| En algunos de los pueblos del África Negra se ha dado y se sigue dando una producción masiva de estatuas y estatuillas de madera por parte de los escultores. Y una vez más, como suele ocurrir en el Arte Africano, su principal razón de ser no es un goce estético. Su destino verdadero es religioso, basado en los cultos ancestrales o míticos. Ya sea por medio de un fetiche, de un relicario o de una figura en general, cada escultura representa una entidad abstacta con un fin determinado (proteger al pueblo, recordar a los antepasados, etc..). Eso sí, el escultor, sin salirse de la tradición de su etnia, puede dar a la madera su toque personal, la marca de su talento artístico, y esto lleva en numerosas ocasiones a la creación de obras de altísimo nivel. Las estatuas africanas de madera son, en su mayoría, figuras de antepasados masculinos o femeninos, o estatuas de jefes de linaje difuntos. Pero otras corresponden a representaciones antropomorfas de espíritos de la naturaleza o de divinidades secundarias. Pero dado que los mitos y los cultos animistas varían de una etnia a otra, los significados son completamente distintos según el caso. Un tipo de figura muy especial y muy estudiado tanto etnológica como artísticamente es el fetiche. Se trata de una escultura de madera, antropomorfa o zoomorfa, cubierta de todo tipo de accesorios. Unas veces agujereadas por clavos o láminas metálicas (Ej: Figuras Nkisi/Nkonde de Congo), y en la mayoría de las ocasiones contenidendo "medicinas" en sus cavidades dorsales o ventrales (Granos, pelos, tejidos, plumas, dientes, ligados a través de ciertas sustancias). La diferencia con el otro tipo de figuras tribales estriba en que suelen ser un resultado de la acción conjunta de dos hombres, el escultor y el hechicero (Nganga). El primero les da la forma, pero sin la intervención del segundo no serían nada. Es él quien las llena de sustancias mágicas y lleva a cabo los ritos que les confieren sus "poderes sobrenaturales".  No podemos hablar de figuras tribales sin hacer mención a las preciosos remates de tocados tyi wara de los bambara, los cuales salen a la luz en los ritos "para la fertilidad de la tierra" y que combinan algunos rasgos del antílope. Son, quizá, las tallas más estilizadas y virtuosas del Arte Africano. Y el caso de las figuras de relicario, que son aquellas estatuillas o cabezas esculpidas que acompañan a los restos de los difuntos (osarios) y que sirven de receptáculo y de lugar de reposo al espíritu del fallecido, al mismo tiempo que focaliza en él el pensamiento y el inconsciente de los vivos. |