
Capítulo 1. Los primeros dias de instituto. ¿Por qué todo me sale mal?
Era una clara y bonita mañana de septiembre, en una pequeña y apacible ciudad. El sol brillaba por encima de los árboles, los pájaros cantaban dando lo bienvenida al nuevo día, Cloe dormía… ¡¡Un momento!! ¿¿Cómo que dormía??
Cloe: (Levantándose apurada y mirando el reloj que tenía en la mesilla) ¡Si venga, lo que me faltaba! No puedo creer que me haya quedado dormida el primer día de clase. ^^U
Cloe era una chica de catorce años, con una media melena pelirroja que la llegaba a los hombros y unos ojos de color celeste. Era demasiado despistada y casi siempre llegaba tarde al instituto, y claro… esa mañana no iba a ser diferente. Además, casi siempre se encontraba sola en su casa porque sus padres eran los representantes de una compañía de móviles y viajaban muy a menudo. Se vistió rápidamente con el uniforme y se dio prisa en salir corriendo hacia el instituto.
Estudiaba en el “Miguel de Cervantes”, allí tenia a todos sus amigos… y a sus enemigos. Justo cuando entró al instituto, sonó el timbre.
Cloe: - Genial, ¿Y ahora donde se supone que está mi clase?-
El instituto contaba con cuatro espaciosos edificios y la muchacha, había entrado al principal aunque en realidad no sabía ni siquiera si era en ese donde tenía que ir. Miró por todos lados sin aclararse, estaba mas perdida que una sardina en el desierto.
Bea: Cloe ¿Dónde vas?
Se dio la vuelta y vio a una chica de estatura más o menos como la suya, rubia, con unos preciosos tirabuzones en las puntas de su cuidada melena.
Cloe: ¡Ah, eres tu Bea! ¿Qué pasa?
Bea era una de sus mejores amigas, aunque la mala suerte las había colocado este año en clases separadas.
Bea: (Mirando burlonamente) Te has vuelto a perder como el curso pasado ¿Verdad? jeje
Cloe: (Un poco avergonzada) Ando un poco desorientada ^^U.
Bea: ¿Un poco? (Riéndose) ¡¡Te has equivocado de edificio!!
Cloe: - Estupendo…U- ¡Ya deja de cachondearte de mí! T_T ¿Sabes tú donde está mi clase…?
Bea: Es 3º6, Estas en la misma clase de Nuria y de…
No la dio a tiempo a contestar por que Cloe salió corriendo hacia su clase, ya tendría tiempo de charlar con Bea. Sin dejar de correr, la muchacha gritó.
Cloe: ¡¡Muchas gracias!! Nos vemos luego ¿vale?
Al ver que su amiga se alejaba gritó con fuerza.
Bea: ¡Espera! ¡Tienes que saber una cosa!
Pero era demasiado tarde, la pelirroja ya había desaparecido por los pasillos.
Bea: Mierda, no me ha oído…
Después de dar varias vueltas bastante tontas, encontró la puerta de su clase. Su clase estaba en el edificio situado a la izquierda del principal. Debajo de este, estaba la cafetería.
Como no se fiaba demasiado de su sentido de la orientación, miró el letrero de la puerta para estar segura de que no se había equivocado y abrió la puerta decidida, dando un portazo. La chica sonrió poniendo un pie dentro de la clase.
Cloe: ¡¡Buenos días!! ^o^
Se quedó muy cortada al ver que todos la estaban mirando y algunos, como sus amigas Nuria y Luna, se reían. Al cerrar la puerta tras de sí, se dio cuenta de que al abrir la puerta tan bruscamente, había dado a alguien con la puerta en las narices literalmente hablando. Cerró la puerta rápidamente y se dio prisa en pedir disculpas a la “víctima”
Cloe: (Angustiada) Lo siento, de verdad perdóname, lo hice sin querer…
Entonces fue cuando se fijó en aquella chica a la que estaba pidiendo perdón. Estaba tendida en el suelo con una marca roja en la frente y un poco aturdida, llevaba la falda mas corta de lo normal, el pelo azul muy largo y unos ojos muy grandes y expresivos. Cloe sabía muy bien quien era esa chica…
Cloe: (con desgana) ¡Ah! Eres tu Mónica… ¡Entonces da igual!
Todos: Jajajajajajajaja XD.
Mónica la lanzó una mirada furiosa, se levantó entre todas las risas de la peña, se sacudió la falda y se intentó arreglar el pelo como pudo.
