|     Hola Mami:
Esta sí que será una sorpresa para ti, je, je. Te escribo para tranquilizarte y hacerte saber todo aquello de lo que guardas dudas.
Aunque no sé por donde empezar... ¡Son tantas las cosas que quiero que sepas... !
Mira... yo todos los días te quiero más y más, ya que cada amanecer es una batalla ganada por tu guerrero y tú eres mi reina.
¿Sabes una cosa? Cuando me despiertas con un beso, es como si fuera día de Reyes o viniera Papá Noel, cuando me abrazas me siento tan dichoso que sólo por ese beso y esos abrazos merece la pena despertarme.
Sé que sufres mucho al verme así, pero no sufras más, ya que te quiero contar un secreto... mira, durante todo el día y toda la noche tengo a mi lado un Ángel que me cuida y explica todo aquello que no entiendo, es como tener mi profesor y doctor particular.
La verdad es que es un poco pesado también, pero sabe hacer magia, ya que cuando quiero que te enteres de algo... tachan, tachan... ¡él lo consigue!
El otro día cuando me sacaste a pasear fue igual que aquel día de verano del año pasado que me sacásteis al balcón, miré al cielo y era como ver tus ojos... -allí arriba dijo el Ángel que iríamos los dos-.
Sé que te doy mucho trabajo diariamente y que a veces no me comporto como debiera hacerlo, pero... ten paciencia conmigo porfa, no te enfades... ¡es que me fastidia estar como estoy y no poder abrazarte y besarte como otros niños lo hacen...! Por eso me enfado y agarro las rabietas, pero mami, que sepas que no es contigo, eh?... ¡Uf!, encima, cuando lo hago, el Ángel me sermonea y es más mi enfado con él que contigo, ¡claro!, tú como no lo ves quizás no lo entiendas...
Le pregunté a mi Ángel por que soy yo así... y ¿sabes? Me dijo que yo y todos aquellos como yo, somos especiales y venimos así a este mundo para que otros aprendan de nosotros y reconozcan qué afortunados son, el Ángel dice que somos los rayos de Luz de la Esperanza terrenal.
Mami cuando te miro, ¡qué orgulloso me siento de ti!.. Y ¡qué bella eres!
Mi Ángel me dice que las mamis como tú sois las estrellas con más luz del universo, ¡jo!, ¡qué maravilla! ¡Yo hijo de una estrella del cielo!
Hay veces, mami, que te veo llorar y sé que es por mí. No llores mami. ¿Sabes? es mejor estar así como estoy y poder verte y adorarte que no estar aquí... ¡No me cambiaría por nadie del mundo!.
Ya sé que no puedo jugar como los otros niños y que así como pasan los días tú y yo nos hacemos mayores juntos, pero para mí es siempre aquel primer día en que te vi por primera vez y me consideré el bebé más afortunado por haberme traído tú a este mundo.
El Ángel es un poco pesado, no para de hablarme todo el día, siempre con cosas nuevas y siempre dándome esos abrazos mágicos que me alivian el dolor y me calman. Una vez me dijo que tú y yo disfrutaríamos de una vida especial, en un lugar especial, donde todo es bello y pacífico y donde podré jugar y correr contigo como lo hacen los otros niños, ¡jo!, ¡vale la pena mami! ¡Espero que sea pronto! Ayer le pregunté al Ángel cuando iba ser (tienes que entender que estoy un poco impaciente), pero me dio malas noticias... dijo que aún falta mucho... eso sí que no lo entendí.
¿Sabes? Te quiero mucho y cuando me miras de cerca, acariciándome, veo el cielo de un azul muy lindo en tus ojos, pero las lágrimas los ponen a veces como si fuera a llover, así que no llores mami... ¡ni siquiera a escondidas! ¿Vale?.
El Ángel me enseñó a ver tu corazón lindo y tu alma celeste, ¡es preciosa!, ¡cómo me gustaría que tú te la vieras mami!.
Mami, perdóname por las rabietas, el trabajo que te doy y el sufrimiento que te ocasiono al verme así, déjame ser esa luz y esperanza que he visto dentro de tu corazón el otro día, déjame ser tu consuelo cuando me mires y entiende que cada mirada mía o grito que doy es para abrazarte, besarte y decirte que te quiero mami.
¡Qué orgulloso estoy de tener una mami como tú...! ¡Y encima estrella!.
Mami, el Ángel dice que me entenderás mejor una vez que leas esta carta que otro tuvo que escribir y hacerla llegar a tus ojos. No fue casualidad, ¡fue la dichosa magia de este Ángel!, pues dice que nos tenemos que valer del amor que uno siente para poder llegar a los demás. También dice el Ángel que esta carta no es sólo para ti, mami... ¡qué fastidio...! Que es para todas las mamis como tú... algo de un homenaje... ¡este Ángel siempre con palabras complicadas!
Mami, aquí te digo parte, no todo cuanto quisiera, pero ¡TE QUIERO! (Esta palabra dice el pesado del Ángel que lo dice todo), ¡jo! ¡No sabes bien lo fastidioso que es vivir con un Ángel!.
Besos Mami.  Nota de Ray:
Esta carta me fue dictada la noche pasada, no me pregunten por qué a mí... sólo soy intermediario, o sea, el cartero. Está transcrita tal cual la percibí. (16-01-2004)
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