En una temporada que podría ser recordada por el lanzamiento de álbumes en vivo de importantes bandas europeas como Running Wild, Kreator, Judas Priest, Edguy, y los venideros de Gamma Ray y Hammerfall, Blind Guardian también entrega su propia producción llamada "Live". Pero, ¿así no más? ¿Live? No entiendo. ¿¡Cómo un disco de Blind Guardian puede llamarse simplemente Live!? ¿Qué pasó con títulos como Tales From The Twilight World o Imaginations From The Other Side? Como si los bardos no hubiesen querido más después de meses de escuchar incontables versiones en vivo de sus temas grabados durante la gira... analizando, discutiendo, seleccionando, cuidando no filtrar ninguna pifia al resultado, etc., etc., y presionados por eventos que se venían encima como el Blind Guardian Fest, realizado en junio, del que extraerán imágenes para el DVD que lanzarán en el segundo semestre.
Lo que srive más que un consuelo es que Blind Guardian vuelve a trabajar con ilustraciones de Andreas Marschall. No es necesario ver en el booklet la autoría de la carátula porque el arte, que muestra a un elfo, un enano, y otra a criatura al frente de una concurrida e iluminada taverna, escondida entre unos pasadizos, es más Marschall que nunca. Si hasta parece una toma desde el exterior del Black Hand Inn (1994) de Running Wild. ¡Y el viejo logo esta de vuelta! Una portada de Marschall no es un cliché, sino parte de Blind Guardian.
Además, Live sale en el momento preciso. Primero, porque ya han pasado diez años desde Tokio Tales; segundo, porque se lanza justo cuando más se puede especular y dudar sobre el performance de Blind Guardian en sus conciertos. Más que nunca se les puede acusar que son una banda de estudio más que en vivo por la complejidad del Nightfall In Middle Earth y, principalmente, de A Night At The Opera, que van mucho más allá de las capacidades de seis músicos en escenario. No es posible llevarlos a un show sin tener que adecuar notoriamente sus arreglos, aunque se podría decir que resulta "muy interesante" la oferta, escuchar como salen los temas más recientes. De hecho, son nada más que tres las canciones del ANATO que se tocan en el álbum, y cuatro del Nightfall. Pero hay que reconocerle a Blind Guardian que lo que hace a Live un muy buen álbum en vivo no es el tocar bien o mal esas canciones, que cada uno lo juzgue... va en su poderío, fuerza, variedad, emoción, magia, por el mundo que la música invoca... ¡Por el sonido! Quizá por estas dudas es que el disco se llama Live, para demostrar que Blind Guardian es un grupo completo, full time, perfeccionista en estudio y apasionado en vivo, que saben cómo traspasar El Silmarillion con toda su alma a un disco, maravillosamente, y también cómo dar un gran espectáculo en los tours.
Aunque eso no quita lo fome y lo cómodo del título...
Live reúne en dos cedés los cortes que, para la banda, fueron los mejores momentos de la última gira mundial de nueve meses, la que incluyó por primera vez nuestro país... Lo siento, no hay temas del concierto de Santiago, como tampoco de los brasileños... ley pareja no es dura. Son 21 canciones sacadas de recitales hechos en Alemania, España, Italia, Estocolmo, Moscú y Tokio. No se trata del registro de uno o dos conciertos en un lugar fijo, como lo fue Tokio Tales. Y a esto había que llegar porque los dos discos en vivo son muy diferentes, partiendo en que sólo coinciden cinco pistas en ambos. El primero, grabado en Japón durante el tour de Somewhere Far Beyond, no da respiro en ningún segundo. Se seleccionaron puros temas endiabladamente acelerados, todo un vacilón, pero esa constancia a través de la grabación la hacen cansadora la verdad después de tanto oírlo. Innegablemente faltó The Bard’s Song ahí. Siempre ha sido tal mi opinión acerca de ese disco. Ahora Blind Guardian Live goza de variedad, de mucho más colorido, diferentes ánimos, estados, atmósferas, audiencias... temas antiguos, nuevos, con explosiones de pasión como en Into The Storm, de energía en Welcome to Dying, la magia de Nightfall y Lord Of The Rings, momentos de intimidad en In The Forest, la sofisticación de Under The Ice y Imaginations From The Other Side, las dolorosas, agitadas Mordred’s Song y Bright Eyes, la sencillez y potencia de Valhalla... y podría seguir.
