Todo comenzó con la forja de los grandes anillos.
Tres fueron entregados a los Reyes Elfos,inmortales, los más sabios y honrados de todos los seres.
Siete a los señores Enanos, grandes mineros y artesanos de las cavidades montañosas.
Y nueve, nueve fueron entregados a la raza de los Hombres, que ansían por encima de todo el poder.
En aquellos anillos residía el poder de gobernar a cada raza. Pero todos ellos fueron engañados, pues otro anillo más fue forjado.
En la tierra de Mordor, en los fuegos del Monte del Destino, el Señor Oscuro Sauron, forjó en secreto el anillo regente para controlar a todos los demás.
En ese anillo descargó toda su crueldad, su malicia y su voluntad de gobernar todo tipo de vida.
