Mi historia cambio mucho tras el viaje que hice del Cielo a la Tierra.
Todo empezó cuando vivía en el cielo, con Diosas y Dioses, era muy particular que Hao y yo compartíamos los mismos pensamientos respecto a los que los demás Dioses tenían. Mis pensamientos eran diferentes, yo no era de esas personas que se preocupan por asuntos que en sí no son importantes, y era como si a mi me llegase todo lo que me rodea y solo ser parte mí y no ser como el resto.
Cuando a Hao lo expulsaron del cielo, ya que cometió un error al matar a una Diosa que se interpuso en el plan de que los Dioses vivan en la Tierra y se puedan asesinar personas sin razón, solo por el simple hecho de que lo sientan en la mente. Fue así como Hao fue expulsado del Cielo, yo me quedé totalmente solo con mis pensamientos, no tenía con quien confiar mis secretos acerca de la vida y porque la gente debe morir, fue así como me enviaron a la Tierra, todo fue obra de Hao, aún estando allá abajo el seguía manipulando el Cielo.
Hao me envió a la Tierra para asesinar a la Diosa él había matado en la época de la “Guerra de los Dioses”, reencarno en un cuerpo que nació en la Tierra y siendo aun mortal era una Diosa.
No estaba seguro si yo podía cobrar la venganza que Hao siempre quiso hacer contra ella. Llegan a la Tierra, mi decisión de matar estaba definida, ya lo había pensado varias veces que debe morir. Yo sabía todo sobre ella y esa era una ventaja que tenía…mi primer encuentro con ella fue en el Uritorco, un lugar desolado perfecto para la matanza de mi vida, la muerte siempre ronda aquel lugar pero a la vez lo protege.
Aquella Diosa era Kaya Sista, una chica con un carácter muy voluble, intenso, pensamientos únicos pero que perjudicaban su vida tras a ser se realidad aquellas predicciones perfectas que ama la muerte. Su preocupación a hacia la gente logró que mi odio se aleje de mi lentamente, poco a poco hizo que no tente contra ella, su cariño que sentía hacia mi, era mas grande que el odio de Hao en mi mente. Ella me ayudó como yo a ella, no me arrepiento el haberla asesinado cuando debía, el amor que siente ella hacia a mí es como la de un hermano y yo también siento lo mismo, soy como su mejor amigo y me he convertido en su Guardián. Yo sé realmente quien es ella, como su vida surge en torno al los Dioses protectores y como ella influye en la mía.
Mayormente paso mi vida preocupándome por ella, ayudándola a sobre llevar su temor contra sus predicciones, pero algo muy extraño paso en nuestras vidas, fue cuando una noche ella fue a mi casa su estado de animo era muy confuso, ya que normalmente ella no es así. Me contó lo que iba a pasar acerca del cariño que Shiryu sentía hacia ella, las cosas surgieron solas lo hecho estaba, lo que pasó aquella noche quedó en el pasado, pero mis sentimientos hacia ella crecieron más...
Mi trato con la humanidad es normal, tranquila, estoy seguro de lo que hago y mi confianza a hacia las cosas que se de la vida son muy concretas en mi mente. Siempre he sido frío en cuestiones de amistad hacia otras personas...no soy como las personas que siempre tienen cargos de preocupación es su mente, que se deja guiarlas por lo demás…siempre estoy firma a mis reacciones a mis ideales, mis errores me han enseñado a poderme controlar, no le pongo mucho interés a las cosas reales, es como decir que no hay nada en este mundo que llene mi alma y mis pensamientos osn totalmente fríos respecto a la vida de las personas como nosotros...