Hay especial atención al Imaginations From The Other Side, al parecer, como dijera alguna vez, el álbum favorito de los bardos para tocar en vivo. En realidad así le sacan muy buen provecho a los temas que no existían antes de salir Tokio Tales y de lo que han aprendido en estos diez años. En contra de todo pronóstico, la versión que más me impresionó fue la más antigua de todas las que aparecen en el disco... ¡Majesty! ¡La vieja y conocida Majesty! No soy un decepcionado ni crítico para nada de los últimos trabajos del grupo, y quizá para alguno el sonido es demasiado claro para estas canciones más bien sucias, pero el escuchar este clásico de Blind Guardian tan sólido, con el tremendo vozarrón de Hansi, con las armonizaciones de los coros mejoradas, como la banda sabe hacerlas ahora, es un deleite.
La versión de Majesty es otra prueba de cuánto han crecido al percatarse cómo suena hoy. Me pregunto entonces... ¿Por qué no se atrevieron con más clásicos? Run For The Night, Traveler In Time, mi siempre pedida y nunca recibida The Last Candle... ¿¡Por qué no está Banish From Sanctuary!? Pensaba que era un imprescindible en sus setlist... Una pena porque el poderoso sonido les permitía darles nueva vida. En el CD 2 hay varios minutos de aplausos y vitoreo del público... por tiempo no había problema en colocar otro tema, y si lo hubiera existido, la balada Harvest Of Sorrow pienso que está de sobra, por ser un lado B al que no le han dado un lapso suficiente para transformarse en una canción de culto, difícil de conseguir. Sobre And Then There Was Silence, ya habrá posibilidad de verla en el DVD próximo...
La mezcla estuvo a cargo del archidemandado productor Charlie Bauerfeind, the pro of the pros según Andi Deris de Helloween, responsable del Rabbit Don’t Come Easy, Crimson Thunder de Hammerfall, los de Rage Unity y Soundchaser, del A Night At The Opera mismo. Junto con Jim Morris (Iced Earth, Death, Control Denied), Fredrik Nordström (Dark Tranquillity, Dream Evil), Bauerfeind es hoy el productor de Metal con más prestigio que existe. Gracias a él, quien sabe cuáles perillas ajustar y botones apretar, Thomen Stauch se luce como nunca en este disco (y eso que no hace solo) ya que su batería suena más prominente, la presencia de los bombos es más notoria a lo escuchado hasta el Nightfall, una ecualización más moderna. Sólo escuchar Welcome To Dying, Valhalla, Mirror Mirror. Es un espectáculo que por mala fortuna no se pudo ver acá en Chile.
Por cierto, el disco es un buen reflejo de lo que Blind Guardian mostró en Chile y toda la gira por seguro. El orden y selección de temas no difiere en gran medida con el set list de Santiago, se escucha a Hansi Kürsch tan conversador y comunicador como siempre, aunque el que varias veces hable en alemán hace que la mayoría no se entenre lo que está pasando.
Para los fanáticos está disponible un tercer disco, el que iba a ser lanzado como bonus pero, quien sabrá por qué razón, no fue posible editarlo, por lo que se puso en formato mp3 en la pagina oficial de Blind Guardian. Live Outtakes se trata de una especie de "lo que no se vio" de la gira, una colección de pifias durante canciones, diálogos y chistes de Hansi, o versiones tremendas, como la de Valhalla, que no quedaron en la selección final porque no se grabaron con los equipos adecuados, lo que los hace sonar como bootlegs. Acá tampoco hay tomas del concierto en Chile... la verdad, ni siquiera se registró el show, ni en ocho pistas... pero sí en Brasil, en Sao Paulo. Aparece Into The Storm, se siente al público muy prendido, pero con una calidad en que apenas se distingue.
Hartas fotos en un booklet de Blind Guardian... Extraño, ¿no? Los bardos siempre han sido algo mezquinos a la hora de colocar imágenes de la banda o miembros en sus diseños.
Aún falta por escuchar el Skeletons In The Closet de Gamma Ray y el próximo en directo de Hammerfall, pero no me sorprendería que el Live de Blind Guardian termine como el mejor disco en vivo del año en Heavy y Power Metal. Cautivante a todo momento, colorido, con un sonido privilegiado, con canciones más que dignas de su estándar, un espectáculo. Muy importante: Blind Guardian sigue siendo Blind Guardian. En este álbum doble se recorre toda la discografía de los alemanes y, aunque cada una de esas siete placas tiene su propio argumento y ser, estos 21 temas juntos suenan bien, en concordancia, provenientes claramente de una sola fuente. Punishment Divine, al lado de Journey Through The Dark, no está descolocada. Hasta puede ser que a alguien le vaya a gustar más las canciones del ANATO en este LP porque suenan menos intrincadas que sus versiones originales. Y esa es la clave, un álbum de punta que destapa lo cadentes que en vivo son los, en estudio, ostentosos Blind Guardian.
Agradecimientos a www.powermetal.cl para mas reviews de otros grupos consulten la pagina anteriormente dicha