Diciembre, Dios mio! Antes que nada perdonen que esto les este llegando a mitad de enero pero me he encontrado en un estado de inercia y solamente he podido parar recién. No es decir que en el camino no he parado al contrario he tenido que parar varias veces en el camino, tomando un momento para levantar la mirada de mis pies al camino para poder saber hacia donde debo continuar. Tengo la tendencia de que cuando camino sobre terreno inestable no puedo mirar hacia arriba mi concentración va directamente hacia mis pies. Si no hay alguien enfrente mío que maneja el camino viendo hacia donde va que yo pueda seguir entonces me veo obligada a parar cada tanto para fijarme en el camino. Ustedes que me conocen un poco más saben que hasta cuando camino por terreno estable necesito un poco de ayuda para mantener mi balance. Esto significa o mas bien explica porque de vez en cuando los he tomado por el brazo al caminar.
( Si y aquí pueden hacer todos los chistes que quieran sobre no poder caminar y mirar, masticar chicle , hablar aplaudir etc al mismo tiempo jaja)
Estando en un lugar nuevo he tenido que llegar a un punto de confianza en donde pueda tomar de brazo a alguien sin que se sienta incomodo, este proceso me ha llevado a valorizar aun mas las amistades en donde pueda apoyarme al andar cuando sea necesario. Esto me llevar a pensar, ¿Quiénes son los que se apoyan en mi? Durante este mes de diciembre ha habido dos enfoques principales en mi vida el primero fue el adviento, la preparación en la espera de la llegada, el segundo ha sido un verso en la Biblia el cual no ubico en la memoria su localidad pero se que trata de lo siguiente:
Habla sobre cuando Jesús envía a sus discípulos a predicar el evangelio en diferentes pueblos. Les indica que si los reciben bien en su casa es como si lo recibieran a el y caerá una bendición en aquel hogar sin embargo si no te reciben esta bien también sigue tu camino y al partir de aquel lugar sacude tus pies y deja atrás el polvo de aquel camino.
Bueno déjame abrir mi cajita de memoria colectiva para compartir algunos de estos momentos con ustedes.
El 2 de diciembre Mi Cumpleaño: El comienzo de esta celebración comenzó el 1ero de diciembre un día en el cual me di a la tarea de hacer un bizcocho de tres leches pero la los tres leches terminaron siendo mas como la tres pasta. Me había salido muy espeso la leche y ante mi fracaso sentí por primera vez la verdadera ausencia de los míos. Es mas sin querer pase una mayor parte del día llorando. En ese momento mis amigos y amigas que viven conmigo y sus amistades que me estaban visitando en esa tarde se reunieron para ayudarme a terminar y rescatar a mi biscocho. No iban permitir que yo me rindiera a mitad de camino para irme a dormir a mi pieza al contrario. No me mal entiendan mi cumpleaños lo pase muy bien y no es que estaba triste si no que mas bien caí en cuenta de la ausencia de los que mas quiero.
(También quiero señalar que mi cumple se celebro como el de cualquier Argentino empezando a la medianoche del día anterior terminando a la media noche del mismo día. Acá se piden 3 deseos en vez de 1 y a través del día compartir y comí con todos los que me venían a saludar para mi cumpleaños.)
El Éxodo Diciembre acá se ve más bien como el fin del año y no como la mitad. Todos ya están listos para irse a sus casas luego de un año largo escolar. Están listos y hasta un poco ansiosos por comenzar sus vacaciones de verano y estar con sus familias para la navidad. Por lo tanto poco a poco se fueron hiendo del hogar hasta que solamente quedamos a partir del 21 de diciembre Gonzalo y yo.
Tarjetas de navidad a lo caribeño:
Vino Marta a visitarme para que yo le ayudara terminar o mejorar un poema que había escrito. Solo basto con que lo leyera en voz alta no era necesario cambiarle nada. “Cuando lo lees en voz alta me siento como si no fuese algo que yo escribí, se escucha como algo lindo…” “Pero si lo escribiste estas son tus palabras simplemente las he leído en voz alta.” No creo que entendí bien el sentimiento de Marta hasta que le entregue la canción que recién escribí a Fede uno de los chicos del hogar. La canción nació de nuevo en el piano cuando a las palabras de mi corazón se le puso música. Aprendí que a veces es necesario confiar que a pesar de que no pensemos que lo que tenemos para ofrecer sea algo que valga la pena, aun así compartiéndolo existe la posibilidad de que alguien más lo pueda ver lo que es en verdad… Algo Hermoso
Y ahora les cuento la historia de mi navidad…
Mientras los del Hogar se preparaban para exámenes y para viajar los de la iglesia nos preparábamos para el taller de navidad que viene siendo como un campamento que dan las iglesias en donde se preparan las cosas para el servicio de navidad, por ejemplo la obra o el pesebre viviente etc. Al mismo tiempo nos preparábamos para el campamento de verano que se da la primera semana de enero y para la llegada de un grupo de jóvenes del sínodo compañero de Pennsylvania.
Para el taller de Navidad me recordaba de una obra que habíamos hecho en Buen Pastor hace muchos años sobre dos Ángeles conversando en el cielo sobre el nacimiento de Jesús. A Andrea le gusto pero lo encontró muy corto así que lo morfamos con otra obra de navidad que nos había enviado su mama. La idea central de la obra giraba alrededor de la historia de Cristo como visto por los Ángeles en el cielo. Después de la obra los Ángeles bajaron de la tarima y almorzamos como comunidad de fe. A las 3:30 Andrea, Gonzalo que todavía no se había ido de l hogar y yo partimos para la Terminal para tomar el colectivo que nos llevaría a la provincia de Misiones. El colectivo salio el 23 de diciembre a las 4:30pm y llegamos al pueblo de Eldorado a las 7:00am. Tres horas antes me desperté para despedirme de Gonzalo que se bajaba en la parada de Posadas y solamente me desperté una vez más antes de llegar cuando pasamos por Puerto Rico.
