A SUS ANCHAS. MESSI PARECE UN VETERANO EN LA SELECCION, PERO APENAS LLEVA TRES PARTIDOS JUGADOS EN RIVER.
Es raro poder charlar a solas con él en Buenos Aires. Su día a día por estas tierras, entre los entrenamientos con la selección mayor y los muchos compromisos comerciales, suele tener apenas un par de horas libres que él utiliza para compartir con su hermano Matías, sus sobrinos y con su primo Emanuel. Pero Lionel Messi se hace tiempo para charlar por más de una hora con Clarín en pleno centro porteño. A escasas cuadras del obelisco y con la certeza de que el sábado jugará recién su tercer partido oficial en el Monumental por más que lo suyo con la selección mayor ya se asemeje a una convivencia eterna.
-¿De dónde salen las ganas para viajar tantos kilómetros y apenas jugar un par de partidos?
-Siempre es lindo venir a jugar con la Selección. Yo siempre quiero estar. Y más cuando hay puntos en juego. Ponerse esta camiseta es algo hermoso y es difícil explicar las sensaciones que le pasan a uno cuando se ve al espejo y empieza a prepararse para entrar. La ovación de la gente. El reconocimiento de los amigos y la familia por estar convocado. Es complicado saber contar lo que a uno le pasa en ese momento.
-¿Sentís alguna deuda con la Selección?
-Deuda no. Recién llevó tres partidos jugados en Buenos Aires. No es tanto. Pero necesito un partido consagratorio en el Monumental, quiero hacer un gol allí. Me encantaría. No sé cómo reaccionaría. No es que tenga un festejo preparado. Eso no me sale. Pero estaría bárbaro. Igual, lo primero es que el equipo gane y que la gente se vaya conforme.
-El equipo parece estar bien...
-Claro. Estamos bien, creciendo. Se empezó ganando en los dos partidos y tan fácil no debe ser porque ninguna otra selección lo hizo. Ojalá ganemos en estos dos partidos así seguimos con el puntaje ideal. Sería un gran comienzo para empezar a levantar desde el juego también.
-Te llegaban las críticas en cuanto al rendimiento, entonces...
-Uno se termina enterando... Por eso era importante ganar después de que decían que habíamos andado mal en los amistosos. Pero bueno, el grupo sabe puertas para adentro todo lo que cuesta armarse y juntarse con apenas un par de entrenamientos previos a un partido y más cuando el rival lo que mayormente hace es esperarte y proponer poco. Por eso lo que debemos hacer es aprovechar cada momento en cada encuentro para ir afinando detalles. Lo bueno es que la Selección está bien. De eso no tengo dudas.
No para Lionel Messi en su estadía en Argentina. Y si hay algo que no le sobra es el tiempo. El domingo llegó a la mañana y picó para Rosario sin respiro. Allá visitó a mamá Celia y con ella dejó al menos por un par de días a Jorge, su papá. "Y me clave como 5 milanesas a la napolitana de las que hace mi vieja", cuenta con complicidad al tiempo que agrega que el "mate tampoco faltó". El lunes se volvió para el primer entrenamiento en el predio de Ezeiza y a cada vez que sale de esa rutina y de las obligaciones comerciales, aprovecha para pegarse a su hermano Matías y su primo Emanuel que lo acompañan en cada movimiento en el Hotel Intercontinental, su refugio por estas horas.
-Desde España volaste con Riquelme, ¿charlaron mucho?
-Un rato nomás porque el viaje fue toda la noche y la pasamos durmiendo. A mí me gusta dormir bastante. Pero después charlamos un rato y nos reímos bastante.
-¿El grupo está tan bien como todos dicen?
-Es un grupo bárbaro. Es igual a estar con tus compañeros del club pero con la diferencia de que somos todos argentinos y entonces las costumbres son más parecidas.
-¿Hablaste con Basile?
-Poco, porque recién llegamos y faltan un par de días para el partido. Pero con el Coco hay siempre un diálogo normal. No es que haya una larga charla mano a mano. Te hace un comentario de pasada que te hace sentir importante, te toca la cabeza, y listo. Está bueno, el trato no te abruma. Uno sabe lo que tiene que hacer en la cancha. Después, a la hora de planear un partido sí hay una conversación mucho más general, pero sino es algo más informal.
-Lo seguro es que vas a ser titular...
-Yo estoy para sumar. La camiseta Argentina es demasiado importante como para andar poniéndose por encima de ella. Ya con estar entre los convocados alcanza. Jugar ya es decididamente un regalo que hay que saber aprovechar.