Mónica: (Rabiosa por ver que Cloe pasaba olímpicamente de ella) ¡¿¿Te das cuenta de lo que has hecho??! ¡¡Me has estropeado el peinado!!
Mónica, a primera vista, era el prototipo de barbie sin cerebro, la típica niña pija tonta. Narcisista y tremendamente triste para quien la hubiera conocido antes del instituto, por que no parecía que tuviera amigos. En ese momento entró el profesor y la mandó a la enfermería por si se había hecho un chichón. El hombre se sentó en su silla y apoyó su espalda en el respaldo bruscamente, como si estuviera enfadado. En realidad, él siempre estaba enfadado… Miró a toda la clase con una seria y fría mirada.
Profesor: ¡¡Dejen de hacer el tonto y siéntense de una vez!!
Cloe se sentaba en la última fila, pegada a Nuria y a Luna. Pero, muy lejos de callarse, empezaron Nuria y Cloe a reírse en alto de Mónica, imitándola. El profesor las hecho una mirada helada y pasó lo que tenía que pasar…
Cloe: (enfadada) No puedo creer que nos echaran de clase, por dos comentarios de nada.
Las dos chicas, habían sido castigadas a permanecer en el pasillo hasta que acabara la clase. A Cloe no le hacía ninguna gracia, pero Nuria parecía estar encantada.
Nuria era una chica con el pelo rosa, corto y rizado. Tenía unos ojazos verdes muy vivarachos, y por eso todos decían que tenía cara de niña buena, pero su carita engañaba mucho, porque en realidad, Nuria hacía gala de un carácter bastante fuerte.
Nuria: (Feliz) ¡Da igual! A si podemos hablar a gusto.
Las chicas no se habían visto desde hacía un mes, así que Nuria estaba deseosa de saber que había pasado en ese tiempo.
Nuria: ¿Qué tal las vacaciones? (Lanzó a Cloe una mirada picarona) ¿Qué tal con Miguel?
A Cloe se le borró completamente la sonrisa que siempre tenía para dejar paso a una expresión muy triste y pensativa.
Nuria se extrañó al ver esta reacción en su amiga.
Cloe: (tristemente) Ya no somos novios…terminamos para siempre.
La chica pelirrosa se llevó una buena sorpresa. Nunca había visto a una pareja que se quisiera tanto y se llevara tan bien como Cloe y Miguel. No podía creérselo.
Nuria: (Sorprendida) ¿En serio? Pero… ¿Por qué?
A Cloe le costaba mucho hablar de sus sentimientos a veces, por eso no se lo había contado antes. Era demasiado sensible y sabía que no tardaría demasiado en echarse a llorar, así que agachó la cabeza para que su amiga no se diera cuenta.
Cloe: Él… bueno, yo… lo pillé enrollándose con Natalia.
Dio un largo y triste suspiro, era como si no la salieran las palabras. Al ver la mirada de desconcierto de Nuria, pensó que lo mejor era contarla toda la historia desde el principio.
Cloe: Aquel día era nuestro aniversario, pero Miguel me dijo que estaba enfermo, así que pensé en ir a su casa y darle su regalo.
Flash Back.
Por el parque iba paseando Cloe, en un caluroso día de verano. Llevaba un vestido corto con estampado de flores y en pelo dos coletas. Se la veía muy contenta, como siempre, pero con un brillo especial en los ojos, también tenía agarrada en una mano, una bolsa de plástico.
Cloe: - Seguro que le encanta esta camiseta firmada por su jugador favorito, me ha costado un ojo de a cara pero merece la pena…- ^^
La pobre no se imaginaba que unos minutos después se enfrentaría con la dura y cruel verdad.
En estos pensamientos estaba ocupada cuando vio de lejos, algo que se le quedó grabado en la memoria para siempre. Al lado de un banco, un chico con el pelo castaño muy claro, casi rubio, abrazando con fuerza a una chica con el pelo negro y largo hasta la cintura.
Los reconoció inmediatamente, eran Miguel y Natalia. Se quedó mirando con los ojos muy abiertos en la distancia. Podría haberse acercado y montar el espectáculo delante de toda la gente que estaba en el parque y de lo niños que jugaban.
Pero no, ella se sentía hundida del todo, no era capaz de decir nada. Abrió poco a poco la mano y dejó caer la bolsa. En ese momento, el muchacho miró atrás, y se dio cuenta de quien los estaba mirando.
Fin del Flash Back
Cloe: Salí corriendo, no tenía fuerzas para mirarlo a la cara.
