El Eneagrama Dinámico: Los Tres
Tom Condon
Publicado en la revista Enneagram Monthly, edición de Julio-Agosto de 2003 (#95 - Vol. 9, n° 6). Traducción al castellano de Carmen Marcos, _Sofiau_, y Fernando Uribe, Fercho, para uso exclusivo de la comunidad ENEAGRAMA 2001
Cada cuatro años se convocan los Juegos Olímpicos en algún lugar del mundo. Aunque suele describírseles como un evento para todas las naciones en el cual los atletas de cada cultura se reúnen para competir, hoy en día esa descripción es inexacta. Las Olimpiadas son la ocasión para que los Tres de cada nación viajen a un lugar para celebrar sus valores en un evento especialmente hecho para ellos.
De los estilos del Eneagrama, el Tres es el más competitivo y orientado al logro. A diferencia de los Dos, los Tres se identifican menos con los ideales del servicio y más con las imágenes del éxito y la productividad. Los Tres suelen esperar ser amados más que por lo que son, por lo que hacen. Están emocionalmente confundidos por una realización aparente que se opone a una auténtica realización de sus sí mismos internos de poca perfección.
Los Tres sanos son excepcionalmente hábiles para establecer y cumplir metas y por regla general dominan muchas destrezas en el mundo. Son organizados, flexibles y laboriosos. Los Tres en su mejor aspecto están genuinamente dotados y practican un credo de excelencia personal en cualquier cosa que hagan. Aprenden rápido y normalmente les va bien en ocupaciones socialmente establecidas como de alto perfil, donde el desempeño se mide por resultados. Como nos explica un Tres: "Soy un atleta. En el colegio fui el capitán del equipo de basketball, el capitán del equipo de cross-country, el líder del concejo estudiantil. Cualquiera que sea el clan del que provenga, se llama 'el clan de los líderes', porque eso es lo que soy. Eso no significa que seamos los que tienen la sabiduría. Nosotros somos los que tomamos los riesgos y lideramos."
A menudo los Tres sanos son vitales y encantadores, con una visión positiva del futuro y con actitud de auto-confianza hacia los retos. Se les considera excelentes modelos a imitar y profesores de las destrezas que dominan. Ejemplos naturales de lo que predican y enseñan. A menudo tienen un buen sentido del humor sobre ellos mismos y sus acciones están dirigidas por un principio del honor; valoran a su familia y amistades tanto como su trabajo. A veces, estas prioridades son alcanzadas luego de una lucha con la conveniencia moral y a través de una búsqueda consciente de los valores.
El punto más alto de este estilo refleja lo mejor del hacer y a veces los Tres pueden desplegar una asombrosa capacidad para realizar acciones eficientes y efectivas. Son particularmente buenos en multi-tareas, haciendo varias cosas al mismo tiempo. "Ella hace más en un día que muchos hombres en una semana", dice un hombre de su esposa Tres, "y ella es una de esas personas a las que todo les sale bien."
Los Tres saben que los retos son neutrales, indiferentes a las emociones que tengamos sobre ellos: "Cualquiera que sea la tarea por hacer, quiero hacerme cargo, ejecutarla y a lo que sigue. No quiero estar en un problema, quiero formar parte de una solución. No quiero empantanarme." Otro Tres hace eco de esta actitud: " Yo siempre regreso a la palabra práctico: es una maravillosa cualidad. ¿Qué puedo hacer al respecto? Si puedo hacer cosas las hago, si no, fin de la historia. No prolongues la agonía, no contribuyas a perder el tiempo de la gente. Solo haz lo que tienes que hacer y muévete."
En términos generales, Estados Unidos es un país Tres en el sentido de que los valores Tres son celebrados en la cultura popular norteamericana. Los estadounidenses valoran el éxito, superar la adversidad, ser eficientes, prácticos y pragmáticos. Norteamérica es un país de inmigrantes, y los inmigrantes que tienen éxito en los Estados Unidos a menudo aplican estrategias Tres aun cuando no sean Tres de personalidad. El mito de América -en parte cierto- es el de ser un lugar de segundas oportunidades. Puedes empezar nuevamente, crearte una imagen de quién quieres ser y convertirte en esa persona. La desventaja de esta estrategia es que podrías alejarte de quién eres de verdad.
