
Cloe: Lo siento… pero, es demasiado. Ese recuerdo ha estado atormentándome demasiado tiempo.
Miguel: Cloe, por favor, solo te pido una última oportunidad.
Cloe: ¡NO INSISTAS MAS! Olvídalo y volvamos a ser amigos. Adiós
Marchaba con paso firme aunque por dentro estaba destrozada, detrás dejaba a su primer amor, aquel que tanto la había hecho sufrir y padecer. En ese momento tuvo la tentación de salir corriendo atrás, hacia donde estaba Miguel y lanzarse a sus brazos pero no lo hizo, se había vuelto más fuerte. No volvería a cometer el mismo error.
Miguel: (Gritando) ¡Cloe!
La chica se paró en seco y giró la cabeza. Miguel se encontraba a unos metros de ella.
Miguel: A mi no me engañas. Sé que aun sientes algo por mí.
Cloe al oír esto salió corriendo atravesando el parque, después la biblioteca. No sabia adonde ir, donde ocultarse. Eso era, ella solo quería ocultarse. ¿Había echo lo correcto? Eso no lo podía saber.
Cloe: (Corriendo sin parar) Espero no haberme equivocado.
La joven no sabia donde ni a quien acudir, estaba sola y eso la hacia sentir mas desesperada todavía. Pasaba dando a la gente según corría, y al cruzar una carretera. No vio que el semáforo se encontraba en rojo. Un coche que circulaba justo cuando
Cloe cruzaba se dirigió derecho a ella . Suerte que éste frenó a menos de un metro de llevarla por delante. La muchacha se quedó como una estatua ante los insultos del conductor, se había quedado como en sock. Estaba paralizada del miedo.
Conductor: (Gritando a Cloe) ¿En que estabas pensando??? Podría haber ocurrido una desgracia ¡¡Eres una inconsciente!! ¿Me estas escuchando??...
Cloe: …
Seguía parada allí, de repente le fallaron las piernas y se quedó sentada en el suelo. El conductor preocupado dejó de gritarla.
Conductor: (Mientras la levantaba) ¿Estas bien?
Cloe: ¿Eh?
Flash back
De repente, como una luz, le vino a la memoria el momento en que Pablo le tendió su mano aquel dia.
Pablo: ¿Estas bien? ¿Cloe? ¿Por qué lloras?
La pelirroja seguía sin reaccionar, el conductor estaba nerviosísimo.
Cloe: - Pablo: La próxima vez que necesites desahogarte vendrás a verme… - ¡Claro!
La joven se levantó casi de un salto y salió corriendo a través de la carretera, ante el asombro del conductor y de los curiosos que se habían acercado al ver el semi-accidente. Cloe llamó al telefonillo del portal de Pablo.
Pablo: ¿Si?
Cloe: ¿Estas solo?
Pablo: Sí, mis padres hoy comían fuera ¿Qué pasa Cloe?
Cloe: Por favor, ábreme.
Se oyó un ruido y la puerta se abrió. Entró en el portal, estaba totalmente hundida. Iba subiendo despacio los escalones, parecía que los estuviera contando. Cuando llegó al piso de Pablo la puerta estaba abierta.
Avanzó hasta el descansillo cruzando la puerta arrastrando los pies. Pablo estaba en la puerta del descansillo que daba al salón, mirándola. Estaba muy pálida, tenía una expresión muy triste y los ojos hinchados llenos de lágrimas. La muchacha tiró la cartera al suelo y se abalanzo a los brazos de Pablo.
Pablo: ¿Qué es lo que te pasa?
Empezó a llorar mucho más fuerte.
Pablo: Anda vamos a entrar, no te quedes en la puerta.
Los dos se fueron al salón donde el chico hizo que Cloe se sentara en el sofá, él se arrodillo delante de ella y la dio un beso en la mejilla.
Pablo: Venga, cálmate. No pasa nada. ¿Quieres un vaso de agua?
Cloe negó con la cabeza sin mirar a Pablo, no se sentía capaz de mirarle a los ojos, estaba coloradísima por el beso de antes.
Pablo: ¿Qué le has contestado?
Cloe: (extrañada) ¿Qué?
Pablo: Te dije que eras muy inocente ¿Qué creías que te iba a decir Miguel?
Cloe: Dicho así, sí que parece bastante evidente.
Cuando sintió que Pablo la estaba mirando fijamente se ruborizó y bajó la cabeza otra vez.
