Trabajando fuerte, soñando y luchando desde que tenía 8 años de edad, Joan Sebastian presenta el disco número 32 de su admirable carrera como interprete, compositor y actor un hombre amistoso, honesto y sincero, que tiene la capacidad y la prudencia de observar su entorno inmediato y reconocer que tiene un "Secreto de Amor". Este es en efecto, el título de su nuevo álbum, una producción hecha por él mismo, que además, conmemora sus 31 anos de carrera discográfica.
"Empecé a grabar a los 17 años y tengo 48, yo he celebrado cada uno de mis años y subrayo la palabra celebrar, por que han sido hermosos años de lucha persiguiendo un sueño, un sueño que ya traigo del "rabo", el sueño de llegar al corazón de mi pueblo y anidar alli", dice alegremente.
"Secreto de Amor" es también el nombre del primer sencillo de este lanzamiento de Bálboa/ Musart, donde se incluye un total de 10 canciones. Siempre luchando en la búsqueda de una total identificación con su público, luciendo la triple imagen del jinete, el caballo y su música, los espectáculos de Joan Sebastian tienen un marco increíble, con miles de personas que no pueden ni siquiera ingresar a verlo, es un cuadro plástico de dinámica consistencia. El colorido de un show que asombra. El público aplaude... y arranca la orquesta, el grupo, el mariachi o la banda. Joan Sebastian hace rápidos desplazamientos sobre su cabalgadura y empieza a cantar. Las letras son coreadas por la multitud. Algunas admiradoras se acercan al ruedo para extenderle sus manos y besarlo... Es la viva dimensión de un sueño. El fruto de una larga lucha. La estampa de un éxito continuo. Acción y pasión. Entrega. Encuentro. El mensaje comunicante de un artista completo.
Joan Sebastian todavía recuerda sus versos infantiles. Se los dedico a Juliantla: Hay un pueblo que está en la montaña, sin bullicio ni ruido de coches, tiene un sol que de luces lo baña, y una luna que alumbra en sus noches... Cuando los escribió, su maestra pensó que los había copiado de algún texto poético. Su posterior conocimiento de este alumno tan imaginativo, le demostró que estaba en un profundo error...
El futuro compositor se fue internando a Guanajuato a los ocho años de edad. Fue una época en que ya le cambiaba estrofas a las canciones y hacía sus propias letras. A los once años regresó a Juliantla, su tierra natal, en el estado de Guerrero.
En directa e íntima comunión con la tierra, fue descubriendo una nueva forma de felicidad, y empezó a componer "más en serio".
A los años de nuevo lo internaron, pero esta vez se fue a Morelos, donde estuvo bajo el cuidado de "un cura ejemplar, el Padre David Sagado".
Joan Sebastian, admite que a partir de ese momento quiso ser sacerdote, idea que fue rechazada por su padre, aunque si recibió el apoyo de su abuela. Su determinación era tan fuerte que a los 14 años ingresó al Seminario Conciliar de San José, en Cuernavaca, Morelos.
Allí, se incremento su gusto por la música y pudo hacer varios trabajos junto a otros seminaristas. Incluso compuso una misa.
Finalmente, se dió cuenta que el llamado de Dios era para la música y no para el sacerdocio. Tenía 17 años cuando abandonó el seminario para dedicarse "en cuerpo y alma a la carrera musical". Para sobrevivir, se fue a trabajar como auxiliar de administración de el departamento de hospedaje, al centro vacacional Oaxtepec, de Morelos, donde liberaba su emergente energía musical, cantando a través del equipo intercomunicador. Transcurría 1968, "un año problemático y conflictos en México".
Una noche llegó Angélica María, quien buscaba una cabaña para pernoctar, y mientras esperaba, le preguntó si cantaba. Al día siguiente él le interpretó unas seis canciones, todas le gustaron. Al terminar, le sugirió que las grabara y le dió el número de teléfono de Eduardo Magallanes.
El sueño se convertía en ilusión y esta en un dorado proyecto. Joan Sebastian se fue a la ciudad de México, donde le informaron que Magallanes andaba de gira. Tocando puertas, llegó a la conclusión de que la compañía que más se le acercaba era Discos Orfeon. Otra aspirante a estrella, que también hacía antesala por esos días, era Olga Breeskin, la muchacha del violín, quien si fue contratada. Pasaron tres meses... la espera y las postergaciones nunca lo vencieron. Todavía le faltaba ir a Discos Capital. Era, el mediodía de un viernes, hora de comer. Venía llegando Chucho Rincón, quien le dijo que volviera el lunes. Reaccionó con tan visible decepción, que este le pidió que regresara de forma inmediata y le escuchó cuatro caciones. "Me vas a preparar la primera, la segunda y la cuarta; y te vienes el lunes al mediodía" le dijo. Fue un fin de semana de dulces pesadillas. Volvio el lunes a las 7 de la manana... A las once y media lo hicieron pasar a la sala de juntas y Rincón lo presentó: "Aqui con ustedes, Jose Manuel Figueroa, el muchacho de quien les hable."
Seis meses después grabó su primer disco. Fue la locura cuando en Ciudad Obregón, Sonora, se vendieron doce mil copias de su canción "Descartada". El camino hacia el éxito había comenzado a disiparse. Lo programaron en Radio Variedades, donde sus canciones "se tocaban a diestra y siniestra".