El corredor de pinturas legítimamente falsas más famoso de Europa, opera desde Italia. Un Tres, hace por encargo "falsos originales" de pinturas famosas de alta calidad y los vende a coleccionistas adinerados. Mantiene una cuadra de pintores que se especializan en ciertos períodos o en artistas específicos. Son falsificaciones legales: vienen con sus propios certificados de autenticidad que declaran la pintura una "falsificación maestra" avaluada y autenticada por la organización de este Tres.
La idea de vender falsos pero auténticos, le llegó después de ser él la víctima de una falsificación. Compró una pintura de un artista Italiano contemporáneo, certificada por una galería de renombre. Algunos años después le mostró la pintura al artista quien dijo: "Yo nunca pinté esto. Pero luce como si lo hubiera hecho, inclusive para mí. Pero tampoco es una copia fidedigna de una de mis pinturas." El itálico artista se fascinó tanto por la habilidad del falsificador para capturar su estilo, que hizo una copia perfecta de la falsificación y luego se la obsequió al Tres. En ese momento, el Tres decidió que falsificar era una actividad creativa independiente.
Cuando los Tres están menos sanos -atrapados en lo que yo denominaría el trance de su estilo eneagramático- son propensos a las fachadas huecas para película o la decepción, una especie de falsificación del ser. Su impulso para ser exitosos y realizar sus objetivos es sustituido por un deseo de tan solo aparentar que así es. Su inteligencia deja de enfocarse en su vida interna, para estarlo en su habilidad para copiar, para imitar, para "tremendo sombrero y nada de ganado", como les dicen los rancheros a los remedos de cowboy.
Al igual que los Dos, los Tres, si atrapados en su trance, están preocupados de cómo son percibidos por los demás como expediente para su propia auto-definición. Quieren ser bien vistos en los ojos de otras personas; aquello que un Tres llama "el asunto de vivir fuera del sí mismo". Ellos se miden a sí mismos por las varas medidoras del mundo, a menudo para construir de esa manera una auto-estima-siempre-desmoronante.
Los Tres sienten intuitivamente que la aprobación por la que se esfuerzan tanto es condicional por basada en su rendimiento y que de esa manera realmente no es amor. También saben del esfuerzo que les tomó conseguir que otros les apreciaran. Si te sonrío a ti para que me sonrías de vuelta, para que yo me sienta bien, yo sé que te he hecho trampa para obtener tu sonrisa. Entonces no puedo recibir tu sonrisa como parte de un intercambio genuino.
Esto puede derivar en una sensación de estar tratando de llenar un barril sin fondo, un intento interminable del Tres de probarse a sí mismo constantemente a través de sus acciones, de lo que hace. Como lo explica un Tres, "No sé si es por una tremenda inseguridad o por un vacío que nunca puedo llenar, pero hay una sensación de que estoy incompleto. Eso conlleva un reto continuo para validar mi existencia. De la única manera que sobrevivo es a través de asumir retos".
Otra Tres agrega, "Mi empuje en la vida es el miedo horrible a ser mediocre. Eso siempre me presiona, porque habiéndome convertido en 'Alguien', aún tengo que probar que soy 'Alguien'. Mi vida a los ojos de otras personas es la fotografía perfecta: la mujer que puede tener éxito en cualquier cosa. Estoy en esta carrera para sentirme digna por mis trabajos y mis logros. Si puedo mantenerme absorta en ese esfuerzo, no tengo que sentir mi propia oscuridad."
El mecanismo de defensa de los Tres es la identificación, que significa fundirse subjetivamente con un rol, tarea, función o proyecto creyendo que eso eres tú. Un Tres describe esto como igual a un actor interpretando un papel: "En cada nueva situación, siempre estoy evaluando a todos los involucrados: ¿qué funciona, de qué se trata, qué parece importante aquí, cómo puedo acomodarme? Luego me introduzco en el entorno y me convierto en la persona que la situación requiere."