Pablo: (Poniéndose de pié) Os conozco muy bien a los dos. Miguel te quiere y era cuestión de tiempo que te lo pidiera. Lo que no me imaginaba es que fuera tan pronto…
Cloe: Pero si…
Pablo: Sabía como ibas a reaccionar y esperaba que vinieras a mí. Me alegro de que te acuerdes de tu promesa. ^^
Cloe: Yo siempre cumplo mis promesas, es una especie de código de honor.
Pablo: Bueno, ¿y que le contestaste?
Cloe: Yo… no puedo salir con él.
La chica miró el anillo detalladamente, se lo había llevado sin querer. Esas palabras… tantos recuerdos felices…
Pablo: ¿Aún lo quieres?
Cloe se puso a llorar otra vez
Pablo: (Apurado) Joder, lo siento. No quería que te volvieras o poner a llorar, cada vez que hablo contigo siempre me pasa lo mismo.
Cloe: No es culpa tuya. Es que no es que no lo quiera, aunque tampoco estoy muy segura. Ya no tenemos confianza el uno en el otro y sin confianza no puede haber amor.
Pablo la secó las lágrimas.
Pablo: ¡Vamos! ¡No llores más! Estas mucho mas guapa cuando sonríes. Venga ¿Estas sola en tu casa no? Yo como ves también, así que quédate a comer conmigo. ¡Pedimos pizza! Es que soy penoso cocinando…
Cloe: (Sonriendo) Vale ^^
Pablo: Así me gusta ¿De qué la quieres?
Cloe: De cualquier cosa que no sea verde – Puajj que asco, verdura… -
Después, empezaron a ver una película mientras se comían la pizza y unas palomitas que hizo el chaval. Cloe metió la mano en la bolsa de palomitas, cogió un puñado y se lo metió en la boca. Puso una cara de asco horrible tosió y todas las palomitas fueron a parar a la mesa.
Pablo: Come despacio que te atragantas.
Cloe: ¿Qué coma despacio? Están asquerosas, las has quemado todas. ¡Si lo único que tenias que hacer era meterlas en el microondas! No tenia que haberte dejado hacerlas.
Pablo: Es que el microondas y yo tuvimos un conflicto. ¡Mira como has puesto todo! Ahora lo vas a recoger tú.
Cloe: Jejejejeje de eso nada ¡Que chispa tienes!
Pablo: Buah! Pues que lo recoja mi madre cuando venga.
Cloe: - Estando aquí, tumbada. Estoy muy a gusto… la verdad es que ahora estoy mucho mas animada. No puedo creer que a un chico tan majo pueda gustarle Mónica…-
Cloe: Pablo, quiero preguntarte una cosa…
Pablo: (Extrañado) ¿El qué?
Cloe: ¿Vas a pedir salir a Mónica?
Pablo: Ya lo hice, y me rechazó.
Cloe: Lo siento.
Pablo: No lo sientas, de momento estoy bien así. Lo de Mónica es solo cuestión de tiempo.
Cloe: ¡Suerte con ella! ^^
(nota de la autora: que ffffffffaaaaaaaalllllllllsssssssaaaaaaa….ejem, ¡Viva Tamahome! en fin, me dejo de tonterías y sigo con la historia)
Pablo: ¿Qué pasó entre vosotras que os lleváis tan mal?
Cloe: No te lo puedo contar.
Pablo: ¿Por qué no?
El móvil de Cloe empezó a sonar justo a tiempo. Ahora lo que menos le apetecía era hablar de Mónica. Se levantó del sofá pasando por encima de Pablo y se dirigió a la mesa donde estaba el móvil desde hace ya un rato sonando.
Cloe: (Pulsando el “OK”) ¿Diga? ¿Bea? ¡Hola Bea! ¿Qué quieres? … Bueno, está bien, ya voy.
La chica apagó el móvil, se dirigió al descansillo, agarró su cartera y se la hecho al hombro.
Cloe: Tengo que ir a casa de Bea, quiere devolverme unos CDS que la presté.
Pablo: ¿Te vas a ir sola?
Cloe: No me va a comerme el lobo, tranquilo.
Pablo: jeje De todas formas te acompaño.
Cloe: No sé como voy a devolverte todo lo que haces por mí. ¿Puedo pedirte un último favor?
Pablo: ¿A quien hay que matar?
Cloe: ¡Que tonto que eres!
Sacó el anillo de su bolsillo y sin mirarlo lo cogió y se lo entregó a Pablo.
SIGUIENTE 