ES LA HORA DE LA MASACRE
La lucha versus, ya sea en dos o tres dimensiones, es sin duda uno de los más sencillos y adictivos géneros existentes en el mundillo de los videojuegos. El esquema puede quedar perfectamente resumido en una sola frase: Dos personajes sacudiéndose de lo lindo hasta que uno cae. Algo muy simple, pero también tremendamente divertido. Juegos como Yie Ar Kung-Fu inauguraron e instauraron las bases del género, aunque desde sus inicios fue considerado como algo minoritario, siempre por detrás de los shooters o juegos de plataformas que se llevaban el favor de los usuarios de aquel entonces. Y así se mantuvo la situación hasta que llegó el juego que lo cambió todo: Street Fighter II: The World Warrior , título lanzado por Capcom en 1991. Gracias a él, la lucha uno contra uno alcanzó unas cotas de popularidad impresionantes que aún hoy perduran.
Tal y como sucedió algunos años antes con Tetris o algún tiempo después con Doom , el arrollador éxito de Street Fighter II tuvo una consecuencia destacable: empezaron a surgirle primos lejanos por todas partes. Fueron incontables las compañías que trataron de obtener el favor del público con sus propias apuestas, aunque sólo una consiguió disputarle a Capcom en igualdad de condiciones el título de reina en juegos de lucha bidimensionales. Hablamos, como no, de SNK, compañía que volcó en su inolvidable Neo Geo sorprendentes títulos de lucha uno contra uno repletos de personajes carismáticos y jugabilidad a prueba de bombas.
El combate entre las dos desarrolladoras comenzó en 1991 con Street Fighter II por parte de Capcom y Fatal Fury por parte de SNK, concluyendo una década después con Capcom Vs. SNK 2 , título en el que desembocaron buena parte de los personajes y las ideas que ambas compañías llegaron a desarrollar a lo largo de diez años en su dura pugna por alzarse con la victoria.
Tras el lanzamiento de aquel extraordinario título, Capcom anunció que sería el último juego de lucha bidimensional desarrollado por ellos. Mientras tanto, SNK se declaraba en bancarrota y se veía obligada a cerrar sus puertas debido a sonados fracasos como sus fallidos sistemas Hyper Neo Geo 64 y Neo Geo Pocket. 2001 fue el año en el que se marcó el final de la edad de oro de los juegos de lucha bidimensionales. Como suele decirse, tras aquella fecha ya nada volvió a ser igual.