|  Inevitablemente, la muerte, con su traje de luto ha sido un tema en el cual se han inspirado los grandes. Todos los poetas en todos los tiempos le han cantado, acaso intentando conjurarla. Y en la imposibilidad de su propósito , la hacen obsesión. La muerte impone su presencia y sus modales, su sonrisa indiferente. ..................................... ..................................... Muero porque no muero
Vivo sin vivir en mí, y de tal manera espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí; cuando el corazón le di puse en él este letrero: que muero porque no muero.
Esta divina prisión del amor con que yo vivo ha hecho a Dios mi cautivo, y libre mi corazón; y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero.
Aquesta divina unión del amor con quien yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo y libre mi corazón; mas causa en mí tal pasión ver a mi Dios prisionero, que muero porque no muero.
Estando ausente de ti, ¿que vida puedo tener, sino muerte padecer la mayor que nunca vi? Lastima tengo de mí, por ser mi mal tan entero, que muero porque no muero. El pez que del agua sale, aún de alivio no carece; a quien la muerte padece, al fin la muerte le vale; ¿qué muerte habrá que se iguale a mi vivir lastimero? que muero porque no muero. Cuando me empiezo a aliviar viéndote en el sacramento, se me hace más sentimiento el no poderte gozar; todo es para pensar por no verte como quiero que muero porque no muero. ¡Ay, qué larga es esta vida! ¡Qué duros estos destierros, esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué vida tan amarga do no se goza el Señor! Porque si es dulce el amor, no lo es la esperanza larga. Quíteme Dios esta carga, más pesada que el acero, que muero porque no muero.
Sólo con la confianza vivo de que he de morir, porque muriendo, el vivir me asegura mi esperanza. Muerte do el vivir se alcanza, no te tardes, que te espero, que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte, vida, no me seas molesta; mira que sólo te resta, para ganarte, perderte. Venga ya la dulce muerte, el morir venga ligero, que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba es la vida verdadera; hasta que esta vida muera, no se goza estando viva. Muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios, que vive en mí, si no es el perderte a ti para mejor a Él gozarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues tanto a mi Amado quiero, que muero porque no muero.
Santa Teresa de Jesús
Te gustan estos mensajes?
Visita uno de los siguientes enlaces dando click sobre la imagen:      |