Selección de
POEMAS DEL EMPERADOR MEIJI
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En vez de comprar
tantos medicamentos,
cuida a diario
tu cuerpo.
El agua es flexible
y cabe en cualquier sitio,
pero tiene la fuerza
de romper la piedra.
¡Esfuérzate!,
pues aunque parezca difícil
es posible alcanzar
todo lo que nos propongamos.
Ocuparse de los padres
con amor
es comenzar
a cumplir nuestro Deber.
Lamento
lo que pensaba de niño,
cuando creía que para aprender
no hacía falta esforzarse.
Las cosas podrán suceder
distintas de como las pensaste;
pero al final,
cuando recuerdes tu vida,
verás que todo estuvo bien.
No lamentes
haber envejecido:
se puede vivir
dignamente la vejez.
Lo más valioso
de este mundo
es la amistad,
al apoyarse
mutuamente.
Mira a menudo
en tu interior
para evitar
que, sin darte cuenta,
puedas cometer errores.
Aunque camines
por una calle amplia y grande,
¡ten cuidado!:
el mundo está lleno
de obstáculos.
EL EMPERADOR MEIJI
Mutsuhito, el Emperador Meiji, nació en 1852 y gobernó entre 1867 y 1912. Estableció la capital imperial en Tokio y bajo su mandato se produjeron en Japón transformaciones trascendentales en todos los órdenes, tanto sociales como culturales. La era Meiji, la del "gobierno iluminado", impulsó rápidas y radicales reformas del sistema feudal con la intención de acercarse cuanto antes a las sociedades occidentales.
Buscando la creación de un estado-nación fuerte y dinámico se favoreció el centralismo, se creó el ejército de leva y se estableció un sistema de educación nacional. En su afán por reforzar la figura del Emperador, el gobierno Meiji decretó la separación del sintoísmo y del budismo, reprimiendo a éste último durante cierto tiempo y apoyándose en las creencias Shinto para relacionar a la familia imperial con con los dioses y los ancestros.
Independientemente del valor intrínseco de las composiciones del Meiji-Tenno, cabe la posibilidad de que el Maestro Usui utilizara habitualmente sus poemas no sólo por el potencial ético que conforman, sino también como protección ante el radicalismo sintoísta que tenía en sus manos el prohibir cualquier enseñanza no integrada en el sistema.