| El Sr. Eugenio Melgar (padre de Inocente, Paulino, Deodato, Marino, Calixto, Cirilo, Mª Ascensión y Mª Rosario) fue durante años el encargado de llevar el ganado a pastar. Siendo niño subió con otros muchachos al campanario de la iglesia. Como en un momento dado, alguno de sus compañeros gritase "¡Qué viene el cura! ¡Qué viene el cura!", Eugenio no se lo pensó dos veces y se tiró desde las campañas al camposanto. Por fortuna, en la caída no sufrió percance alguno y, por ello, durante toda su vida cumplió la promesa de acudir cada año a la romería de San Pedro Regalado en La Aguilera. Otra curiosidad del Sr. Eugenio es que nunca echaba "juramentos". Cuentan como anécdota que uno de los años en que fue a confesarse en La Aguilera, el fraile le negó la absolución porque, en su opinión, "era imposible que un campesino no jurase alguna vez". |