MSN Home  |  My MSN  |  Hotmail
Sign in to Windows Live ID Web Search:   
go to MSNGroups 
Groups Home  |  My Groups  |  Language  |  Help  
 
Boxers maravillososBoxersmaravillosos@groups.msn.com 
  
What's New
  Join Now
  Bienvenid@s  
  Panel de mensajes  
  Pictures  
  Imágenes 2  
  Índice de álbunes  
  Indice de enfermedades  
  Sitios Web de Boxers  
  Libros y revistas de boxers  
  Perfil de participantes  
  EL BOXER  
  *EL BOXER DEL AÑO 2003****  
  Alimentación  
  Adiestramiento  
  Jerarquía  
  Celo del Bóxer  
  El parto-Los cachorros  
  Veterinario/Vacunas  
  Las órdenes  
  Test de Campbell  
  Emergencias caninas  
  ORIGEN Y EVOLUCION DEL BOXER  
  Coprofagia  
  Comportamientos insólitos  
  Agility  
  La hora de la higiene  
  Cortes (cola-oreja)  
  Dientes como nuevos-por Caro y Orión  
  Visión y olfato-por Caro y Orión  
  Conversaciones a ladridos-por Caro y Orión  
  El Boxer Club Local  
  El Cachorro del mes  
  El Boxer del mes  
  Conoce a Noah y Ary, los boxers del mes  
  Abandono- por Manolo Rodríguez  
  Nesttle, por siempre entre nosotros  
  Encuestas  
  Fondos de escritorio  
  Protectores de pantalla  
  Humor Boxero  
  Amor a 1ª vista-por Caro y Orión  
  Carta de un cachorro a su amo  
  El perro es el mejor amigo del hombre  
  10 ruegos de un perro a su amo  
  Tana-Box  
  Calendario  
  
  
  Tools  
 
Hola amigos,
Seguramente muchos recordarán a Boy, el boxer cruelmente abandonado por sus dueños, cuya foto ha sido publicada en nuestra comunidad.
Hace poco tiempo, encontré en Todo Boxer, un mensaje escrito dedicado al dueño de Boy.
Quien lo escribió es MANOLO RODRÍGUEZ - Boxer's de Balaquenta, La Coruña, España; quien es verdaderamente, UN EJEMPLO A SEGUIR, y es un honor para mí poder compartir con ustedes este maravilloso relato, tan realista, que seguramente los emocionará.
 
ABANDONO
 
Hola amigo. ¿Cómo estas?. Deseo de todo corazón que te encuentres bien.

Si recibes este mensaje, espero que me perdones si rompe tu paz de espíritu ó si te incomodan los recuerdos que mis palabras te puedan traer.
Por la amistad que pienso un día tuvimos, es por lo que no podía desaprovechar la oportunidad que me han dado para poder despedirme de ti.

Han pasado ya muchas lunas desde que te vi por ultima vez. Desde entonces han ocurrido muchas cosas. Durante todo este tiempo, he podido repasar muchas vivencias que pasamos juntos.
Aún recuerdo la primera vez que nos vimos. Tú eras un macho humano, joven, alegre y lleno de vitalidad y yo un cachorro de unas pocas lunas. Recuerdo que me cogiste entre tus brazos y mientras yo lamía tu cara llena de alegría y emoción, tu me acariciabas la cabeza.
Al principio me costó aprender tu lenguaje y tu también tuviste problemas para comprender el mío, pero poco a poco nos fuimos entendiendo. A pesar de los primeros destrozos, nunca te enfadaste y siempre tenias una caricia para ofrecerme.

Pacientemente aprendí a sentarme y a tumbarme cuando tu me lo ordenabas, ó mientras te esperaba en la calle cuando entrabas en algún sitio a buscar cosas.
Corrimos muchas veces los dos juntos por el campo. Dormía contigo y yo era el que trataba de animarte cuando estabas triste ó cansado.

Con el tiempo vinieron algunas hembras de tu especie a casa. A unas les gustaba y me sacabais los dos de paseo. A otras no les gustaba tanto y durante algunas lunas parecías olvidarte de mí, pero eso no me importaba porque te veía feliz y eso me hacia feliz a mí.

Un día llegó una hembra que ya no se marchó nunca mas. Yo te había confiado mi vida y todo mi futuro dependía de ti y ahora también de tu compañera.
No le gustaban mucho los de mi especie, pero aún así intenté con todas mis fuerzas agradarle y obedecerle en todo momento, al igual que hacia contigo.

Poco a poco me fuiste apartando. Pasabas menos tiempo en casa y más en ese sitio que tu llamabas trabajo. Tu compañera tampoco tenia mucho tiempo para dedicarme porque también estaba siempre ocupada. Tan solo alguna salida rápida para que hiciera mis necesidades y una carrerita yo solo. Ya no teníais ganas de jugar conmigo. Así pasaron muchas salidas y puestas de sol. Cuando te veía triste ó abatido me acercaba a ti para intentar consolarte, pero tu me apartabas con un pequeño empujón y me decías “Ahora no chico. Estoy cansado”. Yo me separaba obediente y me acostaba en mi rincón pensando que podía hacer para que estuvieras mas contento. Me dolía el alma al verte tan triste.

