
Claves del riego
El riego del bonsái es un arte en sí mismo y no es tan fácil como uno pudiera imaginar al aproximarse al bonsái por primera vez. En el Japón se dice que aprender a regar correctamente toma tres años, y si bien algunos pueden burlarse de semejante declaración, si le preguntamos a cualquier entusiasta de larga experiencia cuánto tiempo le tomó aprender a mantener a sus bonsái vivos, es muy posible que ese lapso haya sido de tres años, y nos dirá que sus primeros árboles murieron a causa de prácticas de riego inadecuadas. La información que detallamos a continuación parte de la presunción de que los árboles a regar están plantados en una mezcla para bonsái, no simplemente en tierra o en una mezcla para macetas. También se da por descontado que la planta no tiene zonas problemáticas en las raíces, que puedan interferir con la absorción de humedad por la mezcla de suelo.
"Bonsai ni ame ga ni do furimasu"
-Para los bonsái, llueve dos veces-
Este es un adagio japonés sobre el riego del bonsái. Hace referencia a la necesidad de una saturación correcta, completa, del suelo al momento de regar. ¿Por qué debemos regar dos veces? Porque la manera en que queremos que el suelo y el agua interactúen no siempre coincide con la forma en que realmente lo hacen. Cuando están secos, muchos componentes del suelo tienden a rechazar el agua, especialmente cuando se trata de grandes volúmenes de agua, y esta característica puede hacer que dentro de la maceta surjan problemas. Por ejemplo, si uno simplemente arroja una gran cantidad de agua sobre la mezcla de suelo, el agua buscará la ruta que ofrezca menor resistencia, lo que a menudo significará la creación de canales a través del suelo dentro de la maceta, por los que se dirigirá hacia los agujeros de drenaje, sin tocar una raíz y sin saturar la mezcla. Si no se cambia el método de riego, esos mismos canales serán usados cada vez, y el árbol comenzará a declinar hasta llegar, en ocasiones, a morir. Para lograr una correcta saturación del suelo, es importante primero mojar un poco la mezcla para que pueda aceptar mejor el agua. Después se podrá regar a conciencia, para saturar la mezcla. Esto asegura que todo el cepellón reciba agua. Si hay partes del cepellón que no reciben agua todas y cada una de las veces que regamos, correremos el riesgo de que aparezca podredumbre en las raíces, con el consecuente deterioro en el follaje.
Exceso de riego: Con frecuencia, una de las primeras advertencias que se nos hacen al iniciarnos en el bonsái es "no regar de más". Muchos pueden interpretar esta sugerencia en el sentido de que sólo se debe "humedecer" el suelo y no empaparlo. Esto, sin embargo, es incorrecto. Cada vez que regamos debemos empapar bien la tierra. El exceso de riego sucede cuando no se permite que el suelo se seque -entre riego y riego- con suministros de agua demasiado frecuentes. Esto hace que el suelo se haga inhóspito para el árbol, pues impide que el oxígeno llegue a las raíces en las cantidades necesarias, promoviendo el crecimiento de hongos y otros patógenos. Comportamiento del agua: Preste atención a la manera en que el agua se comporta al entrar en contacto con el suelo. Si se acumula o corre por encima del suelo y se desborda por el costado de la maceta, será preciso hacer algo. Muchos fertilizantes, especialmente los orgánicos, se van desarmando y sellando la superficie del suelo, aun cuando se trata de suelo de grano grueso. Si esto ha ocurrido, se deberá tomar un palillo para "perforar" la superficie del suelo, hasta una profundidad de 3 o 4 cm. Esto permitirá que el agua penetre mejor la mezcla y que la sature totalmente.
Conozca a sus árboles: ¿Utiliza usted una regadera para regar a mano, o cuenta con un sistema de riego automático, o simplemente usa una manguera con un aspersor? Yo sugeriría que riegue cada uno de sus árboles a mano con una regadera. Si, ya sé que es una tarea que toma tiempo, que muchas veces hace calor, etc..., pero si usted no riega a mano, dudo que esté al tanto de que es lo que está ocurriendo con sus árboles. Regar a mano le brinda la oportunidad (¡una o varias veces al día!) de echar una buena mirada a cada árbol y estar al día con lo que está sucediendo con cada uno. No es infrecuente que los árboles de quienes usan sistemas automáticos tengan más problemas de salud que aquellos de quienes riegan a mano. Los árboles sufren pestes, ataques de hongos, las aves remueven la tierra, el viento tira los árboles, los gatos saltan sobre ellos rompiendo sus ramas, el alambre se incrusta en la corteza a causa de un crecimiento rápido..., todas estas cosas pasan regularmente, y si usted no observa a sus árboles cada día, perderá la oportunidad de arreglar cada problema antes de que cause un problema mayor. No queremos decir que el riego a mano pueda evitar la necesidad de examinar detenidamente cada árbol con cierta regularidad, pero sin duda, esta práctica complementa convenientemente la examinación periódica. El riego a mano permite ofrecer el tipo de riego específico necesario para cada árbol. Por ejemplo, algunos árboles se benefician con una aspersión de agua sobre el follaje, mientras que otros prefieren conservar el follaje seco y sólo deben recibir agua en la mezcla de suelo. Algunos requieren un riego con agua que tenga un ph más bien bajo, mientras que otras necesitan un ph más neutral. La mayoría de los sistemas automáticos no nos dan la oportunidad de individualizar el cuidado para cada árbol. Mientras que algunos de los aficionados al bonsái se las arreglan muy bien con los sistemas automáticos, nuestras posibilidades de lograr árboles robustos, saludables y felices aumentan en gran medida si regamos a mano.
En pocas palabras:
Observe la tierra, ella le dira cuando debe regar.
Riegue a mano y eche una buena mirada a sus árboles cada día.
Observe el comportamiento del agua en la maceta -debería escurrirse directamente, no sólo en algunas partes.
Proporcione a cada árbol el tipo de riego específico que necesite. (más a menudo, menos a menudo, sólo en la mezcla, sobre el follaje, ph bajo o neutro, etc...) Siguiendo estas pautas logrará mejorar la salud y calidad de sus bonsái.
Cada mes, le podra hacer un riego de inmersion.