ENTREVISTA DE LA REVISTA YOU
Hasta hace apenas un año era todo un desconocido. Hoy Orlando Bloom es el sueño de muchas jovencitas. Lo curioso es que, hasta ahora su persona, en la pantalla, ha aparecido oculta tras unas lentillas azul celeste, una melena rubia, 2.900 años de historia y el nombre de Legolas. Al natural, Orlando nos ha mostrado unos intensos ojos marrones que hacen fuego con el color de su pelo, un metro ochenta de estatura, un extraordinario sentido del humor y ese sensual acento británico que hace que todo suene bien.
You: ¿Qué significa para ti estas en la lista de los 25 jóvenes actores mas célebres del momento?
Orlando: Nada, porque por suerte la mayor parte de la gente no me reconoce por la calle. Mi papel en El Señor de los Anillos va camuflado bajo ropajes y pelucas, lo que es una gran ventaja. Todo eso de los clubs de fans y de la adoración de la gente me produce nerviosismo. Soy tan solo un actor que esta empezando.
Y: ¿No te parece importante tener un papel principal en la trilogía más esperada de los últimos años?
O: Eso sí, por supuesto. Ha sido como ganar la lotería…
Y: ¿Cómo conseguiste el papel de Legolas?
O: En principio me hicieron una prueba para el papel de Faramir, que no aparece hasta el segundo libro. Luego me llamaron para decirme que ese personaje se lo habían dado a otro pero que podía probar con el de Legolas. ¿Te puedes imaginar los saltos de alegría que pegué cuando me dieron el papel?
Y: ¿Qué ha sido lo más especial de esta experiencia?
O: Haber vivido durante año y medio en un país como Nueva Zelanda, haber estado en contacto con la cultura maorí, trabajar con genios como Peter Jackson y haber hecho grandes amigos como Viggo Mortenssen y Elijah Word.
Y: No obstante tengo entendido que fue un rodaje duro…
O: Desafíos físicos… ¡todos! Tuve que aprender a montar a caballo y tiro con arco. Hubo rasguños, magulladuras y alguna fractura, pero todo se ha curado. Además estoy acostumbrado, desde pequeño, a romperme todo.
Y: ¿Puedes describirnos a un elfo?
O: Es un ser extraordinario, con una gran fuerza interior, noble, distinguido, con un gran corazón. Todo lo que hace es por el bien de los demás. Si todos intentáramos emularles en algo, el mundo sería muy distinto.
Y: ¿Cómo se te dio hablar el lenguaje de los elfos?
O: ¡Uf! La primera escena en mi primer día de rodaje era en élfico. Recuerdo que hacía un calor espantoso en los estudios de Nueva Zelanda, iba vestido con esos ropajes, llevaba la peluca y utilizaba una lengua que apenas podía articular. Me pareció una experiencia completamente surrealista.
Y: Imagino que sabías de qué iba la historia cuando te dieron el papel…
O: Tengo que reconocer que empecé a leer la trilogía con catorce años, pero me aburrió bastante. Me interesaban más otras cosas, como hacer deporte, escuchar música y salir con chicas (risas). Cuando me dieron el papel, me tuve que poner al día de inmediato.
Y: ¿Te siguen pareciendo más interesantes las chicas que los libros?
O: Adoro las mujeres. He hecho muchas locuras con ellas, cuando era mas joven. Ahora soy una actor responsable que tiene que levantarse muy temprano y estas preparado para un largo día de rodaje.
Y: O sea que no hay ningún romance en tu vida…
O: No. De momento mi carrera es lo principal. Y por supuesto, mi familia y mis amigos. Eso sí, vivo con mi perra Maude, que me hace mucha compañía.
Y: ¿Por qué decidiste ser actor?
O: Porque tenía una imaginación desbordante. Mi madre pensó que lo mejor para sacar todo lo que llevaba dentro de mí era interpretar. Así que me matriculó en todos los cursos de arte dramático y me apuntó a todas las obras que se representaban en el colegio.
Y: Empezaste en el teatro pero ahora pareces ir directo a Hollywood…
O: No creas. Después de hacer Wilde, recibí muchas ofertas para hacer cine pero seguí en la escuela de arte dramático. La formación teatral es indispensable y no pienso abandonarla. Entre peli y peli volveré al teatro, es como ir al gimnasio para estar en buena forma.
Y: ¿Cómo te mantienes en forma?
O: Para empezar, deje de fumar. Y cuando tengo tiempo libre, pracito surf o snowboard. Me encantan los deportes de riesgo.
Revista You, diciembre 2002