LA MASCOTA DEL CIENCIANO
"EL BURRITO"

Es el burrito, la original mascota del Cienciano en todas partes, dónde vaya el equipo siempre irá con su burrito. Pero este singular personaje tiene un origen de ser, y porqué no fué una llama la mascota ? o talvez porque no fué otro personaje que se acerque más a nuestro Cusco. Pero en realidad todo comenzó
con la fundación Del Colegio Ciencias sobre el local de la escuela San Bernardo que en la iconografía católica es aquel santo que tiene su burrito ,cuando al Cusco llegaron los padres jesuitas, maestros de prestigio humanista, en tiempos decisorios, hicieron se cargo del Colegio el año de 1619, a los que se les ocurría decir, repetidamente y con cierta socarronería: ¡Arre, arre chicos, más flojos que borricos! ¡A los ociosos hay que arrear más que a borricos !.
Los jesuitas, al llegar encontraron amodorrado ambiente estudiantil y flojo aspecto disciplinario. Entonces, era justo que se mostraran exigentes y aun severos con los alumnos desaplicados y faltones a las clases. Hacíase pues necesario zurrar la badana, hasta sacudir la pereza a holgazanes y zamarros -la letra entra con sangre- Sólo as¡, púdose establecer el orden, cumplimiento y el anhelo de educadores y padres de familia, por la mejora de la disciplina y el estudio, en especial con los alumnos un tantico duros de testa y cabeza de pájaro que, según referencias, concurrían a clases; con pantalón alto y usaban brazalete e insignia azul y embozo gris, color burro he aquí otra razón de "burritos ciencianos". Y, así, se escuchaba a cada momento, la consabida retahíla: ¡Arre, arre chicos más flojos que borricos, y ciertos ensoberbecidos pujos jesuíticos como: Nosotros, venimos y con nosotros los sabios se dormirán y los borricos despertarán y sabios serán. .!

Dichos y adjetivos como: A los ociosos hay que arrear peor que a burros. Causó gran revuelo en los claustros, pronto hubo de trascender. El pueblo que sabe de todo, lo cogió. Poco a poco se ha bla generalizado la comparación a los alumnos bernardos con el borrico de orejas largas que, sin buen zurriago, anda mal y acaba peor. De Inmediato, la voz callejera, la comidilla del vulgo y chichisbeo de viejas trotaconventos e ingeniosa ocurrencia del saber popular, definitivamente, hubo de bautizar y consagrar con el enjundioso modo de apodar "burros bernacos“,
En 1825 cuando Simón BOLIVAR instala su protectorado en el Perú y para perennizar su nombre en la rama educativa funda los colegios Bolivarianos (colegios sesquicentenarios) entre ellos el colegio de Nuestra Señora de Guadalupe de lima, San Carlos de Puno, Santa Isabel de Huancayo, Independencia Americana de Arequipa, y en el Cusco el “ Colegio Nacional de mujeres Educandas y Ciencias y Artes del Cusco” (colegios hermanos) un 20 de Agosto de 1825, para tal efecto unifico al San BERNARDO y EL SOL , y en 1827 edifico el local que actualmente ocupan en la plaza San francisco.
Siguiendo con la tradición de los docentes jesuitas y en vista que el el Colegio de Ciencias se había fundado sobre el local de la escuela San BERNARDO que en la iconografía católica es el santo que tiene su burrito, se escogió como santo patrón a SAN BERNARDO TESCELLINO (SANTO FRANCÉS), quien según cuenta la historia que el párroco francés cabalgaba sobre un burro. Por diferentes calles y pueblos, predicando el evangelio. Otros dicen también que en los primeros años de cienciano muchos alumnos se trasladaban sobre burritos a sus clases , las cuales quedaban amarradas en las afueras del colegio.
TESCELLINO nació en 1090 en la ciudad francesa de Borgoña , siendo hijo de un acaudalado feudal , a la edad de 26 años fue designado abad y debió trasladarse hasta la ciudad de Citeaux hasta su muerte, realizando muchas obras en beneficio de los demás.La mascota de Cienciano el burrito Rolando, la original mascota del Cienciano, dónde vaya el equipo siempre irá y en realidad la historia
de este burrito, la mascota del Cienciano se debe a la picardía y genialidad de los estudiantes del Colegio Ciencias es así que el profesor de Educación Física, el Británico Willian Newell que era el entrenador en aquel primer equipo cuzqueño en 1901, y entonces fué precisamente ese plantel que decidió tener el nombre de Cienciano, porque como todos los jugadores eran del colegio Ciencias, al deporte le decían SI y a la Ciencia-NO, y como consecuencia todos los conocían como burros en coincidencia con el burrito Rolando, porque como hasta ahora una característica del estudiante peruano adepto al deporte es ser buen deportista y mal estudiante, de ahí sale la mascota del equipo, un popular burrito.
Y desde ese entonces hasta nuestros tiempos a los estudiantes del Glorioso Colegio Ciencias se les dice cariñosamente burros, y más aun a los deportistas y esto se ha llevado desde el equipo del Cienciano en 1901 hasta nuestros días.