Cotejando las Ideas del Eneagrama con EL Trabajo de C.G. Jung
Artículo de la doctora Jean Hurd*, publicado en la edición de septiembre de 2001 del Enneagram Monthly. Traducción libre de Fernando Uribe Saavedra (Fercho), para ENEAGRAMA2001, comunidad virtual de estudio del Eneagrama de la Personalidad, en castellano y sin ánimo de lucro (tampoco de pérdida).
"Completamente impreparados, los hombres emprenden la segunda mitad de la vida. ¿O hay quizás universidades para cuarentones que los preparen para la vida que viene y sus demandas , a la manera que las universidades ordinarias introducen nuestra gente joven a un conocimiento del mundo? No. En consciencia, impreparados nos embarcamos en la segunda mitad de la vida; peor aún, la tomamos asumiendo erróneamente que nuestras verdades e ideales nos servirán como hasta ahora. Pero no podemos vivir la tarde según el programa de la mañana de la vida; lo que fue importante por la mañana será minúsculo en la tarde, y lo que por la mañana fue verdad se convertirá en una mentira...". C.G. Jung Creo que el trabajo de Jung es en extremo congruente y a la vez complementario con el Eneagrama. El trabajo de Jung puentea los mundos de la espiritualidad y la psicología y a él se puede acercar cualquiera desde estos mundos. Igual el Eneagrama, dependiendo de cómo se interprete, puede ser un sistema para entender los tipos psicológicos que puede conducir al crecimiento espiritual, o una herramienta espiritual para promover una salud psicológica mucho mayor. Parte del atractivo tanto de la filosofía jungiana como del Eneagrama, es la capacidad que tienen ambos para satisfacer a las personas sin importar dónde ellas puedan estar en el continuum psicología-espiritualidad.
La cita textual del encabezado, es una de mis favoritas de Jung. La expresión "universidades para cuarentones" siempre me ha cautivado. Habiéndole hincado el diente al desarrollo total del adulto, en los contextos de mi vida personal, profesional y académica, he intentado recurrentemente imaginar lo que podría ser esta universidad. Jung observó que en el pasado, las religiones siempre fueron tales escuelas pero en la era moderna ya no fue más el caso. Aún estoy trabajando en un modelo para el desarrollo del adulto (de hecho, pienso va a ser el tema de mi tesis doctoral), y en él ya he concluido que el Eneagrama es una parte muy importante del plan de estudios. Pienso que Jung, de conocerlo, habría adoptado al Eneagrama sin considerarlo dos veces...
Percibía Jung, de manera contundente, que es en la segunda mitad de la vida cuando se presenta en uno la oportunidad de realizar su máximo potencial. Que la primera mitad de la vida está básicamente para lograr los aspectos "mundanos" de la experiencia: establecerse en una carrera, casarse, criar niños, etc. Jung reconoció tres etapas principales de la vida: la infancia, la juventud (que se ejecuta hasta la mitad de la vida) y la edad adulta (que comienza alrededor del cuadragésimo año). Fue enfático en considerar que la vida realmente comienza a partir de la mitad. En este punto, a través de una crisis u otra, se presenta la oportunidad para hallar el propósito propio de nuestra vida: el proceso de individuación.
Así le sea posible identificar a uno su eneatipo a edad temprana (o más probablemente, que algún otro identifique mi número en mi juventud temprana o avanzada), tengo la convicción de que para trabajar con el Eneagrama se requiere de la perspectiva que dan los años. La personalidad se forma como defensa y la defensa se utiliza para bien o para mal, ayudándonos a estar en el mundo. No es hasta que comenzamos a experimentar las limitaciones de esta personalidad y padecemos el sufrimiento porque las cosas no funcionan mucho -o nada en absoluto- de acuerdo a nuestras intenciones, cuando empezamos a tener el valor de mirar adentro, y considerarnos como la fuente de muchas sino todas nuestras dificultades.
Jung dijo "para crecer, haga usted de sus miedos su agenda". Obviamente, esta es la premisa básica del Eneagrama. Diría que el Eneagrama es la herramienta para hacer realidad la recomendación de Jung; tanto para entender cuál es el miedo básico, como para determinar una metodología para trabajar sobre él.
Jung habló también del Self (con mayúscula, el Yo espiritual o Ser Real) y del self (con minúscula, el yo condicionado o ego). El Eneagrama se basa en este mismo concepto. En términos del Eneagrama, el Self es la esencia, y el self son los niveles de desarrollo**.
Puede trazarse un paralalismo aproximado entre los complejos, particularmente la sombra, y los niveles de desarrollo malsanos. Por ejemplo, aquellas partes nuestras que nos son menos visibles a nosotros mismos y (paradógicamente) son más visibles a los demás. Jung habló de los complejos como acumulaciones de energía emocionalmente cargada, muy a la manera como los números del Eneagrama representan un lugar en donde el flujo de energía se ha concentrado y atascado. Como los complejos se forman temprano en nuestras vidas, se convierten en las lentes a través de las cuales vemos el mundo, y exige bastante esfuerzo consciente identificar qué son complejos y qué son apenas "otras maneras de ver". Al identificar nuestros complejos y nuestra sombra, hacemos presencia o podemos ser lo suficientemente conscientes para atrapar lo que surge de nosotros e identificarlo como algo que pusimos allí. Entonces es cuando tenemos la opción de elegir entre actuar ó reaccionar.
