Si tardas en venir y como ola al viento te acercas y me miras, te veo y te suspiro y te sueño y te pienso como en un remanso soñado muy lejano. No me digas que no sientes mis quimeras, que no me deseas como la suave brisa que el calor refresca. Puedo ser para ti, esta tarde de verano, como un jardín plagado de mil flores distintas pero no lo sabes; ¿no ves lo que gritan mis ojos en ti clavados? No, no lo ves, te alejas y queda tu aroma a mar, a salitre, que aspiro y recuerdo. Llegaste y te fuiste como una ráfaga breve, y en el viento volaste, amor de verano. Clara 16-08-01
|