADRE  
  Los tonos del Tono  
  Sr. Santiago Apóstol  
  Chavarría visita Cuaji de nuevo  
  Aguirre Rivero, ¿Diputado afromexicano?  
  Exequias de Nacho Magallón  
  ¿Huevos de tortuga? Ni en fiesta  
  Los negros de Cri-Cri  
  El Negrito Poeta  
  Costachiquenses, una etnia sin conciencia  
  ¿Mexicanos al grito de guerra?  
  Han asesinado a Lupita  
  Asalto al Museo de las Culturas Afromestizas  
  El coyote  
  Astudillo El Cansado en Cuaji  
  De don Juan El Enigmático y el irónico don Gonzalo  
  Todos somos inditos  
  Juan Reynoso: El gusto del son  
  De los hombres del hule  
  Costa Chica... ¿colombiana?  
  Opinando que opino  
  La Negra Toña y Agustín El Jarocho  
  Bucho Noyola, trovador y negro 1  
  Bucho Noyola, trovador y negro 2  
  Los dineros del premio 1  
  Los dineros del premio 2  
  Historia somera de un premio y de frasteros  
  La raíz olvidada 1  
  La raíz olvidada 2  
  Exposición "AfroMexicanos, el color invisible"  
  Afroméxico, ¿un libro para negros?  
  Suspiro con tiranía 1  
  Suspiro con tiranía 2  
  El país de los morenos  
  El mestizo Emiliano  
  POR QUÉ GANÓ EL PRD EN CUAJINICUILAPA  
  LA PRENSA Y EL GOBIERNO  
  ¿SE TIENE QUE SUFRIR CUANDO SE AMA?  
  DEL PÍCARO MEMÍN  
  EL ÁNGEL DE CARA AL VOTO POR UN ESCAÑO EN EL SENADO  
  TINO EN LA RUEDA DE LA FORTUNA  
  LOS COSTEÑOS SUBLEVADOS DE GUERRERO  
  ÚNICO REDONDO AFRICANO EN MÉXICO RIESGO DE EXTINCIÓN  
  DE LA IDENTIDAD Y LOS OTROS  
  ENTRE LA ESPALDA Y LA PARED, UN LIBRO LOCAL  
  JUAN TAPIA, EL MÚSICO DE LOS DIABLOS  
  EL SUCIO SONIDO DE LOS DONNY'S  
  VIOLENCIA INTRAMUROS: LOS MAESTROS EDUCAN  
  EL COLOR DE LA PIEL EN MIS IMÁGENES  
  EL CULTO AL TORO  
  VICENTE, EL “BLANQUITO”  
  LOS INQUILINOS DEL GALGO MORADO  
  DE NEGROS PUROS  
  JORGE AÑORVE, PINTOR DE MITOS NEGROS  
  CUAJINICUILAPA, ¿ZONA DE NEGROS?  
  HUBERT, EL HEREDERO DE JUAN REYNOSO 1  
  HUBERT, EL HEREDERO DE JUAN REYNOSO 2  
  DE LO NEGRO DE LOS NEGROS  
  STANFORD DISERTA SOBRE ISMAEL AÑORVE (1)  
  STANFORD DISERTA SOBRE ISMAEL AÑORVE (2)  
  UNISUR_1  
  UNISUR_2  
  UNISUR_3  
  SE SUMA CUAJI A LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL DEL SUR  
  INCLUIDOS AFROMEXICANOS EN LA UNISUR  
  LOS DIABLOS ILUMINAN SANTA CRUZ DEL RINCÓN  
  DE LA IRREDUCTIBILIDAD DEL SER  
  DOÑA CATALINA BRUNO 1  
  DOÑA CATALINA BRUNO 2  
  En Cuaji, se visten los Diablos  
  Ser gay en Cuaji  
  Los masacrados de la Revolución en Costa Chica  
  50 años impresos de Cuijla...  
  UNISUR, balance positivo  
  ADÁN, EL TONO  
  Bruno Morga, armonista de los Diablos quizadeños 1  
  Morga, armonista de los Diablos quizadeños 2  
  
  
  Tools  
 

INSTRUCCIONES PARA RECORDAR LO IGNORADO

Pseudoresponso para Macario Luviano

 

