| Guadalupe “encantos de un pueblo católico” ...”En 1562 regresó al Perú, y sin perder minuto erigió en Chérrepe una capilla consagrada a la Virgen, hasta que más tarde, se trasladó a la villa en donde se celebra cada año por diciembre la tan famosa como lúcida feria”... Con estos términos, nuestro reconocido escritor, Ricardo Palma, en su tradición “Los pasquines del bachiller Pajalarga”, relata la forma en que se erigió la imagen de la ‘chapetona’ o ‘la auténtica’, como denominan los fieles a la escultura de la Virgen María que se guarda celosamente en la iglesia de Guadalupe.
La ciudad de Guadalupe, está situada en la costa norte del litoral peruano, en el centro de la parte baja del valle Jequetepeque. A menos de 140 kilómetros y no más de una hora y media de distancia, se sitúa este lugar que, a pesar de los terribles azotes climáticos, sigue en pie con la mirada en alto y con un futuro esperanzador, basado en la fe. Circuito turístico Guadalupe, ciudad enclavada en el corazón del valle Jequetepeque, posee un rico legado histórico. Pacatnamú, Farfán, Singán y Anlape son pequeñas muestras. Durante la Colonia, la presencia en este lugar de la Santísima Virgen de Guadalupe y sus milagros engrandeció la fe de todo el pueblo. Sede de su culto es una colosal obra, el santuario y monasterio de San Agustín, joya arquitectónica, única por su estilo y conservación en Sudamérica. Durante sus fiestas, se ha destacado un recorrido turístico (Pacatnamú-Anlape-santuario y monasterio San Agustín) con el objeto de promover y difundir el acervo cultural.
Pacatnamú Ciudad sagrada con más de 50 complejos, con pirámides truncas que dominan su espacio geográfico de forma triangular. Fue ocupado por dos culturas: Mochica y Chimú. Fue el centro religioso y poder político más importante del valle Jequetepeque, estudiado por alemanes, rusos, japoneses y norteamericanos. Anlape Representa las singulares ruinas del pueblo viejo de Guadalupe, sincretismo indoespañol. Anlape estuvo conformado por tres manzanas: la primera, integrada por el templo y el convento San Agustín, y unas residencias en la parte posterior del santuario, y las otras conformadas por 30 y 25 familias. Por el año de 1565 es traída de España una réplica de la sagrada imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, por el capitán Lescano. Con el terremoto de 1614, Anlape se destruyó y los moradores se trasladaron a donde hoy se asienta la grandiosa ciudad de Guadalupe.
Complejo San Agustín Construido a inicios del siglo XVII por el arquitecto Blas de Orellano, natural de Zaña. Está conformado por el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y por el monasterio de la orden de San Agustín. Refleja una refinada estructura de arte arquitectónico griego y romano, donde abundan las columnas lisas y sencillas y los estilos jónico, corintio y neoclásico. El padre Fray Fernando de la Becerra, prior en aquel entonces de Guadalupe y definidor provincial, dio inicio a la nueva obra a los tres días de la catástrofe de Anlape. Con respecto al templo, es el mejor y más suntuoso templo de bóvedas de América del Sur. Debido al terremoto del 31 de mayo de 1970, actualmente sólo permanece una de las dos torres del templo. El cerrito El cerrito de la Virgen, principal zona turística del valle Jequetepeque, lugar donde se concentra una multitudinaria cantidad de feligreses cada cinco de diciembre, día de la peregrinación de la sagrada imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe. 499 escalones, esa es la distancia que se debe recorrer para llegar a la cima de este accidente geográfico que conserva una réplica de la sagrada imagen, la misma que sufrió muchos daños por la inclemencia del tiempo, pero a pesar de eso, sigue erguida mirando el valle.
Historia Fue fundada por el capitán español, Francisco Pérez de Lescano, el 15 de abril de 1550, en atención a la Merced Real que lo autoriza a fundar “una venta, una ermita o un huerto” para asistencia material y espiritual de los caminantes entre Trujillo y San Miguel de Piura. Como relata Palma en su tradición, Lescano trajo de Extremadura (España), en 1560, una réplica de la milagrosa imagen de la virgen de Guadalupe, en retribución por haberle liberado de la prisión injusta que venía cumpliendo, acusado de ser autor de los pasquines que en contra del honor de conocidos personajes aparecieron en Trujillo. Encontrado el culpable, Lescano viajó a España y cumplió su promesa. Posteriormente, en 1563, Pérez de Lescano entregó esta imagen a los padres agustinos para su culto, donde también donó sus bienes. Los religiosos se trasladaron al paraje Anlape, junto al cerro Namul, lugar donde construyeron un santuario y un monasterio que se constituyeron en el centro de imponentes peregrinaciones por los prodigios que realizara la virgen. Por ese entonces, empezó a conocerse a este lugar como el pueblo de la virgen de Guadalupe. El terremoto del 14 de febrero de 1619 que azotó al norte peruano, destruyó el santuario y el monasterio de San Agustín; sólo quedaron escombros.
A los pocos días, los sobrevivientes de la catástrofe alimentados por su fe religiosa, se asentaron en el lugar que hoy ocupa a cuatricentenaria ciudad de Guadalupe, donde iniciaron la construcción del actual santuario y convento para honrar a la santa patrona Nuestra Señora de Guadalupe. Transcurrido el tiempo, Guadalupe se convirtió en el centro religioso y cultural de la colonia en esta zona del Perú. Más tarde, durante la guerra del Pacífico, fue escenario heroico de la inmolación de Fernando Albújar, Justo Albújar y Manuel Guarniz. El 24 de octubre de 1954 se realizó la coronación de Nuestra Señora de Guadalupe como santa patrona de los pueblos del norte y excelsa reina del perú, por el nuncio apostólico de su santidad Pío XII. En 1967 se levantó el monumento de Nuestra Señora de Guadalupe en el cerro Namul, hoy cerrito de la Virgen. Ahora, poseedor de un enorme potencial, histórico, turístico y agrícola, Guadalupe camina al encuentro de su elevado destino.. |