El Budismo ha existido por mas de 2 500 años y ha sido una de las principales influencias religiosas, artísticas y sociales de Oriente. Su inicio fue al norte de India con el nacimiento de su fundador, Sidharta Gautama, el Buda, quien alcanzó lo que se conoce como "Un estado de ver perfectamente la naturaleza de las cosas". A este estado se le denomina Iluminación.
En el mundo existen muchas religiones. Empero, tres han ejercido la influencia más determinante en la historia de la humanidad: el Budismo, el Cristianismo y el Islám. La característica más distintiva del Budismo es que se trata de una religión que no tiene una concepción de Dios creador, lo cual no significa ateísmo o agnosticismo; la meta espiritual del Budismo no se describe en los términos de un Dios personal ni de Primera Causa. En tanto, el Islám y el Cristianismo son religiones monoteístas (tienen la concepción de un sólo Dios). Por ello, algunas personas dicen que el Budismo no es una religión, en el sentido estricto de la palabra, sino más bien una filosofía integral de vida que tiene como objetivo la transformación del individuo para alcanzar su potencial de Iluminación.
El término con el que el Buda describió al Budismo fue Budha-Dharma, la palabra del Buda o la enseñanza del Buda, es decir, "el sendero hacia la Iluminación". Paradójicamente, el Budismo, después de 1 500 años, murió en su país de origen. Sin embargo, se desarrolló y floreció a lo largo de los siglos en diferentes lugares y culturas. Se expandió al sur de Asia, donde la Escuela Budista del Teravada todavía florece; llegó al norte de Asia: Nepal, Bután, Tibet y China, donde se desarrolló la Escuela Mahayana. En el lejano Oriente, llegó a países como Mongolia y Japón, donde surgieron el Budismo Chan, Shin y la Escuela Zen. Algunos historiadores, a partir de hallazgos arqueológicos, debaten si incluso en el Medio Oriente, países como Persia, tuvieron en su historia un periodo Budista.
Actualmente, el Budismo, sin embargo, está sufriendo un declive en estos lugares. China y Tibet han dejado de ser budistas bajo los sistemas comunistas actuales. En Japón, la erosión de valores que produce una cultura de consumo tiene al budismo a la defensiva, mientras que el desarrollo de nacionalismos y el militarismos en ciertas regiones de Asia representan una seria amenaza para el Budismo tradicional. No obstante, desde hace más de un siglo el Budismo se ha desarrollado enfáticamente en países industrializados de Occidente. En Europa, América y en las regiones de Australasia existen ya miles de personas que guían sus vidas a través de los principios de la enseñanza del Buda, entre ellos grandes pensadores, artistas y figuras públicas. Una paradoja del mundo contemporáneo: mientras religiones tradicionalmente occidentales, como el Cristianismo en sus diferentes formas, están llegando orgullosamente a Asia, el Budismo, callada y crecientemente se expande en Occidente.