Capítulo 10 Descubriendo secretos.
Imaginaos por un momento que volvéis tranquilamente de comprar en la calle. Subís las escaleras como siempre hasta vuestra casa y cuando entráis… Os encontráis a vuestros seis hermanos pequeños brincando encima de los sofás vestidos de indios, con plumas en la cabeza, con la casa patas arriba y lo peor de todo: Una amiga tuya atada a una de las sillas de tú salón pintada como un payaso y con un calcetín en la boca. ¿Qué cara pondríais?? Si, exacto. Pues esa es exactamente la cara que puso Mario al ver semejante lío en su casa. Se quedó de piedra; pálido, pálido… Sus hermanos aprovecharon la confusión de este para escaquearse a la calle delante de sus narices.
Mario tardó un rato en reaccionar.
Mario: (balbuceando) No… no me lo puedo creer ¿¿Otra vez??? O.o
Nuria quería que se la tragara la tierra. Menudas pintas que llevaba la pobre, como para encontrarse a Mario. No podía ser otra persona quien la encontrara, nooo, precisamente él. No se la ocurría nada que decir (Tampoco es que pudiera decir mucho ya que seguía teniendo un calcetín que la tapaba la boca), tampoco Mario dijo absolutamente nada.
Se acercó lentamente a la silla donde se encontraba Nuria atada de pies y manos. La chica se estaba poniendo muy nerviosa a cada paso que daba el chico, quedándose cada vez más y más cerca. La sacó el calcetín de la boca sin decirla ni una palabra y se arrodilló delante de ella.
Nuria: (colorada como un tomate) – Puff ¡¡Que morbazo me está dando!! Esto lo he soñado yo más de una vez … -
El chico empezó a desatarla con cuidado y Nuria se estaba poniendo a 1000 con tanto toqueteo y tanto roce de manos. La latía el corazón muy deprisa y de vez en cuando tenía que tragar saliva si no quería babearle en la cara. Después de un ratejo y mucho esfuerzo, consiguió desatarla los pies. Lo peor vino cuando la tuvo que desatar las muñecas. Las muñecas las tenía atadas por la espalda y Mario para desatar los nudos, se sentó encima de Nuria poniéndose cara a cara contra ella.
La chica estaba en tal estado de Sock que no dijo ni mu. Definitivamente, el calcetín la había drogado de tal forma que ya tenía hasta visiones eróticas… Mario se levantó de las rodillas de Nuria de repente.
Mario: ¡Valla con el nudito, es que no hay manera! Espera, voy a buscar un cuchillo. Voy a cortarlo….
La muchacha cuando se levantó Mario para irse a la cocina quedó aliviada. No había estado más tensa en toda su vida, tenía los músculos agarrotados. Además, llevaba un calentón encima de no te menees, la temblaba todo el cuerpo y tenía sudores fríos. En unos segundos Mario apareció con unas tijeras (menos mal por que lo del cuchillo no la hacía gracia) y se volvió a colocar como antes, sentado encima de Nuria.
Nuria: Esto… ¿¿es necesario que te coloques así para desatarme el nudo?? Quiero decir ¿¿no sería más fácil que lo hicieras desde atrás??
Mario sonrió como si no le diera importancia. Él seguía cortando las cuerdas como si nada.
Mario: Ya lo sé. Pero así estoy más a gusto.
Nuria: No si ya se ve… ^^U
Mario: ¿es que te molesto??
Nuria: ¡Que bah, que bah! -Al contrario… menuda alegría que me estas dando…-
Mario: (levantándose) ¡Esto ya está!
Nuria: Jooo ¿ya??
Mario se rió y fingió no haber escuchado el comentario de Nuria. El chico la levantó de la silla de golpe y la agarró fuertemente de la cintura mirándola fijamente a los ojos.
Mario: Nuria…
Nuria: (temblando como un flan) ¿si??
Mario: ¿¿¿Qué te han hecho estos monstruos en la cara??
Nuria se apartó bruscamente de Mario. Con lo del restregón se le había olvidado por completo de que iba pintada como una puerta. Fue corriendo al baño con Mario detrás y cuando se vio en el espejo, la pobre pegó un grito que oyó hasta Luna desde su casa.
Nuria: (chillando) WWWWWWAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Mario: Jajajaja ¡Si no es para tanto! Toma esta toalla. Lávate la cara si quieres y péinate un poco, que pareces salida de un accidente de coche.
Abrió el grifo y mientras se deshacía como podía las trencitas, dejó que corriera el agua para poder lavarse el pelo que lo tenía de punta.