Después llegó tu primer cachorro. Otro miembro mas en la familia al que yo me propuse proteger y cuidar como si fuera mi cachorro. Desde el primer día quise estar pendiente de él para que no le pasara nada, pero a tu compañera parecía no gustarle mucho que estuviera tan cerca. Tenia miedo que le hiciera daño. Se ve que no me conocía ni siquiera un poquito.

Yo, que hubiera dado mi vida por defender la de tu pequeño cachorro o la de tu compañera y por supuesto la tuya, fui poco a poco arrinconado en un cuarto donde pasaba la mayor parte del día, solo, sin poder disfrutar de vuestra compañía que era lo único que deseaba. Tu, que para mí eras mi guía y mi Dios, no hacías nada para que la cosa cambiara.
Me ignorabas. Ya no era tu “mejor amigo”. Ahora parecía que sólo era un estorbo para ti. Desde mi cuarto, a veces, podía oír como discutías por mi culpa con tu compañera. Oía palabras que no comprendía muy bien lo que significaban.
“¿ ...... hacer con él?” .... No podemos ......” “.... no puedo, está conmigo desde que era pequeñito...”.

Un día, cuando el sol estaba durante muchas horas en el cielo, pusiste un montón de cosas en tu maquina de viajar, hiciste subir a tu compañera y a tu cachorro que ya sabia andar solo y también sabia hablar, y a mí me montaste en la parte de atrás, en medio de todos los cacharros. Parecía que nos íbamos de viaje todos juntos. ¡¡Que bien!! ¡¡ Otra vez volvíais a contar conmigo!!. ¡¡Por fin toda la familia saliendo a pasear toda junta!!

Después de algunas horas de viaje, paraste en un sitio para dar de beber a tu maquina de viajar. Tu compañera y tu cachorro entraron en el edificio lleno de gente. Tu me abriste la puerta trasera para que pudiera salir a correr un poquito y así estirar mis patas, como habíamos hecho siempre que salíamos en un viaje largo. Me llevaste a la parte de atrás del edificio, donde había un pequeño campo. Me sacaste la correa y me animaste para que echara unas carreras y hacer un pis. ¡Era estupendo!. ¡Otra vez volvías a preocuparte de mí!
Al rato, después de desfogarme un poco, levanté la cabeza esperando encontrarte en el lugar donde te habías quedado parado cuando me soltaste, pero no estabas.
Salí corriendo en dirección donde se había quedado bebiendo tu maquina de viajar.
Era extraño, porque tu siempre me llamabas cuando querías marcharte y yo acudía veloz a tu llamada. Pero esta vez no me habías llamado. Seguramente porque ya confiabas mucho en mi y sabias que en cuanto no te viese, saldría a buscarte.
Iba corriendo y pensando en lo que estaba pasando, cuando al dar la vuelta a la esquina del edificio pude ver como se alejaba tu maquina de viajar. Empecé a llamarte al mismo tiempo que apuraba mi carrera. “¡ Eh, amigo, que te olvidas de mí!” gritaba una y otra vez mientras que seguía corriendo con mas fuerza. A través del cristal trasero de tu maquina pude ver como tu cachorro me hacia señales con la mano a la vez que de sus ojos salía ese liquido que vosotros llamabais lagrimas y que le ocurría siempre que hacia una cosa que vosotros llamáis llorar. No entendía nada. ¿Porque estaba llorando tu cachorro, porqué te habías olvidado de llamarme como hacías siempre? ¿ Porqué.....? ¿porqué......?
Seguí gritando y corriendo un rato mas con la esperanza de que te dieras cuenta de que faltaba yo, pero pasaban muchas maquinas de viajar como la tuya a toda velocidad y tuve miedo de que me hicieran daño, así que pensé que lo mejor era regresar al sitio donde nos habíamos parado y esperar allí a que volvieras a recogerme. Me situé un poco apartado, debajo de un árbol para protegerme del sol que calentaba mucho. Desde allí podía ver perfectamente como llegaron un montón mas de maquinas, todas cargadas de maletas y con muchos humanos. Llego la noche y tu no aparecías. Yo estaba un poco nervioso porque allí no conocía a nadie.

Así pasaron varias noches más. Yo no podía explicarme como podías tardar tanto en volver. Seria que no sabias regresar a buscarme por que no tenias ese papel que llamáis mapa y que tu siempre mirabas cuando salíamos de casa para ir al campo.
 
Notice: Microsoft has no responsibility for the content featured in this group. Click here for more info.
  Try MSN Internet Software for FREE!
    MSN Home  |  My MSN  |  Hotmail  |  Search
Feedback  |  Help  
  ©2005 Microsoft Corporation. All rights reserved.  Legal  Advertise  MSN Privacy