| El Regreso de Elektra, por OoºAd€_ChaNºoO Capitulo doce: La Sorpresa ------- Todos volvieron a sus casas por la mañana, los que vivían en la pensión tuvieron que limpiar todo (menos Anna, obviamente). ---En la mansión Tao ubicada en Japón--- -¡Ren! Hay problemas- Dijo Naru, despertando a su prometido. -¿Qué pasa?- Dijo él, muy cansado. -Mi padre me llamó esta mañana y me dijo… que tiene una gira de negocios. -¿Y…? - Vamos a tener que posponer nuestra boda. -¿Si?- Dijo el chico, un poco más interesado- ¿Y por cuánto tiempo? -Como mínimo unos 2 meses.- Dijo Naru, decepcionada. -Pues yo no veo cuál es el problema. -No importa, al menos tendré más tiempo para comprar un vestido nuevo, porque si mantengo guardado el traje que tengo por 2 meses, para cuando con casemos estará pasado de moda. -Bien por ti. -Le podría pedir consejos de moda a tu amiguita francesa y… ¡ella podría ser mi dama de honor! Si, ella es perfecta, porque es linda; delgada y todo le queda bien. Claro que no es mejor que yo. -¡No! -¡Ay, amorcito! No seas malo, ella se vería linda. -No me interesa, no voy a dejar que Elektra sea la dama de honor. -¿Por qué? Cada vez que vamos a la casa de tu amiguito, siempre estás buscándola, te preocupas de con quién está, si se siente bien… a veces creo que te preocupas mas por ella que por mi. -No es verdad. Además… tú te pasas todo el tiempo con Ryu y yo no te digo nada.- Dijo Ren, intentando evitar el tema de Elektra. -¡No te pongas celoso, amorcito! Ahora te voy a demostrar lo mucho que te quiero- Dijo finalmente Naru. Se acercó a Ren y le dio un beso en la boca. -¡Oye, no te he dado el derecho de que me beses! Aún no estamos casados- Dijo éste, limpiándose la boca. -¿Por qué eres tan frío conmigo? Compartimos la misma cama, pero no te acercas a mí. Te abrazo, pero me esquivas, te beso y no me correspondes. Sin contar las veces que te he visto sin ropa… -¡¿Qué dijiste?!- Dijo el chino, poniéndose colorado de sorpresa. -Si… bueno… lo que pasa es que como nunca te preocupas en cerrar la puerta yo… -¿Cómo te atreves a hacer eso? Eres una… una… ¡Diablos!- Ren se levantó y se dirigió a la puerta. -¡Espera! ¿A dónde vas? -Voy a ver a Yoh- Dijo furioso, cerrando la puerta de un golpe. En el camino a la pensión estuvo pensando- ¿Elektra, dama de honor? Cada día que pasa me doy cuenta de que Naru está peor, si Elektra alguna vez está en el altar, va a ser cuando se case conmigo, pero no como dama de honor. Bueno… aunque no se si eso ocurra algún día… porque como van las cosas… Al menos Lizerg ya no está en mi camino. --- Elektra terminó la parte que le tocaba limpiar, tomó un baño y fue a dormir una siesta, porque hace días que no dormía bien. --- -Hola Ren- Dijo Yoh felizmente, al recibir a su amigo- ¿Vamos a dar un paseo? -Está bien. Caminaron por las calles, hasta llegar a una heladería, donde tomaron asiento e hicieron sus pedidos. -Mientras, llegan los helados puedes decirme, ¿Cómo va tu relación con Elektra y con Naru? -Cada día es peor, pero al menos tengo más tiempo para pensar, porque la boda se atrasó dos meses. -Bien. -Anoche… en tu fiesta, intenté decirle la verdad a Elektra, pero no pude. -Por un lado está bien. -¿Qué estás diciendo? Lo que más quiero ahora es que Elektra sepa la verdad. -¿Y qué obtienes con eso? Solo la harás sufrir, porque aún así, te casarás con Naru. Y no creo que Elektra quiera ser el premio de consuelo de nadie. -¿Y a caso crees que no está sufriendo con todo esto? -No lo se, ella no te ha dicho nada, no sabes si en verdad siente algo por ti. -Estoy seguro que siente algo por mí, porque lo veo en sus ojos. A pesar de esa dura forma de ser que tiene, sus ojos siempre la delatan, ella es una dulce y frágil princesa, como todas las mujeres. -¿Y por qué mejor no cancelas la boda? Porque no sientes nada por Naru… -Ya he defraudado muchas veces a mi padre… no quiero volver a hacerlo. Además… si escogió a Naru para que fuera mi esposa, tal vez vio algo en ella que no tienen otras mujeres. -¿De casualidad no habrá visto su dinero?