| PRESIDENTE.- Gabriel García Moreno nació en Guayaquil el 24 de diciembre de 1821. Sus padres fueron don Gabriel García Gómez y doña Mercedes Moreno, personas muy distinguidas por su nobleza y cualidades. De prodigiosa inteligencia, gran memoria y enérgica voluntad: De excepcionales virtudes, aptitudes, espíritu dominador y vigorosa personalidad. Una vez que terminó la instrucción primaria que recibió de su madre, por su excelente rendimiento, el P. José Betancourt se lo llevó a Quito, para costearle sus estudios secundarios en el Colegio San Fernando, luego pasó a la Universidad en donde se graduó de doctor en Jurisprudencia en el año de 1844. Más tarde estudió en París: Física, Matemática, Química Apologética; fue un lector insaciable. En 1858 asistió al Congreso de la República como Senador por Pichincha. Fue conocido por ser un hombre de mano dura, extremadamente conservador, de una perspectiva católica religiosa, y con una rivalidad con político liberal Eloy Alfaro. Bajo su administración, Ecuador se hizo el líder en los campos de ciencia y la educación superior dentro de América Latina. Parte de la animosidad que generaba García Moreno venía por su amistad hacia la Sociedad Cristiana, mejor conocido como los jesuitas. Durante un período de exilio, ayudó a un grupo de jesuitas desplazados a encontrar refugio en Ecuador. Esta acción y otras contribuyeron a convertilo en un enemigo tradicional de los partidos más progresistas y partidarios de un estado laico. El panorama político ecuatoriano está dominado entre 1860-1875 por la fuerte personalidad de Gabriel García Moreno. Su gobierno se caracterizó por el autoritarismo, tratando de convertir su país en una república cristiana basada en la libertad y el orden, consagrando Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús. Para ello no dudó en suprimir la libertad de prensa y negar la ciudadanía a los que no fueran católicos. En 1862 firmó un Concordato con la Santa Sede por el que la enseñanza primaria era cedida a la Iglesia, llevando a cabo una importante política de construcción de escuelas con el fin de erradicar el analfabetismo. Impulsó la construcción de carreteras, edificios y el ferrocarril entre Quito y Guayaquil. Será en 1869 cuando promulgue una constitución de claro signo conservador y centralista, denominada por sus enemigos "la carta de esclavitud". Esta labor será tremendamente considerada por sus partidarios, que le denominan el "Constructor de la nacionalidad ecuatoriana". Además de una estadista de enormes proporciones García Moreno fue un patriota que se esforzó por realizar obras materiales en bien de la Patria , como las siguientes: en la educación dio impulso con la traída de los PP. Jesuitas; MM. De los Sagrados Corazones, Hermanos de las escuelas cristianas. Al ingeniero Sebastián Weis contrató pata trabajar en la carrera Quito- Cuenca, además construyó edificios públicos. En su segunda administración incrementó la educación con las Hermanas de la Caridad y las MM. De la Providencia para educación primaria: para secundaria los PP. Jesuitas, Lazaristas: En la superior doctores y sabios maestros alemanes: químicos, físicos, matemáticos y naturalistas. Fundó la Escuela Politécnica Nacional y el Colegio Central Técnico, equipándolos de laboratorios de Química, Física e Historia Natural. Para la Astronomía inauguró el Observatorio Astronómico de Quito. (Hasta hoy funciona el la Alameda), la Escuela de Artes y Oficios; el Banco de Crédito Hipotecario; las Cajas de Ahorros de Quito, Guayaquil y Cuenca. Se hizo la construcción de 44 km. Del ferrocarril del sur, desde Durán. Creo el Conservatorio de Música. En el año de 1859 en el Ecuador sucedieron algunos infortunios; después de que García Moreno triunfó de todos los enemigos, procedió a reconstruir el país, ya que casi estaba deshecho hizo desaparecer los brotes de separatismo y logró que la nación volviera a ser una fuerte e indivisible. A la política de García Morena se la llama teo-crática porque gobernó para la religión y con la religión; sus aliados fueron el clero y las masas católicas. Con estas fuerzas, García Moreno no necesitó del ejército para imponerse. Fundó el civilismo político clerical y su partido del Conservador