Aquí empieza la aventura, nos estábamos quedando en la casa del Pastor Pare y su esposa Raquel con sus hijas Keyla y Vania. Ya que habíamos llegado día 24 esa tarde los estaríamos acompañando al culto de noche buena. Luego me entere que esta práctica que es muy normal para mí es poco común acá. Generalmente tienen servicio el 25 de diciembre y no el 24. Esa noche la luna estaba llena e iluminaba el camino hasta donde se lo permitían las nubes de lluvia que rápidamente invadían el panorama. Entonces el cielo se abrió y cayeron las gotas gordas sobre el camino de tierra transformándola en una cinta roja resbaladiza. En el asiento de atrás nos agarrabamos de lo que se podia mientras la convi comenzaba a patinar de un lado al otro como un carro que patina sobre nieve o la avenida cuando llueve y las gomas del carro no afirman!
Yo confiaba que el Pastor Pare podía ver mas que yo a través de la ventana que había desempañetado ya que por donde yo podía mirar todo había quedado nublado por la lluvia. Confiaba en que el podía mirar hacia arriba y ver el camino mientras yo miraba hacia mis pies aun así la vida tiene una manera de arreglarse para que tomemos un momento para ver con mas claridad. De repente la convi paro en seco reacomodando a todos los que andábamos en el asiento de atrás. Ahora si podía mirar hacia fuera pero todo lo que se veía era una continua oscuridad. Estuvimos ahí sentados por un tiempo en la oscuridad contemplando como seguir ya que las gomas del auto no hacían contacto ni alante ni atrás y la lluvia no daba indicio de que iba para pronto. De vez en cuando caía un relámpago espectacular que iluminaba todo el paisaje, estabas muy cerca de la entrada de la iglesia. Entonces vimos la luz, alguien había llegado a la iglesia por el otro lado del camino. El pastor se puso un poncho impermeable y salio en busca de ayuda. No tuvimos que esperar mucho cuando ya estaba de vuelta con dos señores. Mas rápido que poderlo decir nos abrieron la puerta y nos dijeron que había que caminar el resto del camino mientras ellos trataban de desencajar a la convi.
Ahora hace falta una aclaración, la tierra de Misiones es famosa por ser roja y por manchar todo y nunca salir por completo. Cuando salí de la convi aprendí muy inmediatamente que cuando uno camina por un camino de tierra en día de lluvia es mejor tener zapatos con amarre. Más aun en Misiones que la tierra se vuelve espesa y resbala. Cada paso me costaba mas y Raquel que llevaba a Keyla en los brazos se la tuvo que entregar al señor que había llevado a Vania al templo por que cada paso se hacia mas pesado hasta que al mismo tiempo las tres Andrea, Raquel y yo tuvimos que quitarnos los zapatos y seguir descalzas. Confieso que a pesar de la lluvia un poco fría la experiencia de caminar descalza en un camino de tierra fue agradable y si puedes tener la experiencia inténtalo no lo olvidaras. A pesar de estar resbalando no me pude apoyar de nadie por miedo de que si me iva yo se ivan conmigo. Por lo tanto tuve que confiar y guiarme con la luz que brillaba desde la entrada del templo.
Cuando al fin llegue a la entrada de la iglesia levante la mirada para ver el Gran árbol de navidad un Pino local con un tronco cubierto de espinas. Mis manos, mis pies y mi cartera estaban cubiertas con tierra roja. Un poco empapada y terracota me encontraba cuando se me informo que en la iglesia no había agua así que espere mientras se llenaba un cubo de lo que me imagino era agua de lluvia. Me lave las manos, y los pies pero mis zapatos que eran de tela y mete pie no teñían rescate. Hasta el día de hoy siguen llenas de tierra roja y no estoy segura de poder quitárselo por completo pero así son muchas cosas en la vida. El viento nos lleva a lugares inesperados en donde nos vemos empujados a ver el final del camino. Entramos a una casa y somos bienvenidos y la bendición cae sobre nosotros. Cuando dejamos esos lugares el polvo del camino forma parte de nuestra historia y mancha nuestros corazones de tal manera que por más clorox que se le eche con el tiempo siempre quedara algo de la experiencia. Así que para el servicio de noche buena si me lave los pies pero quedaron aun así color tierra y mis zapatos presenciaron el pesebre viviente desde la entrada de la iglesia mientras yo y mis pies descalzos nos sentamos en el primer banco.
Después del servicio pasamos a la casa de una familia en donde celebramos el cumple de Jesús de manera muy parecida a la mía. A la media noche levantamos nuestras copas y brindamos compartiendo felicitaciones con besos y abrazos, había llegado la navidad.
Y así mi gente fue que pase noche buena.
Navidad y el 26 visite a dos iglesias mas participando en 3 servicios adicionales de navidad sumando a un total de 5 servicios!
El 27 continuaron las preparaciones ya que el día siguiente llegarían los esperados jóvenes. Pero Dios me bendijo aun mas por que el 28 llego mi amigo y compañero voluntario James (Santiago) En lo que quedo de la mañana limpiamos, movimos camas, colchones y preparamos la ensalada para el almuerzo. Cuando finalmente llego el grupo mi ropa estaba hecha un desastre con la mugre que se me había pegado pero tiempo no había para cambiarse. Aquí empieza la historia de aquellos que vinieron y es muy importante y la pienso contar pero ahora no es el momento. Tendrán que esperar un par de días ya que su historia se desborda con la de enero y esta carta ya es muy larga.
If God brings you to it, God will bring you through it.