- Dijo Yoh con una mirada suspicaz. -No lo se… -Lo único importante es que no le digas nada a Elektra, porque solo conseguirás hacerla sufrir más de lo que ya sufre. -Está bien. -Prométemelo. -Lo prometo- Pero en su espalda, Ren estaba cruzando los dedos. -¿No estarás cruzando los dedos, verdad? -No, para nada. --- Lizerg fue a ver a Sen, habló con ella y le pidió disculpas, las noches siguientes comenzaron salir. Iban al cine, a cenar, a bailar y muchas otras cosas. --- Pasaron unos días, las cosas estaban más calmadas, porque como Yoh había llegado, la paz invadió la pensión. Pero nadie se imaginaba lo que pasaría luego. Estaban todos reunidos para cenar, ya que celebraban que Hanna cumplía 5 meses. -Muchachos, tengo que decirles algo- Dijo Pilika, -¿Es muy importante? Porque no quiero que se enfríe mi comida- Dijo Horo-Horo impaciente. -Es…muy importante- Pilika miraba el suelo, su mirada era triste.-Yo… yo no quería, pero… solo pasó y no me di cuenta… no se que voy a hacer…- la chica comenzó a llorar, su voz sonaba avergonzada. -Di ya de una vez qué te pasa- Dijo Anna, enojada. - hermano…perdóname, no pensé que esto me pasaría a mi, no sabía las consecuencias. -Si no quieres decirlo, no lo hagas- Dijo Yoh, calmado. -Tienen que saber, porque tarde o temprano se darán cuenta. Muchachos… estoy… yo estoy…yo estoy embarazada. -¿¿¡¡QUÉEEEEE!!??- gritó Horo-Horo- Es una broma ¿Verdad? ¡no puedes estar embarazada! Eres la más joven de aquí. ¡Solo tienes 18 años!- Dijo Horo parándose tan bruscamente que dio vuelta la comida de la mesa. -Lo siento mucho, yo no pensé que esto pasaría. -¡¿Cómo pudiste?! Después de todo lo que he hecho por ti. ¡¿Te he cuidado toda mi vida y así me lo agradeces?! -¿Qué querías que hiciera? ¡Nunca me has hablado de sexualidad!¡Yo no sabía lo que me pasaba! -No te hagas la tonta, ¡en el colegio enseñan sobre esos temas! -Pero no de la forma que se debe aprender. Tú nunca me enseñaste nada ¡Porque estabas tan ocupado intentando conquistar a Tamao que me dejáste olvidada! -¡No eres más que un borracha insolente!-El chico de cabellos azules se abalanzó contra su hermana, por primera vez en su vida le ponía una mano encima. La golpeó con tanta fuerza que la joven cayó al suelo. -¡Déjala!- Gritó Yoh, afirmando a Horo-Horo, ya que hace mucho tiempo que no veía violencia en su casa.- Golpeando a tu hermana no solucionarás nada, las cosas ya están así y no puedes remediarlo. -¡Ella no es mi hermana! ¡No quiero volver a verte!- Gritaba el peliazulado, mientras Yoh, Ren y Ryu se lo llevaban a otra habitación. Pilika lloraba desconsolada. Lizerg no estaba en la casa, porque tenía una cita con Sen, pero Elektra sabía lo duro que iba a ser para él esta noticia. -Pilika, ven- Elektra levantó a la chica, que lloraba en el suelo. El golpe de Horo-Horo había roto el labio de la joven. Elektra la llevó a su habitación. -Déjame sola- Decía Pilika entre sollozos. -Si, claro. -¡Déjame sola! ¡No eres nadie para venir a ayudarme, ni siquiera eres mi amiga! -No lo soy, pero hasta el momento soy la única persona que queda en esta casa que puede ayudarte. -¿Ayudarme? Si no me hubieras quitado a Lizerg yo no estaría así. -Eso es mentira, porque desde antes que yo apareciera en la vida de Lizerg, tú andabas con otros novios. Pilika, yo no soy tu enemiga, no debes odiarme. Pilika comenzó a llorar con más fuerza. A Elektra no le quedó más remedio que abrazarla. -Horo-Horo tampoco te odia, solo está sorprendido. -No es verdad. Él nunca me había golpeado. -Y créeme que tampoco lo volverá a hacer. Ahora solo debes calmarte, porque si te sigues preocupando, le harás daño a tu hijo. ------- Continuara... >Capitulo Trece< |