| BIENVENIDOS a todos los que os acerqueis a conocernos. El mito de los gigantes es particularmente antiguo. Presente en la mayoría de las religiones de la antigüedad no llegó a desvanecerse hasta el siglo XIX. Los gigantes son también un elemento festivo muy viejo El significado de estas monumentales y grotescas figuras ha sido, según las épocas, cambiante, y así se les ha asociado a la herejia, al orgullo, al poder, al pecado...... en definitiva al mal que huye ante la presencia del Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Su tipología, común en la mayor parte de las ciudades españolas, incluye reyes, razas, pueblos o naciones, cuyosimbolismo ha sido también interpretado como expresión de la misión ecumenica de la Iglesia. La primera vez que los gigantes acompañaron la procesión del Corpus en Zamora fue en 1593. El Ayuntamiento y el Cabildo Catedral acordaron desde entonces costear a medías los gastos que su salida causase. Este convenío, roto en algunas ocasiones, se mantuvo hasta 1768. cuando el obispo Antonio Jorge y Galbán prohibió su salida. Tras las censuras episcopales el Ayuntamiento quedó como único propietario de los gigantes, encargándose en solitario de su mantenimiento. Construidos con materiales efimeros (Cartón y madera), en el transcurso del tiempo fue necesario renovarlos en varias ocasiones. Sabemos que al menos se hicieron nuevos en 1696, 1733, 1840, 1885, 1954, 1977 y 1996. Los gigantes zamoranos siempre fueron cuatro, y posiblemente ya en el siglo XVII se les conocía con los nombres de : EL TURCO, LA NEGRA, EL ESPAÑOL o EL ABUELO y EL RAMON. Estos cuatro personajes son representación alegórica de las cuatro partes del mundo: Asia, Africa, Europa y America, respectivamente. Aunque se documentan varias salidas de caracter extraordinario, los gigantes lo hacían tradicionalmente la vispera del Corpus, en la procesión de este día y en su Octava. Su popular y alegre presencia siempre se acompañó de la música de la gaita y el tamboril, a cuyos sones danzaban. Textos: de José Andrés Casquero Fernández del libro LOS GIGANTES DEL CORPUS ZAMORANO. |