EL DESPERTAR ANDALUZ
Los primeros elementos que anuncian la génesis de la conciencia nacional andaluza se expresaron y desarrollaron de forma un tanto imprecisa a través de un serie de movimientos populares y de insurrecciones socio-políticas. 1835, 1857, 1861, 1868, son fechas en las que el Pueblo andaluz se ha organizado nstintivamente en un proceso de resistencia frente al centralismo y frente a un orden socioeconómico injusto.
En el segundo tercio del XIX, ciertos sectores dela incipiente pequeña burguesía urbana andaluza (liberales progresistas) al entender que a través del espacio institucional vigente su ideario político no tenía posibilidad alguna de prosperar, deciden manifestar su quehacer político a través de las denominadas "Juntas Revolucionarias". Este movimiento juntista intenta forzar una clara ruptura con las estructuras heredadas del régimen político anterior y para ello están dispuestos a dirigir una fuerte oposición, incluso armada, contra el gobierno central. En este movimiento, no exento de grandes y lógicas contradicciones, se producen un par de fenómenos altamente significativos. Por un lado, propugnaban que cada provincia andaluza decidiese su propio autogobierno y por otro, simultáneamente, su confederación, y todo ello mostrando un claro sentido de la unidad de Andalucía y de su soberanía.
A partir de la segunda mitad del XIX, el despertar andaluz se manifiesta bajo una perspectiva progresista y demócrata que reclama la descentralización y adopta generalmente el federalismo radical como bandera de sus reivindicaciones. A partir de 1856 la oposición al gobierno se convierte en oposición a la corona española y al modelo socioeconómico que representa. En el verano de 1857 estalla en la provincia de Sevilla (Utrera, Arahal, Morón, Sierra Sur) una amplia insurrección popular comandada por Caro y con una notable presencia de jóvenes artesanos y estudiantes, así como de jornaleros. Se ocupan fincas, se quema el cuartel de la Guardia Civil de Utrera y se destruyen registros de la propiedad. Las autoridades civiles y militares desatarían una sangrienta y cruel represión. Hubo más de cien muertos y alrededor de trescientos presos.
En el verano de 1861 se vuelven a reproducir las sublevaciones de caracter socio-político en tierras andaluzas. El 29 de Junio seis mil campesinos armados comandados por Pérez del Álamo, en claro desafío al poder establecido ocupan durante una semana el pueblo de Loja hasta que son dispersados por fuerzas militares del general Serrano. La insurrección se había iniciado en Mollina. En Iznajar los alzados ocuparon el cuartel del la Guardia Civil. Estos acontecimientos, que tuvieron gran resonancia en toda Andalucía, acentuaron el descrédito y desprestigio dela monarquía española y de sus gobiernos.
El 4 de Diciembre de 1868, en Cádiz, como respuesta a la frustración provocada por la "revolución burguesa" de septiembre, y en reivindicación de justicia social y mayores libertades, se inicia la denominada "Insurrección de las Barricadas" impulsada por el movimiento republicano-federalista radical. Posteriormente se extiende por Puerto de Santa María, Jerez, Sevilla, Málaga... Las acciones del movimiento insurreccional andaluz continuarán prácticamente durante todo el 1869 y abarcando casi toda Andalucía. La situación extrema que padecen las clases populares hacen que sus luchas también sean extremas: partidas armadas, ocupación de pueblos y fincas, contribuciones de guerra, requisas, sabotajes, etc.. Y una vez más la represión. El poder central español como respuesta a las ansias de libertad del Pueblo Andaluz desencadenaría una genocida represión que ocasionó alrededor de tres mil muertos y miles de represaliados.
SACADO DE LA "HISTORIA DE ANDALUCÍA" EN LA PÁGINA OFICIAL DE NACIÓN ANDALUZA