Hay una anécdota, un equivoco histórico que todavía lo hace sonreír. Joan Sebastian recuerda que para agradecerle al programador llegó a la emisora con una caja de aguacates y la dejó en la recepción... como resultado, su música ya nunca más fue transmitida, por lo menos en los siguientes cinco años. Su gesto fue interpretado como una burla, porque al festejado le decian "El Aguacate".
Con el tiempo, este ejecutivo fue reemplazado por su asistente, Elías Cervantes, quien consciente de que se había cometido una injusticia, por fin vuelve a programarlo... en este momento clave, Jose Manuel Figueroa decide cambiarse el nombre. Nace Joan Sebastian... Terminaba el 76 y empezaba el nuevo ano 1977. Surgían los primeros éxitos: "Camino del Amor", "El Sembrador de Amor". Hasta entonces, había publicado siete sencillos y un sólo LP.
Es cuando llega a Musart, donde estaban convencidos que sus discos no funcionaban. "Cambiate el nombre y que nadie lo sepa", le dijeron... Fue como un insulto a su identidad, pero entonces recordó que en su infancia sembraba en Los Llanos de San Sebastian, alla en Juliantla, su tierra, el lugar donde empezó a componer... "Me quiero llamar Sebastian", respondio. Alguien comento que Sebastian significa "Amante", Pedro "piedra"; y Juan "libre"... la magia de esa última palabra lo deslumbro, sin pensarlo, dijo: "Me quiero llamar Juan Sebastian".
Al oírlo alguien sugirió que había que informarse a ver si numéricamente, convenía que se llamara así... El análisis culminó en un veredicto negativo: "no funciona", replicaron los expertos. Y la búsqueda continuó... hasta que un dia, una de sus hermanas le recomendó el cambio de la "U" por una "O" en el nombre Juan...
Pareció un milagro. Al mes, el disco estaba funcionando y todo el mundo lo anunciaba como Joan Sebastian (sin acento en la última sílaba de Sebastian).
Fue el público y con el público, los locutores quienes comenzaron a decirlo de esta manera.
Sueño y lucha. El debút del nuevo artista, llamado Joan Sebastian", com "El Camino del Amor", del cual se vendieron 127 mil copias. Todo un éxito. Incluso se oyó en Estados Unidos y en Centro y Sur América. El segundo sencillo, "Sembrador de Amor", fue tomado por un grupo argentino que lo interpretó en el Campeonato Mudial de Futbol de 1978.
Al grabar este primer disco, Joan Sebastian vivía en Chicago, donde se ganaba la vida como vendedor de carros y hacía comerciales para radio. Cuando esporádicamente conseguía trabajar como cantante, cobraba 50 dólares por noche.
Fue la misma época en que quiso ser mesero ("y no di el ancho, por el idioma") y se fue como lavaplatos y duró una semana, ingresando luego a un restaurante irlandés, donde tenía que preparar ensaladas.
La grabación hecha en México, conmocionó su vida para siempre. Ese primer LP movió montañas; y de repente, un promotor lo llamó para que fuera a cantar en Texas, ofreciéndole mil dólares diarios.
Al principio, no sabía que hacer con el dinero y lo metía en paquetes de aluminio en el freezer del refigerador...
Pronto abandonó su oficio como vendedor de autos. Lo llamaban de todos lados, para comprale fechas.
El tiempo devoro todas las dudas. Un día lo invitaron para que diera una conferencia a los empleados, del centro vacacional de Oaxtepec, Morelos, donde él había trabajado años atrás. El título de su charla fue "La importancia de Sonar y Luchar".
"Secreto de Amor"... Año 2000... todo el mundo quiere saber exactamente a que secreto se refiere... en cierta forma este nuevo álbum pareciera ser la continuación de lo anterior, que se titulaba "Gracias por Tanto Amor"... La evolución artística de Joan Sebastian lo proyecta multidimensionalmente como cantante, compositor, arreglista, productor, actor de telenovelas y "showman" de grandiosas proporciones.
Como cantante ha hecho hasta ahora 32 albumes y como compositor le han grabado los mejores interpretes, entre ellos Antonio y Pepe Aguilar, Lucero, Alberto Vasquez, Beatriz Adriana, Chelo, Lisa Lopez, Los Freddys, el grupo Samurai, la Banda Machos, la Banda R-15, la Banda Cana Verde, la Banda Movil, Jose Manuel Figueroa (su hijo), Graciela Beltrán y muchos más, incluso, la estrella española Rocío Dúrcal. Para su satisfacción, también le grabó al número uno de México, Vicente Fernández, quien hizo toda una creación del tema "Verdad que Duele"
Su versatilidad es tan evidente, que se ha inspirado en todos los géneros y tendencias populares. Por eso en su repertorio, hay musica romántica, ranchera, norteña, de grupo y de banda, regional e internacional. El arcoíris emocional de Joan Sebastian admite todas las tonalidades, todos los colores y todos los ritmos. Desde hace ya más de tres décadas, así lo demuestra su vasta discografía; y de manera magistral, su nuevo álbum, "Secreto de Amor", el cual refleja en sus 10 cortes la amplísima gama creativa de un artista de excepcionales recursos.
ONDA GRUPERA