Autoimagen Idealizada y Estrés
Mary Bast-Monaghan, en Enneagram Monthly de agosto de 1999.
Inautorizada traducción libre y adaptación de José Fernando Uribe Saavedra, Fercho, para uso y disfrute de la comunidad ENEAGRAMA2001.
Tal cual la suerte lo envidiaría, tuve este mes no una sino dos razones para investigar acerca de las respuestas al estrés, enmarcadas en El Eneagrama. Se trataba del tema de discusión mensual de nuestro grupo local del IEA (International Enneagram Asociation), pero también era el enfoque de un taller de Eneagrama que dicté en un centro de bienestar que apoya a las personas para cambiar patrones de alimentación que sean respuesta al estrés emocional. Por algún tiempo he estado evitando escribir sobre respuestas del Eneagrama para el estrés, porque cuando investigo un tema particular siempre aprendo algo difícil sobre mí... y soy mejor que cualquiera que conozca para hacer contrapedal. pero el artículo en dos entregas de Sarah Aschenbach, que recientemente publicó Enneagram Monthly, en mayo y junio del 99, Relationships Made Easy: How to Get Along With All Kinds of People (Facilitando las relaciones : Cómo Llevarse Bien Con Toda Clase de Personas), me obligó a pararme en los pedales. (Doña Mary es un Nueve confeso. N. del pseudoT.)
Aschenbach escribió que los Nueves bajo estrés, "prefieren retirarse. Desentenderse olímpicamente de algún enredo que les da cierto toque de estoicismo... Si no activan su primera línea de defensa, pueden ponerse impávidos -sin respuesta de ninguna clase- y, luego, terriblemente tercos. Ellos le muestran la cola al que sea, literalmente, y suelen aplicarles a los demás el tratamiento silencio sepulcral.". Uf... Y continúa pintándome tal cual... Ahí estoy yo... (En Transformation Through Insight, Claudio Naranjo indica, "ningún término es mejor para la paz artificial del Nueve que la expresión de Gurdjieff: un demonio autotranquilizado).
Muy acongojada cuando leí lo que Aschenbach escribió sobre los Nueves bajo estrés, desenterré un poema que escribí hace solo unos meses, el cual iba a ser sobre mi madre, Nueve ella también, y miren como terminó:
No serás visto de nuevo. (You Won't Be Seen Again)
Mi madre es terca como una roca. Esta
mujer Cristiana
puede, mientras reza,
desaparecerte tan solo
con un movimiento de su cabeza,
sin advertencia alguna.
Crúzate con ella
y estarás borrado.
No serás visto de nuevo en su presencia.
"Sé que debería perdonar",
dirá ella, "Iré al infierno",
no repara en ello,
así es de obcecada.
Esta Dulce Mujer,
Quien a sí misma se olvida,
arrebataría tu sangre
antes que ceder.
No vale disculpa o
justificación alguna,
eso nada es.
Así está de crispada
y su conmoción es tan grande
que tiene vida propia
dentro de mí: una Herencia terca.
(Me despierto en las noches recordando todas las cosas
que no perdonaré).
(Si traducir prosa es un martirio, intentarlo con la poesía ya raya en masoquismo. La métrica, la rima y el ritmo, se los quedo debiendo, pero me late que en inglés tampoco hay mucho de eso ahí. N. del pseudoT.)
Bien, las buenas noticias son que estoy haciendo recuerdo de mí, lo cual produce un ciclo constante de cocotazo/humillación, observación, cambiando de esa manera a una nueva realidad... más integrada.
Considero bastante útil darnos cuenta cómo nuestras respuestas al estrés, emanan del culto que le rendimos a la autoimagen que nuestro estilo particular del Eneagrama impone. Como lo describió la psicóloga Karen Horney en Neurosis and Human Growth (Neurosis y Crecimiento Humano), "Gradual e inconscientemente creamos una imagen idealizada de nosotros mismos que perpetúa la autoglorificación y nos da el tan necesitado sentimiento de significancia y superioridad sobre los demás". Aquí están las autoidealizaciones del Eneagrama:
(8) Yo puedo, soy poderoso, soy capaz. (9) Yo en paz, yo concilio, no me complico la vida. (1) Yo reformo, tengo la razón, puedo mejorarlo. (2) Yo ayudo, soy útil, sé que necesitas. (3) Yo exitoso, yo hago cosas, yo admirable. (4) Soy único y original, reconozco la belleza. (5) Yo sé más, y busco más conocimiento. (6) Yo obedezco, soy leal y responsable. (7) Yo divierto, veo el lado positivo.
Debido a la fijación en nuestra autoimagen, la convertimos en un filtro que impide llegar cualquier cosa que no sea congruente con ella. Desde la perspectiva de nuestra autoimagen idealizada, según Horney, nuestra preocupación primaria no es qué sintamos, sino que nos dé seguridad. Entonces desarrollamos comportamientos artificiales y estratégicos para salvaguardar que otros atropellen nuestros sentimientos, deseos y pensamientos genuinos. De allí viene esta posición en la vida, el enfoque de cada eneatipo:
(8) Estoy a cargo, busco el control. (9) Me fundo en los demás, me olvido de mí, no existo. (1) Corrijo lo que ande mal. (2) Cuido de los demás. (3) Vivo ocupado, consigo resultados. (4) Percibo lo mejor de lo que falta. (5) Me quedo quieto, observo,entiendo. (6) Descubro peligros potenciales. (7) Acentúo lo positivo, lo chévere.
Sin embargo y cual pesadilla, al enfrentarnos a situaciones estresantes, nuestra fijación hace aparecer lo que un amigo mío llama el gemelo perverso, una exageración de nuestra autoimagen que nos separa de los demás... ¡cuando necesitamos es acercarnos más a ellos! El comportamiento adoptado por cada uno de los 9 eneatipos bajo estrés, basado en el artículo de Aschenbach, Tipos de Personalidad de Riso y otras fuentes...es el siguiente:
(8) Controlador, agresivo, muy impulsivo. (9) Auto borrado, desentendido, obstinado (extremadamente terco), agresividad pasiva. (1) Hipercontrolado, crítico agresivo y controlador. (2) Mandón agresivo, obcecado, culpador quejoso. (3) Trabajadicto, competitivo, agresivamente desconsiderado. (4) Ensimismado, caviloso, triste, irritable. (5) Distante, preocupado, escaso, sensible, escapista. (6) Ansioso, vacilante, insatisfecho, obsesivo del orden y la justicia (o todo lo contrario). (7) Excitado, bullanguero, narcisista merecedor de todo, intensamente pegajoso busca público.
Luego, comparte Doña Mary algunas auto descripciones de respuesta al estrés, de los nueve estilos:
Segunda Parte