 | El Señor es el cimiento invisible sobre el cual está edificada tu vida. El es la fuente, el sostén y la fuerza. Sin Su Voluntad no se mueve una hoja ni se agita una brizna de hierba. ¿Qué cimiento más firme que éste puedes desear? Una vez que sepas que el Señor, la fuerza omnipotente, es la causa principal de tu vida, no tendrás ya temor alguno. Sai Baba |