La identificación es evidente en la manera como algunas personas se identifican con sus posesiones y de hecho se convierten en ellas. Aunque todos hasta cierto punto hacemos esto, en los Tres la tendencia es marcadamente más fuerte, resultando en una especie de "hipnosis de marca".
Un vez tuve un vecino llamado Dave, un Tres encantador y agradable. Un día caminaba cerca de él que le sacaba brillo a su motocicleta BMW. Las BMW de soberbia ingeniería, son muy costosas y excepcionalmente durables. A diferencia de casi todas las motocicletas, son diseñadas para durar 100.000 millas. Son máquinas atractivas y refinadas, de las mejores de su clase. Al pasar, le dije con admiración "Qué bella motocicleta". Dave me respondió, "Gracias".
Aparentemente, este fue un intercambio banal de cortesías, pero algo en el tono de voz de Dave iba cargado de un toque extra de orgullo y placer por mi cumplido. Sentí que Dave no solo se sentía halagado por su buen gusto; estaba identificado con su motocicleta. Dave era la persona que poseía la mejor motocicleta posible de obtener y se había fundido a sí mismo con un cotizado símbolo de excelencia. En cierto nivel, Dave era su motocicleta y él mismo, "lo mejor de su clase".
En 1970, a una celebridad norteamericana se le preguntó cómo manejaba la crítica a su entusiasta apoyo de la impopular guerra de Vietnam. Contestó "Cuando la gente me critica yo les señalo eso", mientras señalaba hacia una Medalla Presidencial de Reconocimiento colgada en su oficina. Tal cual mi vecino con su BMW, la celebridad se identificaba con un símbolo fuera de sí mismo. En su mente, la medalla era una credencial de tan profunda validación social, que lo resguardaba de cualquier crítica a su persona.
Convirtiéndose en Alguien Nuevo
Los Tres son excepcionales pupilos y subsiguientes mentores para otros. De aprendices se pueden identificar con un mentor, absorber lo que el mentor sabe, convertirlo en propio y seguir su línea. En el proceso, podrían adoptar la marca de ropa del mentor, su apariencia y su tono de voz. La PNL llama a esto "modelar" que significa adquirir una habilidad o cualidad imitando a alguien que enseña esa habilidad o muestra esa cualidad.
El modelaje está basado en la identificación: escoges un modelo digno de imitar y pretendes ser esa persona, cimentando una base subjetiva para adquirir su capacidad. En la vida diaria los niños modelan a los adultos y cualquiera que tenga un héroe o heroína imita el comportamiento de su ídolo. Algunos Tres no modelan una persona especifica, sino que observan e imitan a varias personas que practican con eficacia la habilidad que el Tres quiere adquirir. Para este propósito el Tres podría tratar de determinar qué tienen en común todos los modelos, para obtener como ellos el mismo resultado.
A un Tres que entrena a otros en cómo ser exitosos le gusta decir: "El éxito deja pistas". Para escarnio de un cuentachistes profesional que al escucharlo le apuntilló: "A eso en el mundo de la comedia lo llamamos plagiar." La parte delicada de practicar el modelaje es que uno puede caer en la suplantación, actuar como el modelo pero sin integrar realmente su habilidad o cualidad, apenas robando sus ademanes en vez de hacerlos propios. Como alguien que se queda en el colegio sin graduarse nunca, algunos Tres en trance modelan a perpetuidad y permanecen atrapados en la imitación o la suplantación en serie.
Los Tres están en el trío de los estilos eneagramáticos que se rechazan a sí mismos, sobre-identificados con los roles y tienen dificultades para reconocer cómo se sienten realmente. En el trance de su estilo, los Tres rechazan sus auténticos pero inseguros sentimientos -y al ser que los siente- y pretenden ser alguien que no son. Casi todos los Tres tienen un "Talón de Aquiles", una sensación de no ser adecuados que compensan con sus logros y su representación de roles, como alguien que tratase de sobreponerse a sus humildes raíces adquiriendo riquezas.