|   Salmo 90  La protección divina en medio de los peligros
1 Tú que vives al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Todopoderoso, 2 di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte, mi Dios, en quien confío".
3 Él te librará de la red del cazador y de la peste perniciosa; 4 te cubrirá con sus plumas, y hallarás un refugio bajo sus alas.
5 No temerás los terrores de la noche, ni la flecha que vuela de día, 6 ni la peste que acecha en las tinieblas, ni la plaga que devasta a pleno sol.
7 Aunque caigan mil a tu izquierda y diez mil a tu derecha, tú no serás alcanzado: 4c su brazo es escudo y coraza.
8 Con sólo dirigir una mirada, verás el castigo de los malos, 9 porque hiciste del Señor tu refugio y pusiste como defensa al Altísimo.
10 No te alcanzará ningún mal, ninguna plaga se acercará a tu carpa, 11 porque él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos.
12 Ellos te llevarán en sus manos para que no tropieces contra ninguna piedra; 13 caminarás sobre leones y víboras, pisotearás cachorros de león y serpientes.
Oráculo del Señor
14 "Él se entregó a mí, por eso, yo lo libraré; lo protegeré, porque conoce mi Nombre; 15 me invocará, y yo le responderé. Estaré con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré; 16 le haré gozar de una larga vida y le haré ver mi salvación".
  Rincón de los Salmos Fuente Catholic.net 
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