La respuesta es muy simple- Las musulmánas usan hijab (cubriendo sus cabezas y cuerpos) por que Allah asi les ha ordenado.
"Oh Profeta, díle a tus mujeres e hijas y a las mujeres que creen que dejen caer sus ropas cuando esten alrededor de ellos (cuando salen o estan junto a hombres) Eso sera mejor para que sean reconocidas (como musulmánas) y no ignoradas..." (Qur´an 33:59)
Una segunda razon es el requerimiento de modestia en tanto hombres como mujeres. Entonces ambos seran calificados por su inteligencia y habilidades en vez de su imagen y sensualidad.
Una mujer musulmána que cubre su cabeza esta haciendo una declaración de su identidad. Todo el que la vea sabra que es musulmána y que tiene una buena moral. Muchas mujeres musulmánas que se cubren estan llenas de dígnidad y autoestima; estan contentas de ser identificadas como musulmanas. Siendo una casta, modesta y pura mujer no querra que su sensualidad/sexualidad interactúe con otros hombres en lo mas mínimo.
El Corán Díce:
"Díle a los hombres creyentes que deberán bajar sus miradas y guardar su modestia; que los hará mas puros; Allah sabe todo lo que hacen".
"Y dí a las mujeres creyentes que deberán bajar sus miradas y guardar su modestia; y no deberán enseñar su belleza y ropas excepto en lo ordinário; que deberán dejar caer sus velos sobre sus pechos y no enseñar su belleza mas que a sus maridos..." (Qur´an 24:30-31)
Islám no ha creado estandares sobre el estilo de vestidos o tipo de ropas que los musulmánes deban vestir. Como sea, algunos requerimientos deben ser satisfechos.
El primer requerimiento es sobre las partes del cuerpo que deben ser cubiertos.
El segundo requerimiento es sobre la soltura. La ropa debe ser lo suficientemente suelta para que la silueta de la mujer no pueda ser vista. El grosor es el tercer requisito. La ropa debe ser lo suficientemente gruesa para que no se pueda ver atravez de ellas ni el color de la piel ni las formas.
Otro requerimiento es el tener un aspecto totalmente digno. La ropa no deberá atraer la atención de los hombres. No deberá ser brillosa o llamativa de tal manera que todos noten a las mujer y al vestido.