| 16. Muy curioso resulta el plagio de un versículo de la primera carta de San Juan. Se trata de la contenida en 1Jn 5,7 inserto en la versión conocida como Vulgata. Según los estudiosos, se trata de un añadido o glosa (inexistente en los originales) que tuvo por fin reafirmar o resaltar la doctrina trinitaria. Actualmente las versiones modernas de la Biblia lo omiten. Sin embargo la misma cita se encuentra inserta en el Libro de Mormón (3Nefi 11,27 y 3Nefi 11,36) ¿cómo es posible si según el mormonismo el 3 libro de Nefi fue escrito alrededor del año 34 d.C., es decir, mucho antes de que San Juan escribiera su primera carta y ni que hablar del año en que el versículo 7 fue añadido?. Pues bien, la solución se encuentra en la propia versión King James de la Biblia. Como lo hemos afirmado anteriormente, esa era la versión utilizada por Smith. Lo peculiar está en que en dicha versión se encuentra añadido el versículo 7 en cuestión, ya que la traducción inglesa se basó en la Vulgata. Si atamos cabos, Smith al plagiar un sinnúmero de versículos de la King James, incluido el versículo 7, no advirtió que se trataba de una añadidura inexistente en los textos originales del Nuevo Testamento. 17. El autor de libro de los Hechos de los Apóstoles, San Lucas, incluyó en dicho libro el conocido ‘Discurso de Pedro’ dirigido al pueblo israelita (Hch. 3,11-26). Parte de dicho discurso fue inserto en 3Nefi 20,23-26 pero en este caso no es Pedro el que lo pronuncia sino....Cristo mismo durante su estadía en el continente americano, unos 50 años antes de que Lucas lo hubiera escrito... 18. Según 3Nefi 9,18 y dirigiéndose al pueblo Nefita, Jesucristo pronunció las siguientes palabras: ‘Yo soy la Luz la Vida del mundo. Soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin’. Como podrá comprobarse, a pesar de la imposibilidad de dar crédito de que Cristo haya pronunciado tales palabras a los nefitas, hay otra cuestión que desenmascara la charlatanería de Smith. Adviértase en primer lugar que dicho texto fue plagiado del libro del Apocalípsis 21,6 y 22,13. En segundo lugar en el texto transcripto, Jesús pronuncia ‘Soy el Alfa y el Omega’ utilizando para designar que es el principio y el fin de todo, la primera y última letra del alfabeto griego. Ello es entendible en el texto del Apocalípsis pues San Juan (su autor) lo escribió en el idioma griego, de lo contrario si lo hubiera hecho en arameo o hebreo indudablemente hubiera utilizado las primeras y últimas letras de los respectivos alfabetos. Entonces, ¿Cómo es posible que Cristo se hubiera dirigido a los nefitas, que hablaban el ‘egipcio reformado’ (según Smith) o en su caso el hebreo, utilizando letras del alfabeto griego? ¿qué sentido tiene? o ¿qué entendieron los pobres nefitas que de griego...... nada de nada? Evidentemente Smith no advirtió el error pues no conocía el hebreo, ni el arameo y menos aún el griego. Apenas si hablaba un inglés muy popular y por supuesto......’su’ ‘egipcio reformado’. No queremos abundar en más detalles de las contradicciones, plagios y falsas profecías y doctrinas de las que está plagado el Libro de Mormón. Creemos que lo expuesto resulta más que suficiente para demostrar que dicho libro nada tiene de ‘divinamente inspirado’ y menos aún para tenerlo por ‘sagrado’. Como mucho, una curiosidad más (de entre tantas), una obra meramente humana producida por una mente prodigiosamente fantasiosa y mitómana como evidentemente era la del ‘profeta’ Smith. Muchos estudiosos (mormones incluidos últimamente) cuestionan con severidad los relatos reseñados en el Libro de Mormón. En algún momento (si Dios así lo quiere) el proceso de desmistificación llegará a tocar las puertas mismas del mormonismo. Así, a medida que la iglesia mormona permita entre sus fieles un estudio ‘serio’ de sus doctrinas y libros sagrados, inevitablemente el mormonismo se irá extinguiendo o en su caso, dejará de ser lo que hoy es. Abona lo expuesto, los ingentes esfuerzos que muestran los jerarcas mormones para conseguir que sus seguidores alcancen un mayor nivel de ilustración para lo cual crearon la imponente Brigham Young University. Por ende, somos de la opinión de que, mas tarde o mas temprano, el proceso de ‘desestructuración’ del mormonismo actual será inevitable. Gabriel Ernesto (Misionero de la Palabra asociado). Argentina |