SEAN BIENVENIDOS,TODOS LOS POETAS
QUÉDATE EN ESTA ETERNIDAD
EN EL ARTE DE LA PALABRA
DONDE LA POESÍA ES PINTURA CIEGA Y LA PINTURA POESÍA MUDA...
VIDA EXPRESIÓN PASIÓN
Por inagotable que nos parezca el mundo, las posibilidades de abarcarlo mediante la palabra no son ilimitadas. En los hechos, cada autor puede decir con propiedad sólo algunos fragmentos de ese universo creado. A cada escritor le es conferida una porción restringida de puntos de vista y de variaciones temáticas respecto de su experiencia en el mundo.
Todo autor nos dice de alguien-de sí mismo, sobre todo-desde los énfasis que su íntima clave deja libres en el lenguaje, porque en el centro de la biografía: hechos, lugares, personas, ansiedades, desvelos, fracasos, esperanzas y silencios, alguien hay que supera a ese conjunto de calles y de atajos. Ese alguien sabe o intuye que algo demasiado vivo le habita más allá de todo cálculo o de cualquier reducción de parcialidades y simplismos.
Pero ese mismo que sabe o intuye bordes desencontrados está sujeto, además, a ignorar sus zonas postergadas o a obedecer los ímpetus e impertinencias que el goteo de los días le arranca a despecho de sus buenos propósitos. «También somos lo que no queremos ser», escribió la ensayista chilena Pepita Turina. Por eso, la obra literaria es la suma imperfecta -incompleta, diré- de alguien en viaje por el tiempo.
Juan Antonio Massone
Giacomo Leopardi: “La poesía es perderse en lo infinito”
Juan Ramón Jiménez: "La poesía es el encuentro después del hallazgo"
Jorge Luis Borges: " El deber de cada uno es dar con su voz.El de los escritores,más que nadie.El ritmo es la respiración del poema".
Arte Poetica
Jorge Luis Borges
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.