Por la mejilla le empezó a resbalar una lágrima. Nuria se sentía muy enfadada con Miguel.
Nuria: (Enfadadísima) ¡¡Como los coja van a desear no haber nacido!!
Cloe: (intentando tranquilizar a Nuria) Tranquila Nuria, que no pasa nada. En ese momento se me cayó el mundo encima y lo pasé muy mal pero eso ya es agua pasada y aunque no te lo creas ahora somos buenos amigos.
Nuria: ¡Que fuerte! Se os veía tan bien juntos.
No contestó, en lugar de eso se quedó callada mirando al suelo. Nuria se quedo pensativa y un poco culpable por haber sacado el tema, ella conocía perfectamente a Cloe y la bastaba solo mirarla a los ojos para saber que sentía y pensaba.
Cloe: (Con un contento fingido) ¡Vamos, que no pasa nada mujer! Además, ahora que soy soltera nos vamos a ligar a todos los chicos guapos ¿vale?
Nuria: (sonriendo) Vale ^^ – Sé, que lo haces para que no me enfade con Miguel, todavía te importa aunque no lo digas ¿verdad? -
Cuando la campana anunció el cambio de clase, Nuria y Cloe entraron de nuevo. Luna se levantó de su silla sonriendo y se acercó a sus amigas.
Luna: ¡Hola chicas! Ya estáis como siempre ¿eh? Sabéis perfectamente que el profesor de ciencias es muy estricto ¡Solo a vosotras se os ocurre montar el show delante de él!
Luna era una chica un poco mas alta que Cloe y Nuria, tenía el pelo morado y largo, con un corte de pelo de lo más original: el flequillo a un lado, y mas corto el pelo en la parte de delantera que en la trasera. Sus ojos eran rosas, redondos y pequeños, con unas pestañas larguísimas que eran la envidia de más de una adicta al rimmel.
Luna: (Con una sonrisita picarona) Oye Cloe, Miguel está allí rodeado de un montón de chicas ¿no estas celosilla?
La pelirroja miró con curiosidad hacia la parte del aula donde estaba Miguel. Era cierto lo que Luna decía, pero no extraño, no en Miguel. Él siempre tenía un corro de chicas alrededor. No me extraña por que era un chico muy guapo y atractivo.
Tenía el pelo castaño claro, casi rubio, con unos enormes y rasgados ojos verdes claro, el flequillo le caía sobre los ojos y le hacían aun más mono. Además era el capitán del equipo de fútbol del instituto, así que con tanta admiradora junta, no era raro que este, se lo tuviera bastante creído. Cloe se dejó caer en un asiento mientras callada, lo miraba fijamente.
Nuria: Luna, es que… ellos hace tiempo que cortaron.
La chica pareció tan asombrada como lo había estado Nuria unos minutos antes.
Luna: (sorprendida) No lo sabia ¿Por qué? ¿Qué pasó?
Nuria contó a Luna toda la historia tal y como se la había contado Cloe, pero nuestra protagonista no las escuchaba, una fuerza extraña no la dejaba apartar la mirada de Miguel.
Cloe: - Ummm, así que Miguel está en mi clase. Me alegro en parte… ¿Estará…saliendo con Natalia? -
Una voz malhumorada la sacó de sus pensamientos. Se dio la vuelta y se encontró de frente con Mónica, quien la miraba por encima del hombro con pose chula.
Mónica: Te he dicho que quiero hablar contigo ¿Es que estas sorda?
La chica frunció el ceño y la miró con rabia.
Cloe: No estoy sorda, lo que pasa es que te ignoro y no te das por enterada.
Mónica: Shhh Conmigo no te pases ni un pelo, guapa.
Cloe: (Levantándose del sitio) ¡¡¡¿¿Me estas amenazando??!!!
Mónica: ¡¡A mi no me hables en ese tono!!
Las dos se miraron con cara de odio reconcentrado, parecían estar apunto de abalanzarse la una sobre la otra.
Pablo: (Poniéndose en medio) ¡No os peleéis chicas! ¿Qué os ha pasado? ¡¡Si antes erais amigas!!
Llegados a este punto, acabó la discusión.
Era verdad, antes habían sido amigas, las mejores, pero aquel tiempo parecía muy lejano. Además, se veía a Pablo realmente angustiado por la pelea.
Cloe sabía que a este siempre le había gustado Mónica, aunque ella solo lo hacia caso porque la gustaba tener a un perrito faldero a quien mangonear y que la acompañase a todos lados.
Cloe: (Pasando de ella) Olvídame Mónica.
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