| El Regreso de Elektra, por OoºAd€_ChaNºoO Capitulo Quince: La Cruda Realidad ------- Elektra y Lizerg se encuentran en el hospital esperando los resultados de los exámenes. Una vez que son llamados, se dirigen a la sala donde se encuentra el doctor. Éste le entrega un pequeño sobre, que no es necesario ya que él mismo decide contar los resultados. -Señorita Tatou… me temo que los resultados no son favorables. -Lo imagino- dijo ella muy seria. -Lo que usted padece es una enfermedad muy compleja. Tiene Fibrosis Quística. -¿Qué… es eso? - La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria que se caracteriza por una anomalía de las células del organismo que producen sal, es crónica, progresiva y generalmente mortal. La gente que la padece no suele vivir más de 30 años… -¿Qué?- Lizerg no podía creer lo que estaba ocurriendo- Pero… ¿Hay alguna cura? -Me temo que no. Hay medicamentos que pueden prolongar un poco la vida de los pacientes, pero aún así… es desenlace es el mismo. -¿Está seguro de que ella tiene esta enfermedad? ¿Cómo no la detectaron antes? -Le hicimos análisis de sangre, una prueba de sudor, radiografías de tórax y todo nos da el mismo resultado. Los síntomas que se presentan son los de una persona con esta enfermedad. Por desgracia, la paciente ha vivido muchos años tomando las medidas equivocadas y esto es muy perjudicial. -¡Eso es culpa de los malditos doctores que la enviaban de un país a otro sin darle una respuesta concreta! -Cálmate Lizerg… por favor- Elektra miraba el suelo. –Pero… ¿Qué partes del cuerpo afecta directamente? -El aparato respiratorio, el digestivo, el reproductor, entre otros… - ¿Pero… aún puedo… tener hijos? -Es una probabilidad muy difícil. -Gracias doctor, creo que eso es todo- La joven se levantó, tambaleó un poco por lo que Lizerg debió sostenerla.-Enviaré mis informes médicos al hospital de Francia, quiero pasar los últimos años de mi vida con mi familia y seguir mi tratamiento allá. -No se preocupe. --- Los días siguieron transcurriendo y Elektra intentó evitar a Ren, pero la noche previa al matrimonio se realizó una pequeña cena con los familiares de Naru, los de Ren y todos los de la pensión. Ella no deseaba ir, pero Lizerg la obligó, ya que al día siguiente ella partiría a Francia y debía ver a Ren por última vez. Al llegar, Ren la apartó de los demás, la llevó a un baño que había en el local que arrendaron. -¡Hoy es el día! ¡Voy a dejar a Naru! -Ren… -Lo haré a la hora del brindis, luego le explicaré a la familia mi decisión. -Yo… yo vine a Francia para poder estar a tu lado, pero al parecer todo fue en vano. -¿Qué dices? -Aunque sabía que lo nuestro era imposible porque vas a casarte, por un momento pensé que podíamos ser felices juntos. Ahora estoy convencida de que eso jamás va a ocurrir. Ren… vengo a despedirme de ti. -¿Hablas en serio?- Ren comenzó a alterarse, Elektra no quería mirarlo.- No te rindas, mi noviazgo ya está por acabarse y voy a poder partir a Francia contigo. -¿No te das cuenta de que todo terminó? Me voy a Francia esta misma tarde y no quiero volver a verte. -Pero ¿¡Por qué!?¿Qué ocurre ahora? ¿Por qué decides eso justo en este momento, cuando todo se ve perfecto? -Porque no quiero volver a verte nunca más en mi vida. Lo digo en serio-Las palabras de Elektra llegaron hasta el corazón de Ren, éste no esperaba que ella dijera eso tan fríamente. -No… no te creo. -Me da lo mismo si me crees o no. Ahora permite que me vaya, no soporto tu presencia ni un minuto más. Adiós, Ren- La joven se dirigió a la puerta con rápidos pasos, pero el chico corrió hacia ella y la bloqueó con su cuerpo.