Desde los 5 años -hasta alrededor de los 12- es cuando la mente absorbe cual esponja, sin la menor posibilidad de discernir (colar) una inmensa cantidad de información del entorno, absolutamente caótica, con ninguna o poquísima organización: un revuelto impresionante de conceptos tanto falsos como verdaderos, que solo muy posteriormente empezarán a organizarse como cosas de veras comprendidas, al ser verificadas en el laboratorio de nuestra vida diaria. A los 12 ya estará instalado, pues, en su mayor parte, con todo lo absorbido por la esponja, el Sistema de Creencias.
Alrededor de los 12 años, y en estrecha relación con la pubertad, se fija la personalidad. Ésta, no obstante lo propia, lo diferente a cualquier otra personalidad, tiene uno de los nueve estilos de personalidad del Eneagrama. Y todo lo que ese ser humano es, en ese momento, el producto bruto -sin ninguna posibilidad de evitarlo- del entorno en que ha crecido.
Entonces viene la etapa adolescente... El casete mental está bastante lleno y pasa de record a play. Comienza a tocar la música que tiene grabada. Padres y "educadores" le temen y han hecho temible esta etapa, en la cual a los adultos no nos gusta ni poquito escuchar toda la basura que previamente grabamos... Esta etapa va de los 12 a alrededor de los 18, edad que marca universalmente el comienzo de la vida adulta. Ahí si uno es padre y la educación del hijo que ha facilitado es al menos funcional, tiene ante sí más a otro hermano que a "su niño". Y se le respeta como a cualquier otro, en sus derechos a creer lo que quiera, a decidir lo que quiera, etc. En una frase: se respeta toda su experiencia de vida.
De los 18 -cuando termina el play- hasta alrededor de los 25, la personalidad adquiere muchas más cosas de la experiencia, pero ya mucho más discernidora se "cuaja". Se reafirma porque en esta etapa usualmente se acepta solamente lo que confirme la creencia ya instalada. Y lo que no, se rechaza. Entonces es estupenda etapa para adquirir nuevo conocimiento de orden filológico, académico, técnico, científico, etc., pero de estas cosas que compartimos aquí... pocón. En estos campos es que se establece plenamente la personalidad, y es cuando a nuestro parecer, empieza a tenerse la posibilidad de hacer trabajo de cambio. Por cuenta y riesgo de uno mismo.
Digamos que, antes, es como un edificio en plena construcción, etapa en la que desde luego hay toda la oportunidad de hacer reformas, adiciones, tumbar mampostería, instalar ascensor, en fin... Pero aún no hay un residente y toda mejora sigue corriendo por cuenta de los arquitectos diseñadores, los ingenieros, los albañiles y hasta los obreros... O sea, acciones que vienen del entorno del sujeto. Es fácil verificar lo anterior, en el interés profundo por asuntos espirituales o no mundanos, posible pero extraordinariamente raro, en personas menores a los 25.
Aquí ya podemos empezar a concluir cosas, extraídas de la experiencia viva y directa que hemos tenido con muchos cientos de personas, en entornos con Eneagrama a bordo. No estamos exagerando para nada este límite de edad, que si tiene error sería más probable por corto que por largo. Evidente es cuán frecuente se es adulto pero sólo de edad, porque la mente y las emociones continúan fijadas a las etapas pre-personales de la infancia y la adolescencia, y así, mientras no haya el estado personal (de persona), el joven no se encontrará del todo reflejado en las descripciones del Eneagrama, que describen personas adultas.
Para trabajar sobre el ego primero hay que tener uno. Mientras él esté en plena construcción, la información del Eneagrama sí le puede ser utilísima, pero si ésta es manejada también por el entorno donde se mueve el joven, o estaremos promoviendo "desadaptados" a lo que hay. Desarmando muchachos para enviarlos a la guerra. Menos mal en numerosos casos de jovencitos que conocemos, ellos mandan a la porra el Eneagrama prematuramente enseñado y siguen tan campantes en su proceso natural... Lo grave, ahí, es que se queden convencidos que ya saben Eneagrama y que éste, aparte de "problemas", no trae gran cosa. O sea, que se perdieron los frutos que hubiese podido dar el Eneagrama, porque los arrancaron verdes. Primero lo primero, por favor. El trabajo trans-personal que apoya la herramienta Eneagrama, no se da saltándose la etapa intermedia entre lo pre y lo trans, que suelen confundirse muchísimo por ser ambas cosas poco racionales. Y de ahí tanta propuesta a involucionar a la infancia...
Cuando el entorno donde habita el joven está en este cuento, eso ya es otra cosa. Pero hablamos exclusivamente de los hogares. Personalmente, no conocemos jóvenes que ya muestren valores permanentes y estos provengan de lugar diferente al hogar. Así el colegio esté lleno de pergaminos sociales y académicos y cueste un ojo de la cara... O haya alguna institución cultural, por ejemplo religiosa, que intervenga.
Es así como consideramos que la difusión del Eneagrama dirigida a jóvenes, por parte de profesores de colegio, psicólogos, talleristas, etc., a menos que se haga exclusivamente con jóvenes de hogares eneagramistas, comprometidos con el trabajo de cambio cultural en general, y psico-espiritual en lo individual, requiere de asumir con total compromiso con ellos, la creación y mantenimiento de espacios (grupos, terapia, refuerzos, etc.) que suplan la inexistencia de ello en los hogares. Y ni digamos nada de la prisa connatural al mercantilismo, que monta tanta cosa sin tener aún con qué.
Por todo lo anterior, quienes creamos y dirigimos la quijotada Eneagrama 2001, nos sentimos y nos sabemos poco eficaces para prestar algún servicio o apoyo informativo especializado -diferente a éste, de carácter aclaratorio- a los jóvenes que se hayan iniciado en trabajos de difusión con ellos, que quienes lo hacen seguramente tendrán saberes y herramientas aún desconocidos por nosotros, y es, entonces, a los responsables de estos trabajos a quienes procede que acuda el joven con sus inquietudes. No a nosotros. Y para las excepciones que generalización que se respete, las tiene, aquí sigue absolutamente abierta a la lectura, de cara a la comunidad del eneagrama que se comunica en castellano, toda la información que ya tenemos, y que aumenta constantemente. Esa opción no requiere -para nada- de inscripción.
¿Y los niños? Bueno... en un hogar de eneagramistas con funciones de crianza, un resultado magnífico que evidencia el éxito en la educación apoyada con el Eneagrama, es que los niños que crecen ahí no lleguen a necesitar conocer el Eneagrama, nunca. Para ellos sí que no hay nada en esta comunidad. Para sus padres y profesores, sí. Muchísimo.
Los Adminisquijotes.
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