|  "HISTORIA DE LA CAPILLA" 1955 es el año elegido por Dios para iniciar una nueva vida, la vida de la Capilla "San José obrero", es el mes de noviembre de aquel año en que una nueva vida comunitaria de iglesia comienza a ver la luz de la fe.  El instrumento serán dos seminaristas, Victor Rojas y Pedro Aguiar quienes a instancias del entonces cura párroco de la iglesia doce apóstoles llegan para organizar el rezo del Mes de María. Las calles del sector serán testigos de la vida de fe que late en los corazones de las gentes. El sector dedicado a los fallecidos por el sismo del año 1906 será el que acoja a los fieles durante todo el mes. Estoicamente soportarán los fuertes vientos. Es el Señor quien se manifiesta en la naturaleza para así despertar la buena voluntad de las personas quienes ofrecen sus casas para terminar de rezar el Mes de María. Este es el inicio de una gran tarea, ahora hay que construir el templo. La comunidad se organiza. Se produce durante este tiempo el cambio de cura párroco en la Parroquia Doce Apóstoles, el actual cura párroco Lorenzo Aguiar es reemplazado por el sacerdote Antonio Chang, quien procede a donar la imagen de la Virgen de la Merced, que hasta hoy preside nuestra vida comunitaria, por estar nosotros en el cerro de la Merced. Asì se da inicio a la Vida Comunitaria de la capilla "San Làzaro", nombre que serà reemplazado màs adelante por el de "SAN JOSE OBRERO". En 1956 se da comienzo no solamente a la tarea de reunir fondos para la construcción y compra de un terreno, sino también se da inicio a la escuela de alfabetización con la asistencia de casi 50 niños. Este anhelo se concreta en septiembre del Mismo Año, en que se coloca la Primera Piedra de Nuestra Actual Capilla. También se dará inicio a la enseñanza de la doctrina o catecismo, año en que alrededor de 30 niños recibirán su primera comunión. La comunidad de Valparaiso, encabezada por la esposa del entonces Intendente, señor Jorge Vio Valdivieso, señora Susana de Vio Valdivieso, organizan colectas y otras actividades destinadas a la recaudación de dinero. Señoras como doña Rosa Bravo, Berta Figueroa, Elba de Contreras, Gladys Moya, Adriana Lira, Benita Lira,Margarita Donoso serán las llamadas a concluir la tarea de levantamiento del templo comunitario. En 1963, el sacerdote Luis Friederich será el elegido por Dios para dar un nuevo impulso a nuestra comunidad. Desde entonces hemos visto pasar por nuestra capilla a muchos y santos seminaristas, laicos y sacerdotes.  No podemos dejar en el olvido a quien nos regalara por muchos años la vida de Dios como fuera el sacerdote jesuita Sergio Hurtado, primo hermano de nuestro santo Padre Hurtado. El, como buen Jesuìta entregò todo su tiempo y energias para llevarnos por la senda de Dios. Tampoco podemos olvidar a aquellos jóvenes seminaristas que durante quince días recorren nuestras calles y visitan nuestros hogares en una fuerte misión evangelizadora. Cómo olvidar el rezo del Rosario de la aurora, la celebración de los sacramentos del Matrimonio, Bautismo, Eucaristía y Confirmación, que muchos de nuestros hermanos recibieron por esos días.    |