-Déjame pasar. -¡No! -No tengo tanto tiempo, déjame pasar. -¡Dime la verdad! ¿¡Por qué quieres dejarme!? -No tienes por qué saberlo, confórmate con la idea de no volvernos a vernos. -¿Para que viniste a verme hoy si te vas así nada más? -Porque Lizerg me obligó a venir. -Si lo hizo es porque algo pasa contigo. -Apártate de la puerta, necesito pasar. -No. La paciencia de la joven llegaba a sus límites. -Sal de la maldita puerta. -¡No! Elektra se abalanzó sobre Ren para moverlo, pero este la tomó bruscamente por los hombros, la empujó bruscamente hacia una pared y la miró a los ojos. -¡¿Cómo puedes decir que no quieres volver a verme sin siquiera demostrar dolor?! ¿Cómo te atreves? ¡No voy a dejarte ir hasta que me digas qué rayos está pasando, maldición! -… -¡Di algo, porque voy a volverme loco si no lo haces! -Ren… voy a morir. De pronto toda la rabia que el chino sentía se desvaneció, sintió un frío recorrer su cuerpo y se le erizó la piel. -¿Qué dijiste? -Dentro de poco tiempo mi vida terminará. La enfermedad que tengo no tiene cura y por no haber sido detectada con anterioridad ya no tengo muchas esperanzas. -Estas mintiendo. -Solo digo la verdad ¿No era eso lo que querías? Nuestra historia llegó al final, sin siquiera haber comenzado. Ni siquiera sé si pueda tener hijos y pasaré mucho tiempo internada en el hospital. -No puede se cierto ¡Es mentira!- Por primera vez los ojos del joven derramaban lágrimas frente a Elektra, su cara demostraba un inmenso dolor. Soltó a la joven y retrocedió unos pasos. -¿Ahora entiendes por qué decía que tu felicidad no es junto a mí? Mi vida puede acabarse dentro de diez años o dentro de un día. -¿Por qué tú? Dentro de todas las mujeres del mundo ¿Por qué tú?- Elektra se acercó a Ren, intentó tocarlo, pero este se apartó mirándola con repulsión.- ¡Aléjate! ¡Cómo te atreviste a ocultarme esto! ¡Desde antes sabías perfectamente lo que tenías, porque lo presentías! ¡Aún habiendo escuchado mis ridículos sueños de estar contigo y formar una familia no me dijiste la verdad! ¿Por qué lo hiciste? -No quería cortarte las alas. -¡El dolor que siento en estos momentos es mucho peor! Ya habíamos tomado una decisión. Elektra ya no soportaba más, a pesar de no llorar, dijo con furia todo lo que sentía. -¿Y cómo crees que me siento yo? Sí, a pesar de no saber lo que tenía sabía que iba a morir. Cuando presentí que esto ocurriría intenté alejarme de ti, pero eras tú el que me buscaba y no me dejaba tranquila. Y por un momento, luego de 5 meses de sufrimiento en Japón… creí que podía estar contigo al fin. Al verte ilusionado con nuestro futuro… pero el doctor me volvió a la realidad al confirmar mi enfermedad. -No vuelvas a dirigirme la palabra, mentirosa. No perdonaré que hayas jugado con mis sentimientos de esa manera tan cruel. Puedes irte a Francia si lo deseas, ya no me importa.- La joven salió lentamente del baño, caminó hacía la salida. Lizerg se acercó a ella. -¿Estás bien? -Ya es tiempo de que me vaya. No tengo nada más que hacer aquí. -¿Qué ocurrió con Ren? -Ocurrió lo que de debe ocurrir. Toma esta carta y léela cuando regreses a la pensión. -De acuerdo. -No voy a olvidar lo bueno que fuiste conmigo estos 5 meses, eres mi mejor amigo. -Me agradó mucho conocerte. Vete luego antes de que me ponga triste. -De acuerdo. Adiós. No me olvides. -Créeme que no lo haré. ------- Continuara... ->Ir al capitulo 16<- |