| El Regreso de Elektra, por OoºAd€_ChaNºoO Capitulo dos: Cantar de corazón ------- Elektra salió de su habitación y notó que Tamao estaba preparando el desayuno, Anna paseaba a su bebé por el patio. Ren estaba sentado en el comedor, pero al ver a Elektra se levantó y fue a verla. -¿Ahora si podemos conversar mejor? -No -¿Por qué? -Hay mucha gente. -¿Entonces cuándo? -Nunca -Elektra… -No tenemos nada que hablar Ren, mi vida no ha tenido muchos cambios y… eso. -Y mi vida no te importa. -Es que ya me contaron de tu vida y créeme que no me interesa saber más. -Ah, por eso estás de mal humor, te enteraste que tengo novia. -Por si no te acuerdas yo siempre he sido así, además, ¿De verdad crees que me importa con quien andas? -Yo pensé que te importaba algo… después de todo… lo del hospital… y la canción- -¡Pero si tú lo olvidaste primero! -No se de qué hablas, nuestra amistad no la he olvidado -¿Amistad? -Si… ¿Por qué? -Por nada -¡No me digas que pensaste en algo más! -No, claro que no -¡El desayuno está servido!- Dijo Tamao. El desayuno estuvo muy callado, de pronto tocaron la puerta, Pilika fue a abrir,entra una chica de cabello púrpura, ojos morados y piel blanca. Vestida con una camiseta blanca y unos pantalones morados. -¡Sabía que estarías aquí, corazón!- Dijo ella mirando Ren. -Este… yo… -¿Cómo te atreves a dejarme plantada en nuestra cita? -Yo… -Voy a mi habitación, porque tanto ruido me molesta- Dijo Elektra, se puso de pie y se marchó. -¡Sabes que me molesta esa forma en que me tratas, Naru!- Dijo Ren. -Bueno, si te portaras más amable conmigo no te trataría así- Dijo la chica. -Como sea… ---Habitación de Elektra--- -Que tonta soy, Ren no me quiere y lo sé, además, su novia lo ama también, si hasta lo vino a buscar- Elektra tomó la guitarra y comenzó a inventar canciones. -“Esta es una canción de amor más Yo se bien, que tú la recordarás Pero a mi no me la cantarás Porque no soy nada para ti…”, Dios mío dame una señal, para saber si piensa en mi. De pronto, un papelito se desliza bajo su puerta. Ella lo tomó y decía: “Nos vemos en la heladería que queda unas cuadras más adelante. Ren.” Ella decidió colocarse el vestido rojo que había ocupado ayer, tomó una chaqueta negra y salió. Camino apurada, pero los tacos de sus botas negras le impedían correr, llegó a la heladería y vio al shaman sentado en una de las mesas que se ubicaban afuera del local. -Hola… otra vez. -Siéntate. -Eso pensaba hacer. -Bien. Hablemos. -Ren, ya te había dicho que no tenemos nada de que hablar. -Si, tenemos cosas que aclarar. -¿Cosas como qué? -Quiero que sepas que me voy a casar con Naru en 3 meses más. -Felicidades. -¿Podrías dejar de ser sarcástica? -No. -Luego de lo del hospital, Otto se fue de viaje con sus padres y no volvimos a verlo más. -Eso no me importa. ¿Qué quieres hablar conmigo? Por algo me pediste que nos reuniéramos. -Si, quiero que sepas que tú ya no me gustas, bueno… por eso te cité acá. -Si querías perder tiempo lo hubieras perdido solo, o con tu novia. -Para mi no es perder tiempo, tu eres mi amiga, y además… en el hospital dijiste cosas también… -Bueno, yo tampoco te quiero a ti, así que puedes dormir tranquilo. -Bien, porque no me gustaría que estuvieras triste por mi culpa. -No seas tonto... bueno… me tengo que ir. -Pero si acabas de llegar. -Si, bueno… es que… tengo que salir a algún… lado. -Claro, ahora entiendo por que te cambiaste de ropa. -Si, como sea… adiós. Elektra se fue, tomó un taxi y se bajo en una plaza lejana a la pensión. -Dios mío, ¿Por qué me duele tanto esta noticia?- De pronto Elektra vio a un ciego tocando guitarra, verdaderamente tocaba mal y los pocos yenes que había ganado de seguro eran por lástima. Ella se acercó a él y le dijo que lo ayudaría, tomó su guitarra y comenzó a tocar. -“Esta es una canción de amor más Yo se bien, que tú la recordarás Pero a mi no me la cantarás Porque no soy nada para ti… Lagrimas no paran de caer Siento que mi corazón se va a romper Pero se que tu felicidad no es junto a mi Y te dejo partir. Nunca vas a amarme, Yo voy a esperarte Aunque tú no estés Yo de ti me acordaré Esos momentos que pasamos Conmigo los llevare Y aunque tú no sepas Yo siempre te amaré… ie ie… Estaré donde tú nunca estás Yo veré, donde tú jamás verás Y tal vez así te pueda olvidar Lo dudo mucho, pero es bueno intentar… Nunca vas a amarme, Yo voy a esperarte Aunque tú no estés Yo de ti me acordaré Esos momentos que pasamos Conmigo los llevare Y aunque tú no sepas Yo siempre te amaré… ie ie… Esta es una canción de amor más Yo se bien, que tú la recordarás Pero a mi no me la cantarás Porque no soy nada para ti” Luego, miró a su alrededor y se dio cuenta que mucha gente se había detenido a mirarla, ya que cantó con el corazón y la letra obviamente le llegó al público. El tarrito comenzó a llenarse de dinero. -Tome señor, esto le pertenece- Elektra le devolvió la guitarra al ciego y le pasó el tarro de dinero, él lo toco y notó que había mucho -¡Gracias, usted es un ángel! -Al contrario, gracias a usted por permitirme tocar. - Señorita, mi nombre es Satochi Niwa, soy dueño de una disquera, me gustaría que algún día… cuando no tenga nada que hacer, vaya a visitarme. Tome mi tarjeta. ------- Continuara... -->Capitulo tres<-- |