NO CONOCÍ A MACARIO LUVIANO. El otro día me dijeron que había muerto; yo no lo conocí. Ignorante pero envidioso, escuché a Alejandro contar sus encuentros inconscientes con la música, es decir con Macario, Maco o Macaco —como dicen los juchitecos: dichoso él que asistía a sus quehaceres matinales e infantiles, yendo por las calles—ríos de la Hogar Moderno, en medio de notas y ritmos cachondos y placenteros, rumbo a la tortillería más cercana sin enterarse pero percibiendo ese ensayo permanente, ese intento que pretende agotar el espíritu nota a nota, que descubre realidades paralelas, tiempos opuestos dentro de espacios limitados; caminando para cumplir con la cotidiana y heroica misión de proveer de tortillas calientes y recién hechas el teconte[1] no —que en Acapulco lo desconocen—, sino la canasta o el canasto o la canastilla o el tortillero bendecido por el hambre común y corriente; y allá miro al Alex niño moverse con cadencia —él, que bailar ignora o minimiza— guiado por instrumentos ocultos dadores de música y belleza. Y los tantos vecinos que vivían en ese ámbito, siendo más sensuales bajo el influjo de sonidos que se acomodan al cuerpo y lo conducen. No conocí a Maco y juego, imito a mi abuela, simulo, emulo a la ciega de mi abuela, Hermila Bacho Zavaleta, partera natural, parienta de oficio de la socratiana madre, bacheña legítima, ciega de vejentud, adivina por experiencia, que tiene un pie en el panteón aunque nunca al panteón asista, porque para ella sí hay panteón: tiene muertos, muchos muertos, y siempre dialoga con sus muertos, y los sermonea, los aconseja, los chiquea y las lágrimas les seca; quiero como mi abuela hablar con los moridos, morir con sus cadáveres y vivir de vida natural y artificiosa hasta antes de muerte natural morir, para que viva mi muerte su vida natural; y sus artes medianas ejercitar preciso para ejecutar el ejercicio de hablar con los que viven en otra dimensión, hablar u oírlos, saberlos de su propia boca desbocada y contrahecha, pues aunque no conocí a Maco y su cuerpo esté alimentado la tierra, porque vivo alimentó vidas, y no sé cómo hablarle ni cómo escucharlo para ver encarnados sus conceptos en su boca o en su voz, quiero hablarme desde él u oírme decir lo que no dijo. Y es inútil. No conocí a Macario Luviano, mas oigo al Gato Barbieri con su bamboleo sistemático e inesperado, su fraseo suspirante, conduciendo a otros enceguecidos por el momento, atormentados por la vida, como recién salvados del cataclismo o del amor, el auténtico, no el de oropel, no el cotidiano de los gestos hechos y las frases dadas. Y el Gato jadea, resuella, gime, musita, muge, ronronea, maúlla e himpla. Y yo con él, y también los otros, los que percuten, soplan, rasgan... No, a Macario no conocí. El ReyDa me habló de su admiración por ese hombre, me invitó a ser su semejante, a hablar con él sobre lo negro, sobre la religión y magia; me mostró al inconforme, el perfeccionista, el maestro. Mas no. No conocí a Macario Luviano. A nadie conozco. Nunca se conoce a alguien. A mí no me conozco; ni a mí me conozco. ¿Alguien me conoce? ¿Conozco a alguien? De haber conocido a Maco, ¿pude haberlo conocido? ¿Alguien lo conoció? Ahora nada sé. Ahora sólo los sentidos entienden a Jerry González que me muerde una oreja con suavidad, me seduce, me hace suyo, su adepto, es mi corifante, soy su neófito no nuevo: un furor pánico sacude mi piel y los negros muertos se adueñan de mis músculos para vibrarlos al ritmo que los pies deciden seguir, y soy ese cuijleño que he visto moverse modelando el aire, alterando el universo con los gestos de su cuerpo, los dientes riendo de risa natural; soy esa sannicolareña inocente y púber que he mirado asumir el tiempo desde el  movimiento de su fundillo, centro de todo, sacerdotisa de las miradas, teje y desteje los gestos que los rostros observantes usan, desusan, malusan y engatusan-se, se-han masculinos o femeninos, y acomodar los músculos, huesos y tendones en una danza de muerte viva... No lo conozco, lo imagino. Desde aquí, acodado frente al Mar del Sur, me sumerjo en recuerdos desconocidos por inexistentes; dialogo conmigo de lo que no sé, de lo que desconozco y quise conocer —o entrever, afrontar, compartir—; platico conmigo para fingir que hay otro que me escucha y habla; juego a conocer/desconocer a Maco, a su música, a su vida. Me duelo por haber fallado y no haber llegado al lugar y el tiempo donde habitó y cohabitó Macario Luviano; me aterra desconocer su fuerza, ignorar sus palabras, estar a obscuras de sus odios y en blanco sobre sus amores, en ayunas de su algarabía y hambriento de su música, no conocer ni por sombras sus obras ni estar iluminado por su ocio.


[1] Teconte: recipiente hecho con un bule seco.

Notice: Microsoft has no responsibility for the content featured in this group. Click here for more info.
  Try MSN Internet Software for FREE!
    MSN Home  |  My MSN  |  Hotmail  |  Search
Feedback  |  Help  
  ©2005 Microsoft Corporation. All rights reserved.  Legal  Advertise  MSN Privacy