Además del Eneagrama, he trabajado muchos años con la tipología de Jung a través del indicador del tipo Myers-Briggs. El MBTI también es una herramienta inestimable para la auto-comprensión, determinada en términos de cómo se relaciona uno con el mundo. Aunque mucho se ha escrito para demostrar si la tipología jungiana y la del Eneagrama son correlacionables y de qué manera, personalmente creo que es irrelevante si están correlacionados o no. Cada uno de estos modelos tiene algo poderoso para guiarnos en nuestro aprendizaje, y la combinación de las dos tipologías nos da más lenguaje y más comprensión para describir nuestra experiencia que lo que puede hacerse usando una sola de ellas.
La perspectiva jungiana acerca del flujo de la energía: cómo tomamos la información, cómo tomamos las decisiones y cómo estructuramos (o no) nuestra propia vida, proporciona otra perspectiva tanto a nuestras propias necesidades, como a la forma en que esas necesidades afectan nuestras relaciones. No obstante que ciertos tipos jungianos pueden encajar mucho más fácilmente que otros, en determinado número del Eneagrama, buscar encajar los tipos jungianos con los del Eneagrama, ena una correlación directa, uno a uno, puede convertirse en tremenda barrera para autodescubrir el eneatipo correcto. Varios de mis amigos y colegas tuvieron dificultades para encontrar su eneatipo porque creyeron que éste simplemente no calzaba con su tipo en el MBTI.
Con frecuencia escucho que mientras el Eneagrama es dinámico, la tipología jungiana no lo es. Considero que esto no es verdad; para nada. De hecho hay una meta de crecimiento implícita en el trabajo de Jung de dos maneras. Primero, el proceso de individuación-proceso de plenitud, requiere de uno hacer lo posible para integrar el opuesto de su tipo. Y ésta es, de nuevo, una tarea de segunda mitad de la vida. En la primera mitad desarrollamos nuestras preferencias naturales, o innatas. Si se trata de evitar ser estático y aferrado a la vivencia ya pasada, hay que aprender a utilizar y valorar los opuestos de nuestras preferencias (los introvertidos desarrollar su extraversión, los sensoriales su intuición, los críticos su receptividad, etcétera).
Hace algunos años utilizando este modelo de manera muy consciente, me impuse a mí misma este ejercicio: siendo una INFJ me propuse actuar como si fuese ESTP. Fue aterrador y divertidísimo a la vez. Y expandió de manera muy importante mi visión sobre mi misma; sobre quién soy y de qué soy capaz.
En segundo lugar, el orden de nuestras preferencias no es para saberlo y ya. Indica un camino de crecimiento, la necesidad de adelantar un proceso. Nuestra función menos preferida, o inferior, está casi por completo en el inconsciente, y es responsable de mucha de nuestra reactividad automática cuando nos sentimos bajo presión. Nuestra preferencia dominante es un don extraordinario cuando la utilizamos conscientemente, y a la vez tremenda limitación de la plenitud cuando la utilizamos irrestrictamente para todo. A su opuesta solemos considerarla desdeñosamente: como poco importante o irrelevante. Es así como a través de tener presente nuestra cara oculta, podemos trabajar más conscientes de nuestras limitaciones, reducir nuestra dependencia del mecanismo dominante y empezar a estar más plenos y más capaces, en el proceso.
Pues bien, estos dos procesos se sienten y son muy de la premisa básica del Eneagrama: que por inherente a nuestra naturaleza, tenemos oculta dentro de nosotros la plenitud de ser, pero hemos desbalanceado nuestras capacidades y nos aferramos a una fracción de la experiencia.
Como en el Eneagrama, el movimiento hacia nuestro opuesto es un proceso interminable. Estamos siempre más cómodos con nuestras preferencias "naturales". El crecimiento viene de darnos cuenta de nuestros patrones de comportamiento de muchos años, y de hacer el esfuerzo consciente de salir de sus automatismos.
Estimo los tipos de Jung como un complemento muy valioso para el Eneagrama.
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*Jean Hurd es co-fundadora de Janus Consulting Inc. y trabaja más que todo con organizaciones empresariales comprometidas en procesos de cambio. Provee educación, entrenamiento y facilitación, con énfasis en la comprensión de los estilos individuales de personalidad y de liderazgo. Es profesora de Eneagrama certificada por Riso & Hudson, cualificada instructora del MBTI y disfruta de integrar ambas disciplinas en su trabajo. Posee un doctorado en Desarrollo adulto y organizacional. Podía ser contactada, en inglés, en la dirección electrónica jeanhurd@aol.com.
**Para información sobre NIveles de desarrollo, ver enlaces a la derecha.
** | Niveles Riso (resumen de su presentación en el libro D.R Riso & R. Hudson,La Sabiduría del Eneagrama, Urano 2000). Niveles de Desarrollo Riso mod 88.xls (Tabla sobre los Niveles de desarrollo de Don Richard Riso, extractados y en la terminología de sus dos primeros libros, cuyas versiones castellanas edita Cuatro Vientos, en santiago de Chile). Enlaces (links) a documentos de Eneagrama 2001.
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