garciano. Para imponer la paz que necesitaba, a fin de hacer progresar al país acudió a la persecución y patíbulo. Cuando sucedían asaltos en los caminos o páramos solitarios, perseguía a los malandrines, él mismo se desfrazaba de viajero, y atrás los soldados apresaban a los malhechores. A todo cabecilla o revoltoso que caía en sus manos lo fusilaba. Quizá fue autócrata por temperamento, jamás creyó en las suficiencia de las leyes. Este mandatario no robó ni dejó robar. Ahorraba cuanto podía para cumplir con su deber de guardián de la riqueza pública; era enemigo acérrimo de los derroches, por eso nunca gastó en banquetes, paseos y recompensas a partidarios y parientes. García Moreno introdujo las semillas de eucalipto en la Sierra Ecuatoriana, la primera máquina trilladora se conoció en 1867 en el Ecuador. Incrementó la agricultura, se ensayaron cultivos de la vid y la morena; Fomentó la industria y artesanías; fabricas en los Chillos, Cuenca y Otavalo. El primer Ingenio Azucarero en Mindo en 1840. Aumentó el Sueldo a los profesores de 9 pesos a 20 y 30 pesos mensuales, porque mucho se preocupó de la educación.. En 1867 había 13.485 alumnos matriculados en las escuelas del país; después de 8 años subió a 32.000. García Moreno fundó el Partido Conservador en 1869. Mientras la política de su época era sumamente compleja y oscura, el hecho que se le eligiera para un segundo mandato en el 1875 indica claramente su atractivo popular, tanto con la Iglesia católica como con las masas. Su apoyo vigoroso de alfabetismo universal y educación basada en el modelo francés fue tan polémico como valiente. Fueron dos los conflictos que rompieron la paz de que gozaba el país durante largos meses; la razón de ellos partió de los problemas políticos internos de Colombia, la cual dividida por luchas tremendas entre conservadores y liberales, arrastró al Ecuador a dos contiendas de las que ningún benéfico podía obtenerse. La primera guerra fue causada por los soldados del conservador colombiano Gral. Julio Arboleda, los mismos que se pasaron nuestra línea frontera, en el afán de perseguir a sus enemigos los soldados del Gral. Tomás Cipriano de Mosquera (liberal). Como el tulcanense Gral. Vicente Fierro, Jefe del Resguardo de Rumichaca (puente internacional) tratara de impedir la invasión de los Arboledistas fue agredido alevosamente por el Comandante colombiano Matías Rosero. Por este atropello el Presidente del Ecuador Gabriel García Moreno declaró la guerra a Colombia. Juan Montalvo inició una campaña contra su persona que acabo siendo asesinado el dictador en función mientras se disponía a entrar en el palacio de gobierno. En las gradas del palacio fue asesinado a 14 machetazos y 6 balazos acabaron con la vida del ilustre mandatario, cuando a la cita macabra del 6 de agosto de 1875 asistieron Roberto Andrade, Abelardo Moncayo, Manuel Polanco, Manuel Cornejo Astorga y, lógicamente, Faustino Lemus Rayo -ciudadano colombiano, entre otros; era el 6 de agosto de 1875 en Quito. Después de su muerte, su memoria ha seguido siendo celebrada en Ecuador, tanto como un gran patriota como el educador. Antes de morir, perdonó a sus asesinos y exclamó "Dios no Muere". García Moreno había manifestado en varias ocasiones, "Libertad para todo y para todos. Menos, para le mal y malhechores. Cuando un pueblo despierta, cada palabra es una esperanza, cada paso una victoria. El capítulo del malvado es la garantía del hombre de bien". García Moreno fue el hombre que se dedicó profundamente al estudio de los problemas sociales, ya lo vemos en la reconstrucción de Ibarra, que sufrió los desastres naturales ocasionados por el terremoto del año de 1868: A García Moreno se lo ama con delirio y se lo odia hasta el paroxismo. Como periodista fundó los periódicos: Zurriago, El Vengador, El Diablo y la Nación. "Cayó bajo el hierro de un asesino, víctima de su fe y de su caridad cristiana hacia su Patria", Papa Pío XI. Entre sus ropas se encontró una reliquia de la Santa Cruz, el escapulario, su Rosario al cuello y en un boslillo el libro "La Imitación de Cristo" de Kempis que siempre lo acompañaba. Bibliografía: Arte Historia [La página del arte y la cultura en español], Explored Ecuador [Ecuador Online] |