Mario: (saliendo fuera del baño) Si quieres pongo el calentador del agua.
Nuria: (mirándole el culo) - Lo que necesito yo es agua fría… XD-
Cuando Nuria terminó de lavarse la cabeza y de limpiarse la cara de los potingues que la habían echado, se fue al salón donde estaba Mario recogiendo todo el estropicio de sus hermanitos. La chica también le ayudó y juntos recogieron todas las sábanas, limpiaron las manchas de la pared, colocaron los muebles donde estaban y un millón de cosas más que dejaron a los dos tirados muertos en el sofá.
Mario: (cansado) ¿¿quieres una coca-cola??
Nuria: (con la lengua fuera) Creo que nos la hemos ganado…
Mario: ¿¿Cuánto tiempo llevamos limpiando??
Nuria: Míralo tú que no tengo fuerzas ni para mirarme el reloj, pero por lo menos hora y media…
Mario: Jajaja Menuda vaga ¡encima que te he salvado!
Nuria: Pero también te has aprovechado de la situación…
Mario: (levantándose a por las coca-colas) ¿y tú no te has aprovechado?? Tenias que haber visto tu cara. Ya te lo dije… me encanta ponerte nerviosa.
Con este comentario se puso colorada totalmente. Mario regresó pronto con los refrescos y sentó con ella.
Mario: Lo primero. Muchas gracias por ayudarme a recoger todo esto y de verdad que lo siento mucho, ya sabes como son mis hermanos…
Nuria: Mejor no me hagas hablar de ellos, por favor. Tendría que mentirte y no me apetece ahora (aparte de que lo hago fatal y te ibas a enterar) .
Mario: Jajajaja Me gusta la gente sincera. Míralo por el lado bueno, si no fueran como son, tú y yo nunca nos hubiéramos conocido.
Es verdad, si Pedro no la hubiera robado el cuaderno aquella tarde, probablemente no se habrían conocido. Que se hubieran encontrado sin querer tantas veces no parecía cosa de la casualidad, sino del destino (o eso prefería pensar Nuria).
Mario: En fin ¿qué es lo que te trae por aquí??
Nuria: ¡Ah, no me acordaba! Que tonta. Jajajaja Pues que la cámara que le quitaste a Ivonne es mía, me la cogió sin permiso y venía a ver si podías devolvérmela.
Mario: ¡Ya me acuerdo! Yo esas cámaras digitales no las entiendo para nada. Jajajaja Se la cogí a Ivonne por que Loren también la vio haciendo fotos y temía que se la robara. Pensaba devolvérsela cuando la viera en clase pero como hay tanto ajetreo en mi instituto pues no la he visto en todo el día.
Nuria: si, con todo roto, que lástima…
Mario acercó su cartera al sofá y la abrió, sacando la cámara de Nuria.
Mario: (dándosela) ¿es esta?
Nuria: *_* si ¡Gracias!!!
Mario: Una cosa que me tiene un poco sorprendido… ¿Cómo has sabido que esta es mi casa??
Nuria: Si te soy sincera, no lo sabía. Luna me trajo hasta aquí pero me dijo que no te lo contara.
El chico se quedó de piedra.
Nuria: - mierda… se lo he dicho, Luna me mata…- He vuelto a meter la pata ¿verdad?? Por favor, no la digas que te lo he contado…
Mario: No te preocupes, además ya casi no hablamos desde que lo dejamos…
Nuria: ¡¡¡¿¿QUÉ???!!!!!
– Ya decía yo que tanto misterio no era bueno. Así que estos dos han estado liados… ¡Y parecía tonta la niña!… menudo play boy que se echó de novio… que fuerte… no me lo creo…- ¿Te estas quedando conmigo??
Mario: (serio) Pues no.
Nuria: Perdona, no te enfades hombre. ^^U Solo que… parecéis TAN distintos… que me cuesta imaginaros juntos. ^^U
Mario: Estuvimos año y pico saliendo, hasta que se cambió de instituto.
Yo vine a vivir nuevo desde otra ciudad en ese tiempo y no tenía casi amigos. No salía mucho por que tenía que cuidar de mis hermanos y además me cuesta conectar con la gente al principio, era más bien tímido y retraído.
Conocí a Luna por casualidad. La había visto varias veces y me la había cruzado por la escalera pero nunca la saludé ni nada de nada, no me había fijado en ella.
