| Santo Domingo: Llevo en mi vida el dolor mas grande que pueda existir; la perdida de un hijo. Las que pasamos por la tragedia de que nuestros hijos hayan sido asesinados, las mayorías de las veces nos llenamos de odio, temor y venganza. No temas es lo natural que te sientas así. Pero esos sentimientos nos dañan, nos hacen sufrir, esa ira que estalla cada día nos va debilitando poco a poco. La palabra de Dios dice en Job 5-2 entregarse a la amargura o a la pasión es una necedad; lleva a la muerte. Nuestros hijos no van a regresar, mas nosotras tenemos la Esperanza de unirnos a ellos. Caminemos por sendas rectas y agradables a Dios y trabajemos por un país mejor, levantemos nuestras voces y juntos todos digamos a las autoridades, al mundo NO A LA VIOLENCIA, NO A LA CORRUPCION, NO A LA IMPUNIDAD, NO AL MANEJO IMPRUDENTE Y TEMERARIO, SI A LA JUSTICIA. Que se cumplan las leyes, que los asesinos de nuestros hijos, no salgan a las calles de nuevo asesinar, a violar, asaltar, a provocar accidentes, limpiemos nuestro país de esos monstruos. En nombre de nuestro señor Jesucristo estaré clamando Justicia. Sandra Acta |