Tal vez porque la misma técnica me sintoniza para que así pueda hacerlo. En este caso en especial, me gustaría darles una nueva visión, desde lo cotidiano y de qué forma lo aplicaremos de forma práctica y simple.
Existe una definición que lo ilustra muy bien: es el registro memorial del alma que permitirá recibir la información necesaria para el desarrollo de cada individuo.
Akasha, viene del sánscrito “akassa” y significa lo eterno. Es la energía esencial de todo lo que es, aquello que nunca muere y se transforma.
Entonces el Registro Akáshico es el que guarda toda la información de todas las transformaciones y experiencias de vida que cada persona ha elegido para su evolución y aprendizaje.
Esta técnica no se basa en telepatía, ni videncia, ni mucho menos espiritismo. Nos contactamos con seres ascendidos, guías y maestros espirituales que nos acercan y nos ayudan a tener la información que se requiere.
Es una herramienta que podremos utilizar como orientación y de autoconocimiento. Si bien también podremos manejar información de vidas pasadas no siempre será el tema relevante de cada sesión.
Todos podemos tener acceso al Registro Akáshico, solo que para hacerlo correctamente debemos aprender la técnica y tener la iniciación apropiada. Esto es muy simple y nos brinda también una apertura de conciencia para que podamos ser receptores y canales de información en ellos contenida.
En definitiva, desde el Registro Akáshico se nos brinda la ayuda que realmente necesitamos para nuestra evolución personal en el aquí y ahora. Y por supuesto que aprendiendo esta técnica también podemos trabajar como canales de lectura e información para todas aquellas personas que requieran nuestra ayuda.
“…Recuerda a cada momento: ¿Va a quitarte la muerte eso que estás acumulando? Si es así, no merece la pena que te preocupes por ello. Y si la muerte no te lo va a quitar, entonces puedes sacrificar en su nombre incluso la vida, porque un día u otro la vida se irá. Antes de que la vida se vaya, aprovecha la oportunidad para encontrar eso que nunca muere…”
Osho.
Federico De Robertis-Master en Registros Akáshicos