Mis padres se preocuparon al ver que mis notas eran las peores de todo mi curso, los tutores me dijeron que como no apretara repetiría de fijo. Así mi madre que era amiga de la madre de Luna, la ofreció el trabajo para que me ayudara a repasar.
Luna era estupenda, no solo me ayudaba a repasar sino que hacía horas extra y me ayudaba en todo lo que podía: con mis hermanos, con mis trabajos… y bueno, yo la admiraba mucho. Luna llegará muy lejos por que se esfuerza al máximo para conseguir las cosas.
Nuria estaba muda, no podía creer lo que estaba oyendo.
Mario: Una de las cosas que hizo fue… bueno pues… me da un poca de vergüenza reconocerlo pero…yo tenía un sueño, quería ser escritor, un gran escritor. Me gustaba escribir poemas y cosas de esas, tengo un montón en mis viejas carpetas. Gracias a ella escribí muchísimo, era mi inspiración y conseguí aprobar algo realmente IMPOSIBLE. Pero había un solo problema en todo esto… Luna odiaba a mis amigos.
Nuria: ¿Te refieres a Loren etc.…?
Mario: Sí y no. Antes el líder de la panda era el hermano de Loren, que ahora está en un reformatorio. Como empecé a salir por ahí con estos me metí en unas movidas muy fuertes, hasta llegué a pasar droga y a rajar a la gente con navajas en las peleas callejeras… cosas que prefiero no recordar y de las que me arrepiento cada día.
Cada vez quedaba menos con ella y también la metí en unos cuantos líos por tener armas, etc.… Una noche, Luna la tuvo que pasar en un calabozo de la policía por mi culpa. Mis notas cayeron en picado y perdí la beca de literatura por la que tanto nos habíamos sacrificado. Me dio un ultimátum y no supe elegir. Un día Luna me dejo sin dar ninguna explicación, aunque creo que sobraban las palabras. Se cambió de insti y dejó de hablarme, ya no la veo nunca por que me evita aposta aunque ya no tanto. Aunque no lo parezca desde que Loren es el jefe, la panda ya no es como antes y no hacemos demasiado el gamberro…
Cuando terminó de contar la historia, Nuria estaba totalmente sorprendida y bastante “chof”. Se imaginaba que algo había entre ellos dos pero no que la historia fuera tan fuerte. Mario tenía pinta de malotillo pero no le creía capaz de rajar a nadie y hacer esas cosas tan terribles que dijo que hacía. La chica estaba muy confundida.
Nuria: (con la coca-cola todavía en la mano) Y... ¿por qué me cuentas todo esto?? No me mal interpretes me encanta que confíes tanto en mi... pero... ¿para que??
Mario: (sonriendo) Jajaja ¡no sé! Desde el principio tuve como un flash raro contigo, la sensación de conocerte de toda la vida... Además, ten en cuenta que he leído todos tus poemas y que entiendo de ese tema. Dicen más tus poemas de tí de lo que piensas...
Nuria: (colorada) – Genial, otra vez se está burlando de mí. Solo me faltaba que me viera como una niña sensiblona...- Ejem... pues que bien ^^U
Mario: (tranqui) En realidad te lo he contado por que me gustas. Me caes genial ^^
“Me gustas” esas palabras resonaron en la mente de la chica. Se quedó totalmente helada. ¡Y encima lo decía tan campante, como si estuviera hablando del tiempo! no sabía si tomárselo en serio ¿estaría hablando de verdad o la estaba tomando el pelo otra vez?
Nuria: (intentando disimular su nerviosismo) ¿Así?? ¡Que casualidad, a mi también tú!! Jejeje que gracioso.
De repente, la entró la prisa y saltó del sofá. Estaba muy muy nerviosa y no se le ocurrió otra cosa que salir por patas de esa situación tan incómoda mientras Mario no la dejaba de mirar y de reírse. Cogió su abrigo, la cámara se la guardó y se fue escopeteada hacia la puerta de la calle.
Nuria: ¡Gracias por no tirar la cámara! Nos vemos otro día ¿no?? Bueno si no quieres no hace falta, que vamos, yo estoy disponible... bueno ¡Adiós!
Nuria llamó al ascensor mientras daba golpes con el pie en el suelo. Mario salió al cerco de la puerta y ella entró dentro del ascensor.
Mario: (yendo para el ascensor) ¡Espera, que te has olvidado algo!
Nuria: ¿Así?
Salió del ascensor mirándose apurada el bolso.
Nuria: (revolviéndose en el bolso) ¿Que es? Si es por el desodorante te lo puedes quedar tú ...
Mario: (serio) No es eso.
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